Gracias al levantamiento de Praga, la Segunda Guerra Mundial terminó una semana antes

Si dan un paseo por Praga, podrán ver en muchos edificios placas conmemoratorias con nombres de los caídos en el levantamiento de la capital checa que comenzó el 5 de mayo, a fines de la Segunda Guerra Mundial. La propaganda comunista afirmó durante muchos años que el levantamiento fue iniciado por el Partido Comunista y que Praga fue liberada por las tropas del Ejército Rojo. La historia reveló que la realidad fue un poco diferente.

Mayo de 1945, PragaMayo de 1945, Praga Después del Dictado de Munich, en otoño de 1938, las tropas nazi invadieron las zonas fronterizas de Checoslovaquia. El ejército checo se vio obligado a retirarse de sus posiciones y capitular sin que se produjera un solo disparo. Posteriormente, Eslovaquia, al este del país, proclamó su Estado independiente y el 15 de marzo de 1939 las tropas nazis invadieron Bohemia y Moravia.

Unos largos seis años, los checos tuvieron que soportar en su territorio al Ejército hitleriano sin poder luchar contra los nazis.

En mayo de 1945, la guerra prácticamente había terminado. El Ejército alemán retrocedía ante los aliados. No obstante, en Bohemia, permanecía todavía gran parte de las tropas nazis. En vista de que los aliados pronto liberarían las Tierras Checas, el pueblo checo se levantó contra los ocupantes.

Tomás Jakl del museo militar de Praga (foto: autor)Tomás Jakl del museo militar de Praga (foto: autor) El levantamiento de los checos fue un acto espontáneo, pero el historiador Tomás Jakl del museo militar de Praga, sostiene que sin una preparación que precedía a las acciones militares, la insurrección no hubiera sido tan lograda.

"Por un lado fue un estallido espontáneo de odio contra los ocupantes, pero creo que sin las preparaciones previas el levantamiento hubiera fracasado. La sublevación se estaba preparando desde los primeros meses de la ocupación. Los soldados del ejército checoslovaco paralizado crearon la organización militar de resistencia 'Defensa de la Nación' y lograron trasladar a pilotos entrenados checoslovacos al extranjero. Desde el mes de septiembre de 1939, cuando Alemania agredió a Polonia, la organización se desempeñaba en preparar un levantamiento para poder ayudar a los aliados a entrar en el país, en cuanto éstos se acercasen al territorio checo".

Sin embargo, la Gestapo, es decir, la policía secreta alemana, casi liquidó dicha organización ejecutándo a muchos de los oficiales checos que participaron en las preparaciones de la liberación del país. La intervención de la Gestapo paralizó el funcionamiento de la resistencia subterránea checa por varios años.

 

Barricadas en PragaBarricadas en Praga El levantamiento de Praga, a principios de mayo, enlazó con las rebeliones que se produjeron en el resto del país. La sublevación del pueblo checo se inició el 1 de mayo en la ciudad de Prerov, al este del país, donde los ciudadanos vieron retroceder a las tropas alemanas. Los insurrectos se apoderaron de la ciudad, pero solamente por un breve período.

Los nazis en preponderancia númerica y de armas pronto ahogaron la insurrección en esa localidad, ejecutando a decenas de rebeldes.

No obstante, pronto se levantaron otras ciudades checas. El 2 y 3 de mayo se sublevaron las regiones de Pojizerí, Rakovník y Nymburk, entre otros, situadas en la Bohemia del Este, del Oeste y del Norte, respectivamente. En algunos lugares, la insurrección fue sofocada, pero en otros sitios los rebeldes alcanzaron mantener sus posiciones hasta que llegaran los aliados.

Según indicó el historiador Tomás Jakl, en la actualidad se habla principalmente del levantamiento de Praga, que fue el más visible, ya que el Consejo Nacional y la Radiodifusión checa tuvieron su sede en la capital, pero lo importante era que se sublevó también el resto del país.

