Será digitalizada la maqueta de Praga más detallada en el mundo

24-04-2007

Pasear virtualmente por las calles de Praga del siglo XIX pronto se convertirá en realidad. El Museo de la Capital Praga prepara una digitalización de la única maqueta de Praga, elaborada hace 170 años por Antonín Langweil.

Antonín LangweilAntonín Langweil En estos días, la maqueta de Langweil es nuevamente accesible al público después de que fuera sometida a restauración en los últimos seis meses. Simultáneamente, un grupo de expertos está trabajando en la digitalización tridimensional de la maqueta, considerada como la más detallada en el mundo, explicó Katerina Becková, del Museo de la Capital Praga.

"Actualmente termina la primera fase de la digitalización que comprende la toma de todos los objetos que figuran en la maqueta que tiene una superficie de 25 metros cuadrados. En total se necesita hacer unas 500 mil fotos de alta calidad y excelente resolución".

La maqueta, que se creó entre 1826 y 1837, lleva el nombre de su creador Antonín Langweil, pintor y miniaturista aficionado. Está hecha de cartón y madera en escala 1 a 480.

Colocada sobre una base metálica, la maqueta incluye unos dos mil edificios, así como centenares de otros elementos arquitectónicos como jardines, patios y puentes. Ofrece una vista muy detallada de la capital checa del siglo XIX.

Casi la mitad de los edificios ya no existe, de manera que el visitante puede comparar el aspecto anterior y actual de, por ejemplo, la Plaza de la Ciudad Vieja, el distrito histórico de Josefov, y la Ciudad Judía. El modelo sirve, además, como un excelente instrumento de enseñanza para los estudiantes de arquitectura, así como una única fuente de información para los historiadores y protectores de monumentos.

La digitalización tridimensional posibilitará apreciar detalladamente cada uno de los edificios de cartón. Los especialistas toman imágenes de la maqueta con ayuda de robots, afirmó Tomas Petru, de la empresa Visual Connectios.

"Las complicaciones surgen a raíz de los objetos más pequeños como, por ejemplo, los sepulcros en el Cementerio Judío que son de tamaño de un milímetro cúbico. Diferentes túneles tienen entre 5 y 8 milímetros de diámetro. Lo más problemático es que no nos podemos acercar demasiado al modelo. El deterioro de cualquier elemento pequeño sería una catástrofe. Incluso tenemos prohibido someter la maqueta a una luz intensa, de manera que se pueden imaginar lo complicado que resultan las labores en su digitalización".

La empresa prepara también un juego de ordenador que posibilitará al usuario dar un paseo por las calles históricas de Praga en compañía de personalidades de la época.

El autor de la maqueta, Antonín Langweil, trabajó como empleado en la Biblioteca de la Universidad Carolina de Praga, de manera que disponía de tiempo suficiente para su pasatiempo preferido, las miniaturas. Su ambición principal era elaborar una maqueta en miniatura de Praga.

Un día Langweil decidió hacer realidad su sueño. Empezó a trabajar y durante once años estuvo incluyendo en la maqueta más y más piezas. No obstante, no logró finalizar su grandiosa obra. Antonín Langweil falleció en 1837 a la edad de 46 años.

A solicitud de su esposa, la maqueta fue vendida al emperador Fernando V, regalándola al Museo Etnográfico. Tras la Segunda Guerra Mundial fue incluida en las colecciones del Museo de la Capital Praga y desde entonces representa uno de sus mayores atractivos.

24-04-2007