23-03-2006

"El hígado artificial Prometheus salva la vida de un hombre" y "En Praga se construye la réplica de una grúa medieval"- éstos son los temas que les ofrecemos en la presente edición.

Hígado artificial Prometehus

En la República Checa se registran anualmente entre diez y veinte casos de fallo agudo del hígado y entre un 60 y un 90 por ciento de los pacientes suelen fallecer por esta causa.

Y fallecen antes de que pueda realizarse el transplante o el hígado empiece a funcionar espontáneamente. Este desenlace puede evitarse si se utiliza para el tratamiento del paciente el hígado artificial.

Tomás Rindler puede celebrar su cumpleaños dos veces. El año pasado, en víspera de su cumpleaños comió un plato preparado de setas venenosas y esto casi le costó la vida.

Un día después del cumpleaños fue ingresado en el hospital con fallo hepático. A no ser que los médicos del centro de transplantes del Instituto IKEM, de Praga, tuvieran a su disposición un hígado artificial, Tomás no habría sobrevivido.

El aparato se llama Prometheus y sustituye parcialmente el funcionamiento del hígado. A los pacientes les posibilita sobrevivir durante el tiempo indispensable para la búsqueda de un donante idóneo.

No siempre está de inmediato disponible un hígado idóneo. Lo mismo pasó con Tomás Rindler que pasó veinte días conectado al hígado artificial antes de aparecer un órgano para el transplante. De no existir el hígado artificial Prometheus, Tomás habría sobrevivido apenas dos o tres días después de la intoxicación.

Prometheus trabaja como un riñón artificial, eliminando determinadas sustancias tóxicas. No obstante, ello no significa que los pacientes puedan estar conectados durante largo tiempo al hígado artificial Prometheus. A diferencia de los riñones, el hígado no tiene sólo la función de desintoxicar sino que segrega sustancias de vital importancia para el organismo.

El aparato Prometheus no lo sabe hacer. Aún así, este aparato es otra pieza más "de repuesto" de la cual disponen los médicos. Tomás Rindler es el primer checo a quien el hígado artificial salvó la vida.

Se construye réplica de una grúa medieval

Catedral de San VitoCatedral de San Vito Un grupo de carpinteros está confeccionando en el recinto de la antigua sinagoga de Liben, en Praga, una réplica de una grúa medieval, utilizada en la construcción de la catedral de San Vito, en el Castillo de Praga, o del castillo de Karlstejn.

La grúa medieval se movía gracias a la fuerza humana: los operarios ponían en movimiento con sus pies la rueda de un tambor. Como modelo para la construcción de la réplica ha sido utilizada una imagen del manuscrito de la Biblia de finales del siglo XIV y los conocimientos obtenidos gracias al estudio de las máquinas conservadas en la República Checa y en el extranjero, por ejemplo, en una de las torres del castillo de Karlstejn.

La réplica de la grúa será confeccionada de madera por procedimientos medievales. Las piezas de la grúa se ensamblarán con ensambladuras de madera, como clavijas, tacos y cuñas. Por procedimiento artesanal se confeccionarán igualmente las piezas de hierro forjado.

En comparación con las grúas actuales la medieval se parece a un juguete, pero es capaz de transportar cargas de hasta 700 kilos. La réplica será ensamblada en el Castillo de Praga a principios de mayo. Los visitantes de la exposición "Carlos IV - emperador por merced de Dios" podrán ensayar cómo trabajaban con la grúa los talleres de pedreros medievales. Bajo la supervisión de especialistas intentarán construir ogivas de una catedral o techumbres medievales.

23-03-2006