Adiós a la presidencia de la Unión Europea con el agua al cuello

04-07-2009

La República Checa se despide de la presidencia de los 27, las inundaciones causan estragos en Bohemia del Sur, el Gobierno da el último espaldarazo para liberalizar los alquileres regulados y la comunidad internacional quiere saldar su deuda histórica con las víctimas del holocausto judío.

Foto: ČTKFoto: ČTK La República Checa amaneció el lunes con el agua al cuello, una vez más. Y es que mientras Moravia del Norte y la región de Silesia trataban de sobreponerse a las lluvias torrenciales de la semana pasada, una nueva ola de inundaciones ha golpeado, esta vez a Bohemia del Sur.

Las consecuencias han sido catastróficas. Trece personas fallecidas en total, entre ellas, un bombero voluntario que colaboraba en la frontera checo-polaca, y pérdidas económicas superiores a los 200 millones de euros.

El Gobierno checo trabaja ahora en intentar devolver la normalidad a las zonas afectadas. Ha destinado cuatro millones de euros para paliar los daños de las riadas y un millar de soldados colaboran en las tareas de reconstrucción. Pero no es suficiente.

En palabras del viceprimer ministro, Martin Barták, hay que seguir buscando fórmulas para suministrar ayudas sin ampliar el déficit del estado.

“Podemos reestructurar el fondo de la infraestructura de transportes, entre otros. De no ser suficiente, el Gobierno puede emitir obligaciones del Estado, al igual que durante las inundaciones que afectaron el país en el pasado, y existen varias otras posibilidades para no tener que aumentar el déficit estatal de manera drástica”, ha señalado.

 

Malas noticias también para los inquilinos de las viviendas cuyo alquiler está regulado por ley. En la República Checa hay unos 750.000 apartamentos en esta situación.

Este miércoles, el Ministerio de Desarrollo Local aprobó un empujón final en el desmantelamiento del sistema, en forma de una subida importante de los precios. Para los inmuebles cuya regulación acaba definitivamente en 2010 el incremento será de aproximadamente el 20 por ciento. En los casos en que el alquiler protegido se prolongue hasta 2012, como sucede en todas las grandes ciudades, el aumento alcanzará para entonces valores superiores al 50 por ciento.

Ahora mismo, un inquilino puede pagar cada mes 400 euros por un piso y su vecino, por otro idéntico, poco más de 180 euros. El problema al que se han enfrentado los sucesivos gobiernos hasta el momento es que estas viviendas reguladas están habitadas generalmente por jubilados o familias de escasos recursos.

La liberalización de los precios podría crear un auténtico drama social, como explica el presidente de la Asociación de Inquilinos, Stanislav Křeček: “El problema está en que no hay ningún motivo económico para aumentar los alquileres. Con los precios regulados actuales las cooperativas de propietarios tienen para todo lo necesario: reparar el ascensor, el tejado, la fachada... Hay muchos pensionistas que no podrán pagar los nuevos precios. Este plan tendrá terrible consecuencias sociales”.

La medida tampoco contenta a los arrendadores, que consideran que esta subida de los alquileres es insuficiente y no se corresponde con la realidad del mercado.

 

Esta semana también ha sido el momento elegido para empezar a saldar una deuda histórica con los judíos que sufrieron el holocausto. Representantes de organizaciones judías, de Gobiernos y Organizaciones No Gubernamentales de más de 40 países del mundo, reunidos en Praga en una conferencia sobre el Holocausto, han debatido esta semana sobre cómo ayudar a los que sobrevivieron esta barbarie.

Tomáš Kraus, de la Federación Checa de Comunidades Judías, se mostró satisfecho con los resultados e insistió en que queda todavía mucho trabajo para conseguir auténtica justicia. En sus propias palabras, “la conferencia fue muy exitosa porque demostró que el Holocausto no es un capítulo histórico cerrado. Se recalcó la necesidad de la devolución de los bienes judíos robados por los nazis, se habló de programas sociales para los sobrevivientes y de cómo enseñar en las escuelas sobre el plan nazi para el exterminio de los judíos. El encuentro ayudó a que el Holocausto no sea olvidado”.

Durante el acto de clausura, este martes en el antiguo campo de concentración nazi de Terezín, fue adoptada la ‘Declaración de Terezín’, documento que traza las tareas que se desprenden del encuentro.

Entre otras cosas se anuncia la constitución del ‘Instituto del Legado del Holocausto’, con sede en esta misma localidad. Esta entidad internacional reunirá documentos y testimonios vinculados con ese triste capítulo de la historia y monitoreará cómo se avanza en los distintos países en las restituciones de las propiedades judías.

 

Jan Fischer y Mirek Topolanek, foto: ČTKJan Fischer y Mirek Topolanek, foto: ČTK Y una mirada a la política europea. La República Checa ha terminado su mandato de la presidencia de los 27 con un balance positivo, a pesar, eso sí, del criticado euroescepticismo del presidente Václav Klaus.

Para el primer ministro checo, Jan Fischer, la conclusión es una y está clara: Hemos hecho los deberes y los hemos hecho bien. “La presidencia checa ha demostrado que un país que es uno de los nuevos miembros, y que no es muy grande, también puede hacer su aportación en la Unión Europea y dejar su huella, no solo levantar el polvo. Entregamos la presidencia a Suecia. Y la entregamos con los deberes hechos”, indicó Fischer.

Entre los logros que mencionó Jan Fischer están las soluciones a la crisis del gas entre Rusia y Ucrania y al conflicto en la Franja de Gaza. Y el manejo del colapso financiero mundial. Destacó que su país se empeñó en rechazar el proteccionismo económico, decantándose más por un principio de solidaridad social.

Pero lo principal, según Fischer, fue el consenso logrado para una reelección de José Barroso como presidente de la Comisión Europea y las garantías dadas a Irlanda para que celebre un nuevo referéndum para salvar el Tratado de Lisboa. Suecia liderará a la Unión Europea durante el segundo semestre de este año.

 

Ivan Hašek, foto: ČTKIvan Hašek, foto: ČTK Cambiamos de tema para entrar en el terreno deportivo. Esta semana el nuevo director de la Federación Checo-Morava de fútbol, Ivan Hašek, emprendió una radical reforma de la institución.

Y es que los sonados fracasos de la selección checa de fútbol junto con algunos problemas administrativos invitaban a hacer borrón y cuenta nueva. Hašek ha despedido todos los trabajadores del ente para poder formar una nueva plantilla, más reducida y acorde, según él, a las necesidades de la Federación.

La decisión más polémica de Hašek fue la de compartir el puesto de seleccionador nacional con Karel Jarolím. Este último, entrenador del Slavia de Praga, no parecía muy dispuesto a abandonar totalmente su equipo. Ahora, si sale adelante el plan de Hašek, el puesto de seleccionador será compartido, una bicefalia totalmente inédita en el mundo del fútbol.

 

También recordar que este viernes comenzó uno de los festivales más importantes de la República Checa, el Rock for People, que este año ha traído al país artistas internacionales como Placebo, Artic Monkeys o los españoles Ska-P.

El mismo viernes también se inauguró la nueva edición del festival de cine de Karlovy Vary, que este año cuenta con la presencia estelar de Antonio Banderas, John Malkovich y la francesa Isabelle Huppert.

 


04-07-2009