El inicio del año escolar, tiempo de alboroto familiar

30-08-2013

El nuevo año escolar ha comenzado en Chequia este miércoles. Y enseguida se nota un cambio en las ciudades. Hay más gente en las calles porque las familias con niños han regresado de las vacaciones, hay más automóviles, y unas largas colas en los comercios con utensilios escolares. Este agitado período es el tema de la presente lección de checo.

Te veo pálida. ¿No tienes dolor de cabeza? –Nebolí tě hlava?-

¿Por qué ha de dolerme la cabeza? -Proč by mě měla bolet hlava?-

Porque imagino que cuando se tiene en casa a una o un escolar –školačka, školák-, que es también tu caso, con la llegada del mes de septiembre cuando comienza en Chequia un nuevo año escolar –nový školní rok-, las familias con niños viven un período bastante agitado.

Foto: archivo de Radio PragaFoto: archivo de Radio Praga Eso sí, tienes razón. Hay que comprar nuevos cuadernos –nové sešity-, lápices –tužky-, lapiceros –pera-, manuales –učebnice–, en fin, un montón de cosas –spoustu věcí-.

Es como para hacerse uno con antelación cierta reserva financiera -finanční rezerva-, verdad?

Así es. Pero, desde mi punto de vista, lo peor no son los elevados gastos en esta temporada del año, sino las largas colas –dlouhé fronty- en los comercios –v obchodech- con utensilios escolares –školní potřeby-. A mí eso me mata, -to mě ubíjí-.

Foto: archivo de Radio PragaFoto: archivo de Radio Praga No exageres –nepřeháněj-. ¿Acaso a las mujeres no les gusta salir de compras? –Copak ženy chodí nerady nakupovat?-

Les gusta, pero cuando se trata de comprar otras cosas –jiné věci- y en otras condiciones –za jiných okolností-. Ese nerviosismo para alcanzar a conseguirlo todo a tiempo, las colas para pagar, el calor en los comercios, eso es algo que detesto –nesnáším to-. Lo confieso –přiznávám-.

¿Qué haces entonces para no quedar con mal ánimo?

Para eso tengo un remedio –lék-, en forma de un consejo –rada- excelente: manden a los padres a que vayan a comprar los utensilios escolares con sus hijos. Es sorprendente, pero como los hombres suelen tener todo premeditado, preparan en casa la lista con las cosas que hay que comprar, y si al niño se le ocurre luego pedir algo más, le muestran la lista y lo convencen de que no hace falta –není to potřeba-.

Así logran hacer las compras de un salto y en un tiempo mínimo.

Sí, pues si voy yo, termino comprando mil cosas más, lo que hacen también las demás madres, y creo que es por eso que se crean las largas colas para pagar.

¿Quieres decir que el comienzo del año escolar transcurre en tu casa en absoluta tranquilidad?

Foto: Sanja Gjenero / Stock.XCHNGFoto: Sanja Gjenero / Stock.XCHNG Eso no, porque si uno tiene en casa a una adolescente –puberťačka-, te causan dolor de cabeza otras cosas. Por ejemplo que trata de convencerte de que ya es adulta –dospělá- y que por eso puede hacer lo que le da la gana –dělat co si zamane-. Sin hablar ya de que, según afirma, no tiene nada para vestir –nemá si co obléct- porque la ropa que tiene está pasada de moda –je vyšlá z módy- o para niños pequeños –pro malé děti-.

Y seguro que dice también que está gorda o flaca –tlustá nebo hubená- que su pelo está fatal –že má hnusné vlasy- etc., etc. No te envidio –nezávidím ti– esa situación, pero hay que tener paciencia –trpělivost- que un día eso acabará y todo mejorará.

Confío en ello –doufám v to-.

Y esto es todo en la presente lección. ¡Hasta un próximo Hable Checo con Radio Praga!

 

(Repetición del 2/9/2010)

30-08-2013