Discriminación, Klaus versus Unión Europea y ‘Todos se van’

24-05-2008

La discriminación por edad, otra de las injusticias que se fortalecen en el mundo y la República Checa no es la excepción.

Decía un pensador de la India, “es extraño que los mayores nos preocupamos por los menores, pero de los mayores no quiere preocuparse nadie”. Y lo grave de la situación actual es que se discrimine a las personas que desean trabajar. Dónde terminara la historia de la humanidad.

El problema de la discriminación por edad fue debatido en una conferencia sobre la vejez celebrada este lunes en Praga, en la que participaron representantes del Gobierno, médicos, asistentes sociales y demógrafos. Jan Lorman, presidente de la asociación cívica Vida 90, que ayuda a las personas mayores, recalcó que la discriminación más frecuente es en el trabajo y agregó que los motivos hay que buscarlos en la legislación del país.

“El Código Laboral, por ejemplo, no contiene ni un solo capítulo que trate la discriminación en el trabajo. Este tema figuró en el Código Laboral anterior que perdió vigencia en el año 2007. O sea que durante un año y medio ha habido un gran vacío en la legislación checa en lo que respecta a la protección de las personas mayores ante la discriminación en el trabajo. El caso de la República Checa no tiene par en la legislación europea”, insistió Lorman.

La ministra para los asuntos de los Derechos Humanos y Minorías Étnicas, Džamila Stehlíková, señaló que semejantes estipulaciones que deberían proteger ante cualquier tipo de marginación, están contenidas en la Ley Antidiscriminación, cuya adopción es exigida por la Unión Europea. Esa normativa, fue vetada recientemente por el presidente de la República, Václav Klaus.

 

Václav KlausVáclav Klaus El presidente Václav Klaus vetó la ley Antidiscriminación aprobada por el Parlamento. El mandatario asegura que no aporta nada nuevo.

El problema radica en que la Unión Europea considera que se trata de una ley importante a nivel continental y exige a sus miembros que adopten la ley Antidiscriminación.¿ Quién ganará este pulso?

La RCh podría ser sancionada en caso de que no llegue a adoptar pronto una Ley Antidiscriminación. El portavoz del presidente, Petr Hájek, señaló que, no obstante, Klaus vetó la normativa porque la considera contraproducente.

“La Ley Antidiscriminación es innecesaria porque no contiene nada nuevo. El presidente Václav Klaus indicó que la directiva que le fue presentada es peligrosa porque estaría sobrepuesta a otras leyes del país, entre ellas, a los derechos y libertades fundamentales. Klaus opina que implantarla en la legislación checa sería un grave error”, dijo Hájek.

La República Checa es el único país de la Unión Europea que hasta el momento no ha introducido una Ley Antidiscriminación en su legislación. Dicha normativa está destinada a prohibir todo tipo de discriminación en el trabajo, en el acceso a la educación, la atención médica y a otras ventajas sociales, que esté basada en el origen social o étnico, orientación sexual, discapacidad o edad de las personas. Los diputados de la coalición gubernamental son conscientes de la necesidad de la pronta adopción de una Ley Antidiscriminación. Admiten que algunas objeciones del presidente son fundadas, pero aseguran que en el Parlamento volverán a votar a favor de la normativa para eludir las sanciones de la Comisión Europea.

Los Verdes quieren convocar una reunión de la coalición gubernamental para tratar de conseguir votos suficientes a su favor, según recalcó la ministra para los Asuntos de los Derechos Humanos y las Minorías Étnicas, Džamila Stehlíková.

 

Wendy GuerraWendy Guerra La escritora cubana Wendy Guerra dijo en Praga que no cree que Raúl Castro protagonice cambios profundos en Cuba.

Pero la política no fue el único tema de Wendy Guerra, ya que asistió a la presentación en checo de su libro Todos se van.

Wendy Guerra es una de las voces más representativas de la nueva narrativa cubana. Todos se van, su obra más famosa, hace alusión al masivo éxodo que enfrenta la isla, pero ella permanece allí, dispuesta a aguantar hasta el final.

Por tozuda, quizás. O porque, tal vez, refugiada en su arte, puede decir cosas que otros no pueden. Y aunque prefiere hablar de literatura, es imposible que allá donde vaya, la gente no le pregunte por los actuales cambios que vive su país.

“Los viejos están como muy acostumbrados a ese oscuro esplendor que vivimos ahí y los jóvenes sí quieren algún cambio, económico sobre todo, pero no sé si Raúl Castro va a hacer esos cambios. Yo no estaría muy segura porque no se trata de una persona ajena al gobierno que hemos tenido por 50 años, así que tendríamos que ser muy ingenuos para pensar que una varita mágica le tocó la cabeza y le cambió la vida a Raúl. Yo no creo que va a haber grandes cambios, no como aquí”.

Sí dijo creer que el cambio podía venir desde dentro de la sociedad cubana y se puso a sí misma como ejemplo. Por eso ella prefiere quedarse en Cuba, aunque su novela no pueda circular libremente allí.

“Tengo la esperanza de que el cambio lo vamos a hacer nosotros con fuerza, por ejemplo que yo haya podido escribir este libro y puedo entrar y salir, en esos cambios sí creo, pero en los cambios estos que llegue McDonalds o que la gente pueda salir libremente y entrar, no lo creo”. Wendy Guerra, que se considera poeta antes que novelista, indicó que la publicación en checo de Todos se van significaba mucho para ella.

 

Y una buena noticia para el final. Los turistas siguen visitando la República Checa, cambia únicamente el país de origen, según informaciones de las agencias de viajes y de la Oficina de Estadísticas.

Un total de dos millones 600 mil turistas se alojaron en los establecimientos hoteleros checos en los primeros tres meses de este año, la mitad de ellos extranjeros. Así se desprende de los datos publicados por la Oficina Checa de Estadísticas.

Según Tomio Okamura, de la Asociación Checa de Agencias de Turismo, uno de los motivos del aumento de turistas en esa temporada fue el hecho de que la Semana Santa se celebró antes de lo usual.

“La Semana Santa, que está entre los períodos más turísticos del año, cayó en el mes de marzo, a diferencia del año pasado cuando se celebró en abril”, señaló Okamura.

Otro factor decisivo, especialmente en turistas checos, fueron las condiciones climáticas favorables: abundancia de nieve en las montañas y temperaturas relativamente altas que favorecieron el turismo cultural. El analista Jaromír Beránek, de la compañía Mag Consulting, consideró el incremento en el número de turistas como excepcional, pero advirtió sobre la tendencia hacia permanencias cada vez más cortas. “Mientras que en 2005, los turistas se quedaban en los hoteles checos 3,5 noches, en promedio, ahora permanecen sólo tres noches”, sostuvo el analista. Entre los extranjeros que más visitan la República Checa destacan los alemanes. En segundo lugar se sitúan los británicos, cuyo número, sin embargo, se redujo en un 11 por ciento este año, según afirmó la portavoz de la Oficina Checa de Turismo, Karin Šeligová.

“El número de los visitantes británicos disminuye paulatinamente ya que empiezan a buscar lugares más baratos como, por ejemplo, los países bálticos”, indicó Šeligová.

 
24-05-2008