En el imperio de los Incas uno se halla muy cerca de las estrellas y muy lejos de los hombres

27-05-2003

El etnólogo y escritor checo Miloslav Stingl, investigador de la vida de las tribus de América Latina, figura entre los autores checos más traducidos a las lenguas extranjeras. En total, la tirada de su obra alcanza casi 17 millones de ejemplares y sus libros fueron traducidos a 31 idiomas. Su título 'Los Indios del Sol dorado', recientemente lanzado al mercado checo, fue publicado en varios países europeos, así como en Argentina y Japón.

El libro 'Los Indios del Sol dorado' narra la historia de los Incas, cuyo enorme imperio se encontraba en la costa occidental de Sudamérica. En su tiempo se extendía en el territorio de los actuales países de Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Colombia y Ecuador.

Dicha obra trata de aproximar la vida de los Incas, que veneraron al Sol como al máximo Dios. La capital del antiguo imperio de los Incas, la ciudad de Cuzco, se encuentra en los Andes a una altura de 3550 metros. El escritor Miloslav Stingl indicó que el Sol en dicha cordillera parece ser mucho más grande que, por ejemplo, en Praga, alegando que para un europeo es casi inimaginable vivir a esas alturas.

"En las montañas, naturalmente, no crecen árboles, hay un aire sumamente limpio y la distancia entre los pueblos es muy grande. A mí siempre me dominó una sensación de soledad. Es un lugar donde el hombre se encuentra muy cerca de las estrellas y muy lejos de los hombres", afirmó el escritor checo.

El libro 'Los Indios del Sol dorado' incluye mitos y leyendas de los Incas que cuentan sobre los amores, los formidables tesoros de oro, las joyas arquitectónicas, así como sobre las encarnizadas guerras y el legado de esa nación. La narración abarca la historia del Imperio, desde que fue fundado por el primer Inca, Manco Capac, pasando por el auge de la civilización, hasta su ocaso trágico.


La historia de los Incas estuvo siempre rodeada de muchas leyendas y enigmas. El etnólogo Miloslav Stingl expresó que uno de los más grandes misterios es el de que ninguna escritura de los Incas se ha encontrado hasta hoy día, a diferencia de otras civilizaciones desarrolladas de América Latina, como por ejemplo, la de los Mayas y los Aztecas.

"Los Incas crearon un Imperio sumamente extenso, sabían hacer trepanación del cráneo, tuvieron formidables conocimientos sobre la astronomía e incluso universidades. Es muy extraño, pues, que una civilización con tan alto nivel cultural no haya tenido escritura; por ejemplo, los Mayas tuvieron letras tan complicadas que los investigadores tardaron unos 200 años en descifrarlas", sostuvo el escritor.

En la actualidad, se sabe que los Incas utilizaban la escritura de quipos. Es decir, sogas colgadas en un bastidor que con su número, posición y color de los nudos daban cierta información estadística, por ejemplo, sobre los efectivos del Imperio, la cantidad del oro y la plata explotados, etc.

No obstante, el etnólogo Miloslav Stingl está convencido de que los Incas, igualmente que otras civilizaciones de aquella época, tuvieron su propia escritura, pero que la misma, por desgracia, desapareció con el tiempo.

27-05-2003