Fortalecimiento de la corona checa afecta a factoría Skoda Auto

20-11-2001

Cuando la corona checa fortalece natural o artificialmente, los primeros afectados son los empresarios checos, que en primer lugar ven descender sus exportaciones. Lo contrario ocurre con los importadores que aplauden semejantes medidas porque sus precios prácticamente no tienen competencia. La factoría de automóviles Skoda Auto, uno de los motores de la economía checa, se ve afectada durante cada fortalecimiento artificial de la corona, y actualmente se teme que podría cerrar alguna de sus plantas.

La factoría Skoda Auto vendió en diez meses, en el mercado nacional, más de 67 mil vehículos, lo que representa cinco mil unidades más que hace un año. Esto significa que la participación en el mercado pasó del 51 al 53,4 por ciento.

De acuerdo con informaciones facilitadas por la factoría Skoda Auto la participación con más del 50 por ciento en el mercado nacional se ha mantenido estable en todos los meses del año, con excepción de julio, con un 49,6 por ciento y de octubre con un 46,4 por ciento.

Skoda Auto es una de las grandes empresas del país, pero también ha empezado a registrar problemas. Los pronósticos iniciales no se cumplen, el número de automóviles vendidos es inferior a las necesidades de la factoría, por lo que podría verse obligada a parar parte de su producción.

Los más pesimistas se han atrevido a decir que Skoda Auto podría cerrar lo que ha sido su mayor inversión hasta la fecha: la planta para la fabricación de motores con más 80 mil metros cuadrados, y valorada en más de 470 millones de dólares.

El proyecto original estipulaba la producción de motores y cajas de cambios para automóviles Skoda y para otros vehículos del consorcio Volkswagen, no obstante todo está en veremos debido a las dificultades de la empresa, debido al permanente fortalecimiento de la corona checa.

 

El presidente de Skoda Auto, Vratislav Kulhánek, se cuentra entre los más optimistas de la empresa y asegura que es muy probable que no sea necesaria ninguna medida radical, como el cierre parcial o total de alguna de las plantas.

El señor Kulhánek tiene muy claro cuáles han sido las razones que han provocado las dificultades actuales, por lo que insiste en que los problemas responden al fortalecimiento de la corona checa; el empresario subraya que semejantes medidas perjudican a las empresas checas, y a las que dependen en gran medida del mercado nacional.

Las compañías extranjeras se ven beneficiadas cuando la corona se fortalece, porque sus productos se vuelven más baratos de la noche a la mañana. Ofrecen sus automóviles hasta dos mil dólares más baratos que los Skoda, lo que perjudica directamente a la fábrica y a todos los suministradores de accesorios y repuestos. "Se trata de una desgracia en cadena" sostienen los operarios de Skoda Auto.

Si bien, los ejecutivos de Skoda Auto tratan con mucha delicadeza el tema para no crear pánico entre empleados y círculos financieros, resulta inevitable una reducción de la producción, calculada por los expertos en un uno por ciento. Que en una empresa como Skoda Auto representa muchos millones de coronas.

El señor Kulhánek ha insistido ante la prensa que debido al fortalecimiento de la corona, su empresa ha tenido que postergar una serie de inversiones, insiste en que fueron postergadas, no canceladas.

No obstante, por una u otra razón las inversiones en la antigua Unión Soviética no han terminado de cuajar y la producción de vehículos para ese gran mercado sigue siendo uno de los grandes desafíos de Skoda Auto.

20-11-2001