La República Checa y el calentamiento global

15-02-2007

"Quisiera preguntarles qué medidas toma el Gobierno checo para contener la emisión de los gases invernadero que contribuyen al calentamiento global". Desde la ciudad brasileña de Belo Horizonte nos plantea esta pregunta Davi Lucas. Le responderemos en la presente edición de Ciencia y tecnología.

Estimado amigo Davi Lucas, no se puede decir que en las filas de la formación mayoritaria de la coalición gubernamental checa- el Partido Cívico Democrático- haya fervientes combatientes contra el calentamiento global.

Según la mayoría de los políticos cívicodemocráticos basta que la República Checa cumpla con los compromisos resultantes del Protocolo de Kyoto.

Los ecologistas advierten, no obstante, de que el límite del 8 por ciento de la reducción de las emisiones de los gases invernadero se cumple en la República Checa sólo gracias al descenso de la producción industrial en la década de los noventa.

Debemos reconocer, amigo Davi Lucas, que la postura checa ante el problema del calentamiento global es un poco tibia. Cuando Europa recordó recientemente el peligro de los cambios climáticos con un apagón simbólico, Praga no se sumó a la iniciativa porque prácticamente nadie sabía de ella.

Bueno, no todo es tan negro como lo pintas. Seguramente sabes que los expertos de la ONU denunciaron hace poco en la conferencia de París que los seres humanos son responsables en un 90 por ciento por el calentamiento global. Y sólo pocas horas después de conocerse este dato, el ministro checo de Medioambiente, Martin Bursík presentó el plan de su departamento sobre cómo la República Checa puede contribuir para la protección del clima.

Parece que Bursík, que milita en el Partido de los Verdes, desea impulsar el ahorro en el consumo de energía.

Esto es obvio. Si se consume menos energía se quema en las centrales térmicas menos combustible fósil y se emiten a la atmósfera menos gases invernadero. Lo mismo puede decirse del consumo en los hogares. Con el fin de estimular el ahorro energético, los checos pagarán a partir de enero de 2008 un impuesto ecológico sobre el consumo de carbón, gas y electricidad. Un año después el Ministerio de Medioambiente checo planea introducir un impuesto sobre las emisiones de dióxido de carbono...

Martin BursíkMartin Bursík Y el dióxido de carbono, como seguramente saben nuestros oyentes, es el principal responsable del calentamiento global. Si quemamos carbón, gas natural y petróleo, se forma este gas invernadero. Crea una capa que impide que el calor generado en la Tierra irradie al cosmos y nuestro planeta se enfríe.

Aunque los pequeños consumidores disminuyamos el consumo de energía, esto no resolverá el problema. Son los grandes productores los que deben reducir las emisiones de los gases invernadero.

¿Has oido del proyecto de la Compañía Eléctrica CEZ?

Cómo no. Me parece buena idea si se realiza. La compañía que posee la mayoría de las centrales eléctricas checas tiene el siguiente plan: en vez de lanzar a la atmósfera el dióxido de carbono de sus chimeneas, planea separar este gas y después depositarlo en recintos subterráneos. La CEZ es miembro de un consorcio de empresas europeas que bajo el patrocinio de la Comisión Europea está estudiando esta vía para reducir las emisiones de dióxido de carbono.

¿Ya se sabe dónde la Compañía Eléctrica Checa almacenaría este gas invernadero?

Por lo menos el dióxido de carbono de la central de Hodonín lo depositaría en los recintos subterráneos en Moravia de los cuales se había extraido el petróleo. En otros casos sería necesario construir depósitos artificiales.

15-02-2007