Retratos célebres de Emil Orlik

Albert Einstein, Richard Strauss, León Trotsky, Tomas Garrigue Masaryk, Gustav Mahler y otras destacadas personalidades nacionales y extranjeras del siglo pasado figuran en una exposición de retratos del pintor Emil Orlik, nacido en Praga en 1870. Gracias a los esfuerzos del Museo Judío de Praga, el público puede familiarizarse con uno de los grandes maestros del siglo pasado que contribuyó de manera significativa al desarrollo de la pintura europea.

El talento del pintor judío Emil Orlik fue multifacético, sin embargo, la mayor parte de su legado artístico lo representan retratos que documentan de excelente manera la atmósfera y la vida de la sociedad en aquella época.

Célebres artistas, músicos, científicos y políticos eran invitados a su taller. Todos ellos estaban convencidos del gran talento de Emil Orlik, que siempre logró dar por medio de su retrato una característica precisa a la persona.

La exposición "Retratos de amigos y coetáneos", instalada en la galería de Robert Guttmann, en Praga, presenta al público casi un centenar de retratos de este autor, que documentan no solo su extraordinaria maestría, sino también la variedad de técnicas que dominaba, destacó el dramaturgo de la muestra, Arno Parík.

"La elección de retratos para esta exposición fue muy difícil. Al final hemos decidido hacer hincapié en los retratos de sus amigos más cercanos, que en la mayoría de los casos pertenecían a los círculos artísticos".

Arno Parík explicó que Emil Orlik comenzó dedicarse a los retratos desde el propio inicio de su carrera artística. La exposición ofrece al público la oportunidad de familiarizarse con las primeras obras de Orlik, provenientes de la época de sus estudios en la Academia de Artes en Berlín. Documenta también su desarrollo artístico después de trasladarse en 1904 a Viena, donde quedó fascinado por su agitada vida cultural y artística.

De aquella época data el retrato del famoso escritor noruego Henrik Ibsen. Surgieron también varios excelentes grabados en madera como el retrato del pintor simbolista suizo, Ferdinand Hodler, y del pintor impresionista francés, Camille Pasarro.

Una gran parte de la exposición está dedicada al período en el que Emil Orlik trabajó como profesor de la Academia de Artes Aplicadas en Berlín. En esta época, su obra está marcada por el amor hacia el teatro que le ofreció excelentes posibilidades de estudiar la fisionomía expresiva de los artistas. Aparte de eso, Orlik se dedicó en Berlín también al diseño del vestuario para varias puestas en escena.

Otro gran amor de Emil Orlik fue la música, lo que se desprende de sus numerosos retratos de músicos y compositores. Atención especial dedicaba Emil Orlik a los directores de orquesta, subrayó el dramaturgo, Arno Parík.

"Los visitantes pueden apreciar el excelente retrato del destacado director de orquesta austríaco, Alexander Zemlinski. La exposición incluye también numerosos retratos de compositores como, por ejemplo, Gustav Mahler, Anton Bruckner y Richard Strauss".

Uno de los grandes atractivos de la exposición, instalada en la galería de Robert Guttmann, en Praga, lo representan los retratos de diversos políticos nacionales y extranjeros.

Gracias a su fama, Emil Orlik fue invitado en 1918 a la conferencia de paz de Brest-Litovsk, con la tarea de retratar a sus participantes. Así surgieron excelentes, aunque a veces un tanto idealizados retratos de los miembros de las delegaciones de Alemania, Austro-Hungría, Bulgaria y Turquía, y también de los representantes de Rusia y Ucrania. La colección de los cuadros de Orlik fue editada en un almanaque que al final de la conferencia recibieron todos sus participantes.

Desgraciadamente, con el correr del tiempo la obra de Emil Orlik fue olvidada. No obstante, actualmente comienza a descubrirse nuevamente, según lo testimonian las exposiciones que, aparte de Praga, tuvieron lugar últimamente en Austria y Alemania.