Euro 2012: hinchas racistas empañan victoria rusa ante Chequia

11-06-2012

Peor no podía empezar la Eurocopa 2012 para los checos. La derrota de 1-4 ante Rusia, el viernes por la noche en Wroclaw, dejó una sensación de frustración e impotencia al interior de la selección nacional, que espera redimirse este martes ante Grecia.

Alekséi Berezutski y Milan Baroš, foto: ČTKAlekséi Berezutski y Milan Baroš, foto: ČTK Dice Pavel Nedvěd, uno de los grandes jugadores checos de la historia y leyenda de la Juventus, que el centrodelantero Milan Baroš es lo mejor que tiene el país en ese puesto.

Pues si eso es lo mejor, aciago futuro tienen los checos en esta Eurocopa, ya que Baroš no hace sino defraudar en cada partido que juega, y no es que ande falto de chispa o con el pie cambiado, es que ni siquiera se esfuerza, es displicente, pareciera que le aburre jugar por la selección y apenas pelea por el balón.

Pero la derrota de 1-4 ante los rusos no va por ahí. Los rusos fueron infinitamente superiores, el pequeño Andrei Arshavin se echó su equipo al hombro y en el minuto 24 la cosa iba ya 2-0 a favor del equipo que dirige el holandés Dick Advocaat.

Sergéi Ignashévich y Václav Pilař, foto: ČTKSergéi Ignashévich y Václav Pilař, foto: ČTK Alan Dzagoev, el delantero del CSKA Moscú, marcó dos goles y fue una de las figuras. Y menos mal que entró Aleksander Kerzhakov como titular y no Roman Pavlyuchenko.

El primero marró como seis oportunidades de gol y no es que sus disparos fueran desviados, es que andaba con la brújula tan extraviada que sus tiros se iban a perder al córner e incluso al lateral. Ingresó Plavlyuchenko en el minuto 74 y los rusos marcaron dos goles más, uno a pase del espigado rubio y otro, de gran calidad, que marcó el propio Plavlyuchenko.

Lo único destacable de los checos fue Václav Pilař, que marcó el único descuento, tras pase de Jaroslav Plašil, y se confirma como uno de los jugadores nacionales con más futuro y cuya rapidez y astucia le hacen brillar por sobre la media en un equipo bastante mediocre.

Tomáš Rosický, foto: ČTKTomáš Rosický, foto: ČTK Tomáš Rosický intentó tener protagonismo pero solo se quedó en eso, en las ganas, y Petr Jiráček mostró su garra habitual, pero fue reemplazado en el minuto 76.

El portero Petr Čech, que algo más pudo hacer en los goles, se mostró sereno tras la derrota.

“No considero que este resultado ante los rusos sea una bofetada. Naturalmente que deseábamos entrar en el torneo de otra forma. En todo caso, hay que darse cuenta que no fue un partido decisivo y que todavía no nos vamos a casa. Tenemos por delante otros 180 minutos que serán decisivos, empezando este martes ante Grecia”.

Foto: ČTKFoto: ČTK Petr Čech confía en enmendar el rumbo en los siguientes encuentros, como agregó a continuación.

“El primer partido nos ha dado indicaciones sobre el grupo, pero el segundo será decisivo. Si no lo ganamos, eso sí, nuestras opciones de conseguir el pase a la siguiente ronda serán muy reducidas”, señaló.

El mediocampista Tomáš Sivok coincidió en destacar que no todo estaba perdido y que la derrota ante Rusia había sido solo un doloroso traspié.

Michal Bílek, foto: ČTKMichal Bílek, foto: ČTK “En las conversaciones con el seleccionador hemos analizado qué errores cometimos y qué no debemos repetir. Pero no tenemos tanto tiempo como para perder dos o tres días para seguir analizando esa derrota. Tenemos que olvidarlo y concentrarnos para el próximo encuentro contra los griegos”.

En tanto, el seleccionador checo, Michal Bílek, indicó que los rusos demostraron ser un gran equipo.

“Creo que empezamos bien. Los primeros 15 minutos tuvimos la pelota y dimos muchos pases buenos. Pero luego perdimos la posesión y ellos se pusieron a buscar frenéticos el arco. La selección rusa tiene un buen nivel”, dijo Bílek.

Andréi Arshavin y Theodor Gebre Selassie, foto: ČTKAndréi Arshavin y Theodor Gebre Selassie, foto: ČTK El partido se vio empañado por la deplorable actitud de los hinchas rusos más extremistas, que insultaron al jugador negro de la República Checa Theodor Gebre Selassie, de origen etíope, aunque este ha asegurado haber vivido situaciones peores en la cancha.

“Me di cuenta de que me insultaban, aunque no era nada extremo. He experimentado cosas mucho peores, especialmente de parte de los hinchas del Sparta Praga. Personalmente, estoy listo para dejar atrás estos incidentes. No veo ninguna razón para seguir hablando de ello”, declaró el jugador del Liberec.

Rafal Pankowski, portavoz de Never Again, que pertenece a la asociación Fútbol contra el Racismo en Europa (FARE), confirmó que un sector de la hinchada rusa lanzó gritos racistas contra Gebre Selassie.

“Nuestro observador ha escuchado que un grupo de seguidores de la selección rusa imitó la voz de un mono dirigiéndose hacia el jugador”, dijo.

Incluso, la propia Federación Rusa de Fútbol, avergonzada, ha hecho un llamamiento a sus aficionados, para que se comporten en los estadios, temiendo represalias.

“El comportamiento de algunas de las personas que llenaban el estadio no es digno de verdaderos aficionados al fútbol. No hay sitio en las gradas para esta gente que usa los eventos deportivos para otros fines. Tanto la Federación como la propia selección pide a sus verdaderos aficionados que se opongan a esos actos de provocadores”, indicó la Federación Rusa en su página web.

Foto: ČTKFoto: ČTK Volviendo a cuestiones puramente futbolísticas, los jugadores checos esperan que la derrota ante Rusia sea el preámbulo de una actuación destacada en la Euro 2012, como en la Euro 1996, cuando perdieron en el debut ante Alemania y después llegaron hasta la final, en la que se impusieron los alemanes.

Este martes, a las 18:00 horas, siempre en Wroclaw, la selección checa tienen la oportunidad de redimirse ante Grecia, la rocosa campeona de la Euro 2004, en la que los checos brillaron.

Grupo A

11-06-2012