Enrique Vila-Matas sigue hipnotizado por la virgen negra de Praga

29-04-2008

Era el escritor más esperado de la Feria del Libro de Praga y cumplió con las expectativas: Enrique Vila-Matas dio una vibrante definición de su arte poética, departió con los lectores, polemizó, firmó libros y vaticinó que ficción y realidad pronto serán un solo concepto.

A comienzos de los años 80 el todavía no tan reconocido escritor catalán Enrique Vila-Matas soñó con una Praga negra, lo que dio vida a un relato que incluyó en su libro Historia Abreviada de la Literatura Portátil, publicado en la editorial Anagrama.

“Los cabarés, los bares de Praga estaban dominados por el mundo negro y ese capítulo de este libro habla de una Praga negra, directamente, y se basaba en un verso de Vladimír Holan que inventé, porque necesitaba decir algo que se refiriera al blanco y al negro e inventé la cita de Holan que decía: oscura la negritud del mármol en la nieve”.

Casa de Madre Negra de DiosCasa de Madre Negra de Dios El año pasado, en una visita promocional, Vila-Matas iba caminando por la calle Celetná del centro de Praga, cuando un descubrimiento casual lo dejó paralizado: la virgen negra.

“Yo había leído algo sobre la virgen negra y de ahí que mi inspiración poética sobre la negritud en Praga saliera de esta virgen. Entonces la emoción al encontrar el origen de mi cuento sobre Praga fue tan descomunal que fotografié la virgen sin cesar y todavía sigo bajos los efectos de ese descubrimiento hasta el punto de que ayer lo primero que hice al llegar a Praga fue ir directamente al café Cubista a rendir homenaje a la virgen negra que me inspiró este capítulo”.

Vila-Matas, traducido a 29 lenguas y ganador de premios como el Herralde y el Rómulo Gallegos, con títulos como El Mal de Montano, Doctor Pasavento y El Viaje Vertical, es uno de los nombres más internacionales de la literatura en español y su fama trasciende a la República Checa.

En la Feria de Praga fue el escritor más solicitado y firmó muchos ejemplares de la traducción checa de Bartleby y Compañía, libro que es una enciclopedia, real e inventada, sobre escritores que dejan de escribir, es decir, como el personaje de Melville, se dejan gobernar por ese ‘preferiría no hacerlo’.

“Lo que buscaba era una investigación en torno a porqué se deja de escribir habiendo escrito o pudiendo escribir, teniendo el talento para hacerlo. Y de ahí que al hacer una investigación sobre los diferentes casos que también son posibles causas por las cuales hay este impulso de no escritura, me faltaban cuatro o cinco casos que se me ocurrieron a mí y que no estaban, no encontré en ningún caso de escritor real”.

Lo curioso, agrega Vila-Matas, es que estos casos inventados ahora tienen más vida real que el propio escritor que los inventó y las fronteras entre realidad y ficción, una vez más se pierden.

Sin embargo, a pesar de esos arrebatos de invención, Vila-Matas confesó que adolece de esa capacidad.

Enrique Vila-Matas (Foto: autor)Enrique Vila-Matas (Foto: autor) “Ya me gustaría a mí inventar, tener capacidad de invención, pero no invento, que yo sepa no estoy dotado para la invención. Pero no lo digo por falsa modestia sino que es así, no soy un inventor. Me baso siempre en la realidad y en todo caso la transformo a los ojos de alguien. Pero inventar, ojalá fuera un invento de tramas y de historias”.

Enrique Vila-Matas también quiso jugar a predecir el futuro en Praga.

“Todo lo que imaginamos, existe, por tanto, se puede decir. Y todo lo que se puede decir se puede escribir. En realidad estaba pensando, mientras hablábamos, que habrá un día, y posiblemente ahora voy a hacer de futurista, en el que realidad y ficción sean un solo concepto”.

Contradictorio e irónico, directo y sin pelos en la lengua, en Praga Vila-Matas definió su literatura como una ‘conspiración contra la realidad’. Y ya está.

29-04-2008