“Mi Golem no es un monstruo, es un ser entrañable”

11-09-2012

La escritora argentina Diana Biscayart sostiene que escribió ‘El Inmortal sin Sombra’, su peculiar versión del Golem, como un homenaje a la capital checa. En entrevista con Radio Praga, la autora explica desde Buenos Aires cómo surgió esta novela, una reelaboración del mito del hombre de barro.

Diana BiscayartDiana Biscayart El Golem, ese ser fantástico creado por el rabino Löw para cuidar a los judíos de Praga, ha fascinado siempre a los escritores y artistas del mundo entero. Ahí está el famoso Golem de Gustav Meyrink, que dio origen a varias películas, pero también brilla con luz propia el Golem de Borges.

Un Golem más reciente es el de la escritora argentina Diana Biscayart, que hipnotizada con Praga, con su centro histórico, su barrio judío y sus callejuelas laberínticas, decidió escribir ‘El Inmortal sin Sombra’. Por eso, para explicar el origen de su novela, tiene que empezar hablando de su fascinación por la capital checa.

“Voy a comenzar con mi relación con Praga. La conocí en un viaje por Europa del Este, caído el muro de Berlín, y me enamoré de esa ciudad, cuatro veces la visité. Entre esas visitas estuvo por supuesto la que realicé al cementerio judío, que me asombró por lo típico, con esas tumbas que miran hacia un lado, otra inclinada, supongo fruto de las intenciones del Moldava, de la tierra que se afloja, que se hunde. Tantas tumbas encimadas en ese espacio tan pequeño que se le había cedido a los judíos. Recuerdo que al salir en uno de los múltiples tenderetes compré un muñequito del Golem, y por mi cabeza no pasó nada más”.

Diana Biscayart comenta que muchas personas le han preguntado por qué decidió escribir esta novela. Esta es la respuesta que da.

“A menudo los amigos me preguntan qué hizo que yo escribiera esta novela, hasta el día de hoy no lo sé. Lo que sí sé es que un día me encontré en el estudio rodeada de mapas con todas las callejuelas de Praga, con el muñequito mirándome y con un fondo de música checa, me inspira la música checa. Janáček, Dvořák, sobre todo Smetana. Como la novela transcurre en el 1600 debí estudiar mucho las costumbres cortesanas, la historia de los personajes reales, y asignándole la personalidad a los inventados, los tenía a todos pegados en un pizarrón”.

El rabino Löw y el GolemEl rabino Löw y el Golem Así fue como empezó a pergeñar la trama y los personajes de su novela, que ahora llega al mercado checo gracias a la recién inaugurada librería Deliberia.

“En otros viajes así fui a la tumba del rabino Löw y le dejé en señal de respeto piedras blancas. La novela estaba en los comienzos y poco a poco se fue convirtiendo en una intensa fantasía de amor y de horror, en el que enlazo el alucinante mito del Golem, con la historia del excéntrico Rey Rodolfo II de Habsburgo. El Golem, ese ente de barro a quien el odio y el amor despiertan para la eternidad, contrapuesto a un hombre débil y enfermizo a quien fascina la inmensa sabiduría del medioevo”.

En las páginas de ‘El Inmortal sin Sombra’ el lector asiste a un constante duelo dialéctico entre dos de sus personajes, agrega la autora.

Rodolfo II de HabsburgoRodolfo II de Habsburgo “El Golem y Rodolfo de Habsburgo simbolizan la tensión entre la certeza del mundo antiguo y la fuga hacia la modernidad. Todo esto son las conclusiones a las que arribo en el desarrollo de mi novela. La confrontación de esos dos sistemas adversos, de estas dos visiones en un constante claroscuro lo perfilo mediante un astuto equilibrio de fuerzas entre la realidad histórica, que respeto escrupulosamente, y la ficción novelesca, entre los delicados momentos intimistas y las feroces descripciones épicas que le imprimen a la novela, creo, o por lo menos lo intenté, un carácter único. El bien y el mal están en una lucha constante”.

En la novela de Diana Biscayart, el Golem llega a jugar un papel político importante en la corte de Rodolfo II.

“Para mantener la presencia del Golem a través de 300 páginas he tenido que valerme del juego de dobles. Es el doble del rabino, es el doble de un conde, en quien se transmuta, a veces el doble de Rodolfo II de Habsburgo, sobre quien ejerce una gran influencia, tanta que logra que lo nombre canciller imperial. Es ahí cuando empieza a jugar una parte política muy importante que lo tiene como protagonista, un ser poderoso inmortal, que posee la percepción de leer el futuro, y esa clarividencia es muy útil en el momento en que empiezan las luchas de religiones. El cristianismo contra el judaísmo, la reforma contra la contrarreforma, por ahí aparece caminando Lutero”.

Aunque el Golem de Biscayart tiene muchas características humanas, no puede eludir su destino.

“Pero lo trágico de todo esto en mi novela es que el Golem, un judío, luche y defienda algo que no es lo suyo. Él se ha casado y muy enamorado, de una cristiana. Y lo suyo era cumplir en mi novela la orden terrible que le dió el rabino antes de morir, lo llamaba Josef. La orden era: “Josef, hijo querido, mata, mata a todos los que quieran exterminarnos. Josef te he creado para matar, mata, Josef”.

Insiste la autora que ella lo que hizo fue tomar el mito del Golem y reelaborarlo, a partir de una exhaustiva investigación histórica.

“El Inmortal sin Sombra es una novela llena de intriga y suspenso que viene a contarnos una fábula deslumbrante y desmesurada de acción constante. Pero sin ninguna concesión a la sensiblería. En esta novela de ficción y realidad reelaboro el mito del Golem de Praga, ese muñeco de barro que el Rabino Löw creó intentando emular a Dios a partir del barro del Moldava. Dicen que los motivos que llevaron al rabí a crear a ese edénico hijo de barro, fueron el poder disponer incondicionalmente de ese autómata dotado de movimiento y cierta autonomía para proteger el gueto de Praga de los ataques antisemitas”.

Y el mayor elogio que le pueden hacer a Diana Biscayart es decir que su novela le habría gustado a Borges.

“El Golem de Meyrink o el de Borges, como tantos otros, inspiran temor, misterio. Yo reelaboro otra trama. Mi Golem es bueno, descubrió a la humanidad, el amor, y heredó de su creador la nobleza. Y la verdad es que me alegra mucho esta entrevista, porque esta novela la escribí para Praga. Sobre ella escribió María Esther Vázquez: ‘El Inmortal sin Sombra es una novela que Borges hubiera querido leer’. Es un honor para mí esa apreciación. El Golem fascinó Borges siempre, escribió un cuento corto, una hermosa poesía. En fin, tanto esfuerzo valió la pena”.

Ahora los lectores checos que sepan español pueden leer ‘El Inmortal sin Sombra’, que está a la venta en la librería Deliberia, recién inaugurada en la capital checa.

Por fin, el sueño de Diana Biscayart, que escribió esta novela para Praga, se ha cumplido: que su libro sea distribuido en la ciudad del Golem.

11-09-2012