Estudiante checa descubre método para identificar sustancias nocivas en el medio ambiente

19-01-2011

Como es bien sabido, la actividad industrial del ser humano llena el medio ambiente de sustancias nocivas. Una estudiante de Olomouc ha desarrollado una manera de identificar un tipo de fenoles peligrosos.

La Universidad de OlomoucLa Universidad de Olomouc La estudiante de la Universidad de Olomouc Pavlína Ginterová estaba concentrada en la investigación de sustancias ignífugas. En tejidos, objetos o electrodomésticos, desde hace algo más de 30 años se utiliza un compuesto de bromo que evita que salgan ardiendo en cuestión de segundos cuando entran en contacto con el fuego.

Pero además de ventajas, esta sustancia tiene también efectos negativos, como explica la estudiante Pavlína Ginterová.

“Hay sustancias que contienen bromo, en especial una que es un tipo de fenol que es utilizada para hacer materiales ignífugos, y que es perjudicial para la salud. Se acumula en el cuerpo y no demuestra a corto plazo su toxicidad o su poder cancerígeno, sino a largo plazo. También, en el caso de las mujeres, puede provocarle problemas al feto”.

Ginterová empezó a interesarse por estas sustancias y a querer descubrir cuál es su concentración en el medio ambiente. Estos fenoles pueden encontrarse en la tierra, en el aire y en el agua. Conocer su concentración es una cuestión de salud pública, dice Ginterová.

BromofenolBromofenol “Es importante medir la presencia de estas sustancias en la naturaleza para hacerse una idea de que ya hay demasiadas. Así se puede empezar a pensar en que se dejen de utilizar o al menos, que se limite su uso”.

Para el método desarrollado para ello se emplean unos tubos muy finos a los que se imprime una alta tensión eléctrica. Vítězlav Maier, asistente experto de la Cátedra de Química Analítica de la Universidad de Olomouc, que participa en el equipo de investigaciones, explica cómo funciona este sistema.

Vítězslav MaierVítězslav Maier “La separación de estas sustancias se realiza en base a su movimiento en un campo eléctrico. También podemos clasificarlos por el tamaño de su carga, porque todas ellas tienen una ligera diferencia. Cada molécula tiene una masa que responde a un tamaño determinado, y así determinamos cuál es cada sustancia”.
Puede que no sea tan sencillo de comprender para los no iniciados en la materia, pero como continúa Vítězlav Maier relatando, este método puede ser utilizado por muchas empresas que trabajan en diferentes campos relacionados con el medio ambiente. Comparado con el resto de métodos actuales, este tiene varias y básicas ventajas, que enumera Maier.

Laboratorio de la Cátedra de Química Analítica de la Universidad de Olomouc, foto: Universidad de OlomoucLaboratorio de la Cátedra de Química Analítica de la Universidad de Olomouc, foto: Universidad de Olomouc “Podemos decir que nuestros métodos electromigratorios son relativamente rápidos. Lo son en la medida en se gana tiempo en el análisis porque la preparación de muestras es más rápida que en el resto de métodos que se emplean. Y esto significa que también es considerablemente más barato”.

Quienes han participado en su desarrollo están tan seguros del éxito que tendrá que lo han presentado al concurso ‘Soluciones Inteligentes para el Medio Ambiente’ que organiza el Ministerio de esa cartera. El éxito en ese concurso sin duda dispararía la difusión del hallazgo dentro de su sector.

19-01-2011