17-02-2005

"La alondra es el Pájaro del año en la República Checa", "Científicos checos estudian huellas dactilares de hombres prehistóricos", "Las dificultades técnicas de la primera transmisión televisiva de un evento deportivo"- éstos son los temas que les ofreceremos en esta edición.

La alondra es el Pájaro del año en la República Checa

Alauda arvensis Linnaeus (Foto: Daniel Pettersson, Creative Commons 2.5)Alauda arvensis Linnaeus (Foto: Daniel Pettersson, Creative Commons 2.5) La Sociedad Checa de Ornitología ha declarado como Pájaro del año 2005 a la alondra. La campaña de divulgación sobre esta ave canora se propone llamar la atención hacia los peligros que la amenazan y apuntar las posibilidades de cómo salvarla.

La alondra es un pájaro de los campos y prados, cuyo número se ha reducido en los últimos años: en la República Checa en un tercio y en Europa Occidental ha bajado a la mitad.

A las alondras las amenaza principalmente la agricultura intensiva. Durante la migración corren, además, otro peligro: en Francia, Italia, Grecia, Chipre y Malta las capturan con fines culinarios. No obstante, la caza diezma a la población de alondras mucho menos que la agricultura.

Científicos checos estudian huellas dactilares de hombres prehistóricos

En el transcurso de una exploración arqueológica en los alrededores de la ciudad de Hulín, en Moravia Central, los científicos hallaron seis originales anillos de cobre procedentes de la Era del Bronce.

Los anillos representan un valioso hallazgo ya que los arqueólogos hallaron en ellos huellas dactilares y restos de piel. Semejante hallazgo no tiene paralelo en la República Checa y probablemente tampoco lo tenga en Europa. Los anillos son por eso también objeto de estudios de científicos extranjeros.

Los arqueólogos hallaron los seis anillos de la llamada cultura de Únetice de 1800 años antes de Cristo en tres sepulturas. En dos de ellas estaban enterrados dos hombres, en la tercera una mujer.

Los anillos de cobre en forma de espiral están confeccionados de hilo, chapa y tubitos metálicos. Es una prueba de que la elaboración de metales no ferrosos alcanzó en aquel entonces un relativo desarrollo.

Los arqueólogos consideran como extraordinario el hecho de haberse conservado las huellas de los dedos en prácticamente todos los anillos desenterrados. Hasta ahora existía la posibilidad de estudiar las huellas dactilares sólo en la cerámica. De las huellas dactilares en los anillos se pueden obtener informaciones biológicas sobre los hombres prehistóricos que no es posible obtener de los huesos.

Durante la primera transmisión televisiva de un evento deportivo hace 50 años se fundieron los fusibles en una central

Hace 50 años, en febrero de 1955, la Televisión Checoslovaca realizó la primera transmisión en directo de un evento deportivo. Tres cámaras instaladas en el estadio de Stvanice, en Praga, ofrecieron a los telespectadores un partido de hockey sobre hielo entre la selección de Praga y el equipo sueco Leksand.

Primera transmisión en directo de un evento deportivo de la Televisión Checoslovaca (Foto: CTK)Primera transmisión en directo de un evento deportivo de la Televisión Checoslovaca (Foto: CTK) De la dirección técnica de la primera transmisión deportiva en directo se encargó el director de la Televisión Checoslovaca, Karel Kohout. Los tres camarógrafos y los demás técnicos se dieron cita en el estadio a las dos de la tarde, aunque la transmisión en directo empezaba a las ocho.

Cuando faltaban pocos minutos para su inicio, los técnicos realizaron un control completo de los equipos. Todo parecía estar preparado y el director técnico ordenó encender todos los focos. En ese mismo instante el estadio de Stvanice se sumergió en una completa oscuridad.Los equipos televisivos fundieron los fusibles en la central eléctrica de Holesovice.

El director técnico no veía absolutamente nada, sólo oía el rumor de las gradas. Llamadas telefónicas urgentes a la central eléctrica salvaron la situación. Las luces volvieron a encenderse y los focos y los demás equipos aguantaron hasta el final del partido.

Un detalle curioso es que los camarógrafos habían recibido la instrucción de no mover las cámaras ya que se temía que la imagen oscilara. Pero al desarrrollarse el partido, los camarógrafos perdieron la timidez, atreviéndose a seguir el movimiento del puck.

Las imágenes transmitidas por las tres cámaras entusiasmaron a los telespectadores que podían disfrutar de los detalles del juego delante de las porterías. Comparemos aquella prehistoria de las transmisiones deportivas en directo con la actualidad: en el último Mundial de hockey sobre hielo, disputado en Praga, cubrían los partidos 22 cámaras.

17-02-2005