18-06-2003

Esta vez conversamos con Mónica Fernández, una joven de Bolivia que desde casi dos años estudia medicina en la República Checa.

Bandera de BoliviaBandera de Bolivia ¿Qué te resultó más difícil después de tu llegada a la República Checa?

"Lo más difícil fue adaptarme al nuevo estilo de vida, que es aquí totalmente diferente. Otra gente, otra comida... Pero me adapté poco a poco, puedo decir que al 75 por ciento, y ahora me gusta mucho estar en la República Checa".

¿Qué opinas sobre la gente joven?

"Muy cálida, muy cariñosa. De hecho ahora tengo un novio checo. He tenido la suerte de encontrarme con gente joven muy buena que sabe brindar su amistad y que sabe mostrar lo que es su país. Y esto es muy importante porque nosotros, los extranjeros que vivimos solos, necesitamos tener buenos amigos".

¿Hay algo que no te gusta?

"La comida es el problema que he tenido y que tengo hasta ahora".

¿Pocas frutas?

"Tal vez sí. En mi país hay cosas que son totalmente naturales. Aquí la comida tiene otro sabor, otro olor... Es absolutamente diferente".

¿Y qué es lo que te gusta?

"A parte de la comida me gusta todo. Me gusta, por ejemplo, la cerveza checa. Es deliciosa. Me gusta el ambiente de vida que tengo ahora. Me gusta la clase de amigos que tengo y muchas otras cosas que he tenido la suerte de encontrarlas".

¿Qué es lo que más extrañas?

"La comida de mi país, mi familia, que espero verla después de casi dos años. En julio tengo planeado ir, pero veremos de acuerdo cómo van marchando las cosas en la universidad".