Logros de la ciencia checa - I

09-01-2003

En esta edición les ofreceremos la primera parte de la serie dedicada a los logros de la ciencia y técnica checa en la primera década de la existencia de la República Checa independiente.

Entre los logros de la técnica checa de la pasada década destaca la puesta en servicio de una original central eléctrica hidroacumuladora, construída en el río Desná, en Moravia del Norte. Sus dos grupos electrógenos, cada uno con la potencia de 320 megawattios, empezaron a suministrar electricidad a la red en 1996.

¿Cómo funciona una central eléctrica hidroacumuladora? Para su funcionamiento es indispensable la existencia de dos presas, situadas a diferentes niveles. En horas de punta el agua cae de la presa superior a las aletas de las turbinas, las hace girar y el grupo electrógeno genera la electricidad. Cuando hay excedentes de electricidad - ello ocurre sobre todo durante la noche- el agua se bombea de la presa inferior a la superior donde está preparada para hacer girar las turbinas.

La central hidroacumuladora, situada en el río Desná, en la localidad de Dlouhé Stráne, es la más grande y la más moderna de la República Checa. En caso de necesidad puede cubrir una octava parte del total del consumo de electricidad del país.

 

Y para hablar de notables éxitos de la ciencia checa, nos trasladaremos primero imaginariamente a Egipto. En marzo de 1998, los egiptólogos checos de la Universidad Carolina de Praga, bajo la dirección de Ladislav Bares, descubrieron en la necrópolis Abusir, 20 kilómetros al sudoeste de El Cairo, una tumba del antiguo Egipto. Los científicos temían que hubiera sido saqueada como otras tumbas, pero al realizar una sonda debajo del colosal sarcófago de piedra calcárea, constataron que los ladrones habían fracasado en su intento de hurtar el contenido de la tumba.

Al parecer, los ladrones habrían desistido de saquear la tumba temiendo que se desplomaran y les cayesen encima las paredes del pozo en cuyo fondo estaba depositado el sarcófago. Abandonaron la peligrosa empresa cuando los separaban del sarcófago tan sólo dos metros.

Los arqueólogos checos dedicaron dos años de paciente labor para reforzar con hormigón armado las paredes del pozo que conducía al interior de la tumba. Su esfuerzo fue recompensado. En febrero de 1998 pudieron abrir la cámara funeraria de la tumba en cuyo interior reposaba la momia del sacerdote Iufa.

El nombre "Iufa" puede traducirse como "el gordito". Hace 2500 años, Iufa se desempeñaba como gerente de los palacios reales. Su ajuar funerario refleja la importancia que tuvo este dignatario:además de las habituales canopas, recipientes con las vísceras del difunto, los arqueólogos checos encontraron en la tumba también estatuillas de 400 sirvientes, equipados con sus respectivas herramientas, que según las creencias de los antiguos egipcios, debían trabajar por su dueño en el más allá.

En noviembre del año 2000 llegó otro éxito de los egiptólogos checos: a 20 metros de profundidad encontraron la tumba intacta del juez y sacerdote Inti. Además de hermosas pinturas murales, contenía más de un centenar de objetos y una estatua de piedra calcárea.

 

El 15 de marzo de 1996, las autoridades norteamericanas dieron su visto bueno a la comercialización del medicamento Vistide, elaborado gracias a un descubrimiento del Dr. Antonín Holý, científico del Instituto de Química Orgánica y Bioquímica, con sede en Praga.

Vistide cura dolencias virales que afectan la vista de los enfermos del sida cuyo sistema inmunológico está dañado.

El segundo preparado del Dr. Holý, aprobado en Estados Unidos en octubre del 2001, causó un gran revuelo. El medicamento denominado Viread frena el desarrollo del sida. Antonín Holý fue distinguido por este medicamento con el más prestigioso galardón científico europeo, el Premio Descartes de la Unión Europea.

El último éxito internacional del Dr. Holý es el medicamento Hepsera contra la hepatitis B, cuya comercialización fue aprobada en Estados Unidos en septiembre del 2002.

09-01-2003