"Lo importante fue que el levantamiento se produjo en todo el país. Los insurrectos lograron que los alemanes no pudieran luchar en el frente con una retaguardia tranquila y que se vieran obligados a retroceder. Según estrategas militares estadounidenses, soviéticos y alemanes, gracias al levantamiento del pueblo checo la Segunda Guerra Mundial terminó aproximadamente una semana antes".

 

Adolf HitlerAdolf Hitler Adolf Hitler se suicidó el 30 de abril de 1945. A principios de mayo de 1945, Alemania estaba agonizando. La atmósfera fue tensa, la guerra estaba a punto de terminar.

El 5 de mayo de 1945, se sublevó Praga. Desde la madrugada, la capital se iba movilizando. Los praguenses comenzaron a destruir las leyendas en alemán de las calles, etc.

Un testigo del levantamiento de Praga, Antonín Stícha, mencionó que ya en la víspera del 5 de mayo se dio cuenta de que la gente no iba a esperar hasta que llegaran los aliados a liberar las Tierras Checas.

"El 4 de mayo, prisioneros políticos checos fueron trasladados desde el Tercer Reich a Praga. Cuando la gente aquí se percató del lamentable estado de los reclusos, se puso a cantar el himno checoslovaco. Un oficial alemán apareció ahí y empezó a amenazar a la gente con una pistola, y un hombre, que se llamaba Pézl, lo mató a tiros. Pézl intentó huir después, pero fue matado por un policía. Hoy pueden ver la placa conmemoratoria con su nombre en el barrio de Vrsovice. Según mi opinión, el señor Pézl fue la primera víctima del levantamiento de Praga".

Los testigos recuerdan que el 5 de mayo hizo un tiempo horrible, llovía y hacía mucho frío.

En principio, la rebeldía de los praguenses no fue organizada centralmente, el 5 de mayo por la mañana, la gente comenzó a desarmar espontáneamente a soldados alemanes, pero aun no existía un comando directo y unido, éste fue creado más tarde, recuerda Antonín Stícha, agregando que el Consejo Nacional Checo suponía que la rebelión se efectuara un día más tarde, el día 6.

Desde la madrugada del 5 de mayo, estaciones sanitarias se establecían en la capital checa y se repartían las armas disponibles.

A eso del mediodía, los insurrectos, junto a la policía checa, empezaron a ocupar puestos estratégicos de Praga, la alcaldía, Ministerios, la central telefónica, correos, estaciones de trenes, etc.

Sin embargo, los alemanes no pensaban rendirse sin luchar, según afirmó el historiador Tomás Jakl.

"Los alemanes sabían que el fin de la guerra se estaba aproximando y adinivaron que pudiera producirse un levantamiento, así que prepararon contraacciones. El 5 de mayo por la mañana reforzaron la vigilancia de los lugares estratégicos con las unidades SS, por ejemplo, en el edificio de la Radiodifusión checa. Los rebeldes checos no disponían de esa información y toparon con una resitencia muy bien organizada al intentar a ocupar la Radio".

A las 12 horas 33 minutos la Radiodifusión checa solicitó ayuda por el éter.

Los insurrectos consiguieron ocupar el edificio de la radio el 5 de mayo por la tarde. En aquél entonces, empezaron a surgir en la capital las primeras barricadas en las calles. Gracias a las transmisiones radiofónicas, los ciudadanos del resto del país se enteraron de que Praga se había sublevado.

Antonín Stícha, de la 'Asociación Checa de los Luchadores por la Libertad', que tenía en aquél entonces 21 años, supo del levantamiento a eso del mediodía por las transmisiones de la radio y enseguida se sumó al primer batallón de Karel Capek, creado por los sublevados en Praga.

Stícha destacó que la radio desempeñó un papel muy importante, sobre todo, a principios del levantamiento.

"No me acuerdo de que hubieran enlaces entre los rebeldes en las barricadas. Por el contrario, conseguíamos la información sobre los acontecimientos de la radio. La gente ponía los aparatos en las ventanas para que pudiéramos oír lo que estaba sucediendo".

