Dan Bárta habla de su afición a los ritmos latinoamericanos

03-07-2001

Dan Bárta es uno de los astros de la música pop y rock checa. A mediados de los años noventa, brilló en la versión checa del musical "Jesucristo Superestrella". Bárta, de 31 años de edad, fue premiado por la Academia de la Música Popular checa como el mejor intérprete del año pasado y su último disco compacto, el mejor álbum.

Radio Praga: Ha declarado reiteradamente que le gusta la música latinoamericana. ¿Por qué y qué tipo?

Dan Bárta: Me gusta por su ritmo y porque hay cosas en ella que simplemente me emocionan. Me encanta la samba brasilena y la salsa y en general la música cubana. En México se cantan también canciones muy bonitas. Y en Costa Rica he oído tocar al grupo Editus que publicó recientemente un disco compacto titulado "Década Uno", lo que representa un lindo juego de palabras - década uno, de cada uno -, y ese elenco está muy bien. Albita es una cantante cubana muy buena. Y en Venezuela, en Puerto Ayacucho, tocaba en una taberna un grupo con un percusionista buenísimo, para mí, el mejor del mundo.

RP:¿Le gustan los mariachis?

DB: Sí, aunque me recuerda un poco la música de las películas de vaqueros. Cuando viajé a la ciudad nicaragüense de Rama, también encontré en una taberna a tres cantantes con sombreros de mariachis que cantaban cucurucucú y esas melodías. En ese momento tuve la sensación de trasladarme en el tiempo. Y cuando una hora más tarde vino en un burro un hombre con sombrero todavía más grande, pensé haber retrocedido aún más en el tiempo. Pero después de tomar varios rones con coca cola, empecé a cantar con ellos.

RP: ¿Refleja en sus canciones su afición por los ritmos latinoamericanos?

DB: Sí, pero debo explicarlo: Yo no puedo tocar la música popular de los países latinoamericanos porque nací en la ciudad checa de Karlovy Vary. Por ello toco música con rasgos eslavos. Pero el ritmo, eso es otra cosa. El ritmo es algo más abierto, intrínseco a la gente de todo el mundo, es como una aritmética acústica. Eso significa que si yo toco una canción a mi manera, es decir, con mi ritmo, y se suma a mí un músico latinoamericano, puede tocar la misma canción, con un ritmo diferente al mío, y nos enriquecemos mútuamente.

RP: Ha topado con temas latinoamericanos también en su carrera: en la versión checa del musical Evita Vd. era el Che Guevara. ¿Qué opina sobre ese personaje de la historia latinoamericana?

DB: No quisiera ofender a nadie, pero según mi opinión fue un revolucionario profesional; fue un hombre que nació como idealista y no pienso que ese tipo haya tenido ambiciones de poder. Yo le llamaría "Che Guevara de Arco", porque para mí es como si fuera una "Juana de Arco" contemporánea. Luchó por la justicia social pero ésta no existe y nunca existirá, es un ideal que suena bien pero que no es de este mundo.

RP: Su último disco compacto, titulado Illustratosphere, fue premiado por la Academia de la Música Popular checa como el mejor álbum del año 2000. ¿Qué significa el título y de qué manera lo describiría?

DB: El título está compuesto de dos palabras: la ilustración y la estratosfera como símbolo de castillos en el aire, de algo inalcanzable; y con eso quería decir que se trata de música que tiene como fin ilustrar, plasmar o captar cierta atmósfera; y que al escucharla, la gente entra en otros mundos. La idea de este álbum y sus primeros tonos surgieron cuando estaba en Ecuador, en la selva virgen. Regresé a la República Checa entusiasmado y lleno de energía y mi optimismo y mi alegría se reflejaron en dicho álbum. Pienso que precisamente la sinceridad que emana del álbum, es el secreto de su éxito.

RP: ¿Puede cantar para nuestros oyentes un fragmento de alguna de las canciones de ese disco compacto?

03-07-2001