La selección checa de fútbol empieza con mal pie la Liga de las Naciones

El equipo nacional de fútbol salió derrotado ante Ucrania en su estreno en la Liga de las Naciones de la UEFA.

Foto: ČTK/Luděk PeřinaFoto: ČTK/Luděk Peřina Tras no clasificarse para la última Copa Mundial de Fútbol, muchos aficionados tenían la esperanza de que la selección checa hiciera un buen papel en la Liga de las Naciones. Sin embargo, el equipo dejó muy malas sensaciones en su estreno ante Ucrania este jueves.

El equipo entrenado por Karel Jarolím cayó 1-2 frente a Ucrania en un partido en el que, más allá de la derrota, cometieron numerosos errores y no supieron mantener la posesión del balón. Después de esta derrota, el equipo tiene la presión de puntuar en sus siguientes partidos si no quiere descolgarse en la clasificación, y así mantener sus opciones de jugar la siguiente fase del campeonato. Un objetivo más difícil de conseguir ahora, como admite Karel Jarolím.

Karel Jarolím, foto: ČTK/Krumphanzl MichalKarel Jarolím, foto: ČTK/Krumphanzl Michal “Por supuesto que es una complicación. Si hubiéramos ganado o puntuado sería más fácil. Ahora nos esperan dos encuentros fuera y no nos queda más remedio que intentar puntuar“.

El portero Tomáš Vaclík, actual guardameta del Sevilla, tuvo la mala fortuna de encajar el gol de la derrota durante el tiempo de prolongación. Para la Radiodifusión Checa comentó sus impresiones tras el partido.

“Así es para los porteros. Por más que pares durante el partido, si tienes un solo fallo ya lo puede estropear todo. Mientras que para los delanteros es diferente, pueden jugar mal todo el partido, marcar en el minuto 90 y ser los héroes“.

La Liga de las Naciones de la UEFA es una nueva competición a nivel europeo donde los equipos, divididos en 4 ligas, se juegan su participación en la Eurocopa 2020.

La República Checa está encuadrada junto a Ucrania y Eslovaquia. El que quede en primera posición de los tres, se clasificará a la siguiente fase. Por el contrario, el tercer clasificado descenderá a una división menor.

El combinado checo, que en los últimos años no está teniendo mucha suerte en los torneos internacionales, tendrá una nueva oportunidad de puntuar en octubre, cuando visitará la vecina Eslovaquia.