Antonín Stícha, de la 'Asociación Checa de los Luchadores por la Libertad' (foto: autor)Antonín Stícha, de la 'Asociación Checa de los Luchadores por la Libertad' (foto: autor) Los insurrectos disponían de pocas armas y carecían de munición. Antonín Stícha recuerda que pasó el primer día en la barricada con las manos vacías, consiguiendo un fusil tan sólo el día suguiente por la tarde.

"En el momento de la lucha no sientes el miedo, ya que te ayudan tus amigos a superarlo. Los temores vienen más tarde, cuando te das cuenta de que los enemigos puedieron alcanzarte, así como alcanzaron a un amigo mío que recibió un tiro en la cabeza. Cuando estás amenazado, primero intentas defenderte y después sientes el miedo. Pero, por supuesto, cuando llegaron los tanques y nosotros no disponíamos de armas para pararlos, estábamos más muertos que vivos".

Por ambos lados del río Vltava avanzaban desde la ciudad de Benesov, al sur de Praga, divisiones de tanques alemanes.

Los checos intentaban parar su avance, pero la lucha en las barricadas era muy difícil. Los defensores se vieron obligados a hacer frente no sólo al enemigo que estaba en frente de ellos, sino también a los francotiradores que les atacaban desde las casas a su espalda. Liquidar a tales personas era muy difícil.

Antonín Stícha indicó que al lado de los alemanes lucharon también algunos checos que no se conformaron con la derrota de Alemania. Así sucedió, por ejemplo, que dos miembros de una familia lucharon en los lados opuestos de una barricada.

"Tuve dos amigos. Uno de ellos falleció en la contienda por el edificio de la Radiodifusión Checa, el segundo luchaba conmigo en la barricada. Y su hermana, que pactaba con los nazis, disparaba contra nosotros desde atrás a nuestras espaldas. Ésa es la desventaja de la lucha en las barricadas, que el enemigo le ataca de todos los lados. Por suerte, conseguimos liquidar a aquella mujer en aproximadamente dos horas".

 

Mayo de 1945, PragaMayo de 1945, Praga El objetivo principal de los alemanes era ocupar los puntos estratégicos y enlazar contacto con las unidades aisladas en el centro de Praga, lo que intentaron impedirles los defensores en las barricadas. No obstante, al final éstos se vieron obligados a retroceder, ya que carecían de bazucas.

Los insurrectos esperaban que el ejército estadounidense, que atravesó la frontera occidental checa ayudara a Praga, pero fue en vano. Las tropas estadounidenses se detuvieronen en la ciudad de Pilsen a unos 100 km al oeste de la capital checa. El comandante del Estado General del Ejército Rojo, el general A.I. Anton, comunicó rotundamente a los aliados que no avanzaran hacia Praga y permanecieran en la línea demarcada previamente, acordada entre la URSS y EE.UU.

El segundo día del levantamiento, la situación empezó a ser crítica para los praguenses. Los insurrectos tuvieron que hacer frente a ataques de tanques e infantería alemanes. Pero cuando los sublevados iban perdiendo sus posiciones, les ayudaron las unidades rusas del general Vlasov...

Bajo el régimen comunista, durante unos 40 años, los comunistas trataron de ocultar que dichas tropas ayudaron a Praga.

General Andrej VlasovGeneral Andrej Vlasov ¿Por qué? ¿Quinés fueron los soldados que integraban las divisiones del general Vlasov?

Los soldados de dichas unidades fueron cautivados por los nazis cuando Alemania agredió a la Unión Soviética. Estos militares decidieron posteriormente luchar bajo el liderazgo del general Vlasov contra la dictadura comunista de Stalin al lado de los alemanes.

Pero los nazis encomendaban a esas divisiones misiones cada vez más peligrosas, hasta que los rusos se sublevaron e intentaron trasladarse hacia el oeste para rendirse ante los estadounidenses. Los sublevados de Praga les pidieron ayuda y las tropas del general Vlasov intervinieron en la capital, expresó el historiador Tomás Jakl.

