El Pilsen se despide con lágrimas del entrenador Pavel Vrba

02-12-2013

El entrenador del Pilsen, Pavel Vrba, se despidió de manera victoriosa de la hinchada de su equipo en la última jornada de la liga checa de fútbol antes de la pausa invernal. Los cerveceros derrotaron al Příbram por 2-0 y ocupan el segundo lugar de la clasificación, cinco puntos por detrás del Sparta.

Pavel Vrba, foto: ČTKPavel Vrba, foto: ČTK Con lágrimas en los ojos se despidió este domingo el entrenador Pavel Vrba de la hinchada del Viktoria Pilsen antes de que empezara el partido contra el Příbram.

El técnico fue ovacionado por las gradas que le agradecieron por convertir un club mediocre en uno de los mejores equipos checos.

El entrenador indicó que jamás olvidará la época que vivió en la ciudad de Bohemia Occidental.

“No soy de piedra. Por supuesto, estoy emocionado, he pensado en todo lo que he vivido aquí. Me alegra que hayan venido casi diez mil hinchas para despedirse de mí. Pero sobre todo estoy satisfecho por el avance que hemos logrado en los últimos cinco años, es decir, la mejora de la calidad de la plantilla, la posición del Pilsen, en general, y la modernización del estadio”, expresó.

Pavel Vrba, que ganó con el Pilsen dos títulos ligueros y dos veces pasó a la Liga de Campeones, abandona el club de Bohemia Occidental para dirigir a partir del año nuevo la selección nacional. Su decisión causó a principios un gran revuelo entre la hinchada local, según dijo.

Pavel Horváth, foto: Alžběta ŠvarcováPavel Horváth, foto: Alžběta Švarcová“La despedida fue muy agradable. No sabía cómo los fans aceptarían mi decisión de aceptar la oferta de dirigir la selección. Algunas personas incluso me condenaron. Pero en cuanto a mi futura trayectoria puedo decir que solo tres clubes checos disponen de estadios en los que se pueden jugar los partidos de las eliminatorias: el Slavia, el Sparta y el Pilsen. Así que si es posible, les prometo a los hinchas que en cuanto pueda volveré a Pilsen para jugar aquí partidos importantes con el cuadro nacional”, señaló.

El entrenador dejó una profunda huella en el corazón tanto de los hinchas como de los jugadores, según expresó el capitán, Pavel Horváth.

“En casa decía con énfasis que durante los últimos cinco años pasé más tiempo con el entrenador que con mi mujer. Durante un período tan largo uno vive conjuntamente muchas cosas y nosotros logramos metas con las que antes ni soñábamos. Eso deja profundas huellas en el alma”, dijo.

El Pilsen jugará el último partido bajo la batuta de Vrba el próximo martes en casa contra el CSKA de Moscú en la Liga de Campeones. Pero las reglas de ese torneo no permiten realizar ceremonias de ese tipo, así que la hinchada se despidió oficialmente del entrenador en el partido contra el Příbram.

02-12-2013