"Las unidades del general Vlasov en Bohemia fueron integrados por dos divisiones con un total de 20 000 hombres con tanques y lanzagranadas, en fin, con todas las armas pesadas de las que los checos no disponían. Las tropas del general Vlasov pararon el avance de las divisiones de tanques alemanes desde el sur de Praga. Los rusos, junto a los sublevados, ocuparon el aeropuerto internacional de Ruzyne y conquistaron el puesto de artillería principal, situada en la colina de Petrín. Creo que sin la ayuda de las tropas del general Vlasov, el levantamiento se hubiera transformado en un sangriento fracaso".

No obstante, el 7 de mayo, las unidades de Vlasov abandonaron a Praga, intentando, igual que los alemanes, rendirse ante los estadounidenses y no caer en las manos del Ejército Rojo, por razones obvias. Pero tanto las unidades del general Vlasov como los alemanes, a pesar de que lograron huir ante las tropas soviéticas, no evitaron su destino.

"Las unidades del general Vlasov, que se rindieron ante los estadounidenses, así como las tropas alemanas que lucharon en el frente oriental, posteriormente fueron entregadas a los soviéticos. La mayoría de ellos falleció después en los campos de Siberia", señaló el historiador Tomás Jakl.

 

Mayo de 1945, PragaMayo de 1945, Praga El 8 de mayo de 1945, Alemania capituló.

En Praga, la contienda estaba culminando, los insurrectos abandonados por las tropas del general Vlasov, apenas fueron capaces de mantener sus posiciones. El ejército nazi inició una ofensiva aplastante, utilizando tanques, cañones y aviones caza. Praga pidió desesperadamente ayuda a los estadounidenses y británicos que se encontraban cerca de Praga, en la ciudad de Pilsen. Éstos respondieron que no podían llegar, ya que Moscú no lo deseaba; el acuerdo era claro, los soviéticos eran los que debían liberar a Praga a toda costa.

Al final, en vista de la llegada de las tropas soviéticas, los alemanes decidieron abandonar Praga para evitar el enfrentamiento con el Ejército Rojo. Por ello, el general alemán Toussaint firmó el día 8 de mayo por la tarde con el Consejo Nacional Checo un acuerdo sobre la capitulación de las tropas alemanas en Praga. El ejército nazi abandonó la capital. En Praga permanecieron solamente grupos de fanáticos nazis que rechazaron rendirse.

A primeras horas del 9 de mayo, llegaron finalmente a Praga las unidades del Ejército Rojo, pero la capital checa había sido ya en aquél entonces prácticamente liberada.

 

Según datos estadísticos, 1694 personas cayeron durante el levantamiento de Praga. En la capital fallecieron aproximadamente 500 soldados de las unidades del general Vlasov, unos 1000 alemanes y aproximadamente 30 soldados del Ejército Rojo. En todo el país fallecieron en los últimos días de la guerra unas 6000 personas, afirmó el historiador Tomás Jakl.

"Los acontecimientos de las primeras dos semanas de mayo de 1945 fueron tan agitadas que aquellos sucesos aun no han sido del todo aclarados. Y es posible que sean revelados algunos nuevos hechos y datos sorprendentes en el futuro".

Por ejemplo, generalmente se dice que el último disparo de la Segunda Guerra Mundial se produjo cerca de la ciudad de Milín, Bohemia del Sur, el 12 de mayo. Por su parte, Antonín Stícha de la 'Asociacion de Luchadores por la Libertad', opina que la guerra terminó dos días más tarde.

"He averiguado, de fuentes históricas, que en Cerná na Sumave, al sur del país, los restos de la unidad Walenstein que combatía en Praga, lucharon en la República Checa incluso el 14 de mayo al intentar atravesar el río Vltava... Así que, yo diría que la guerra terminó ahí, ¿no?"