La lista de los Monumentos Nacionales de Cultura de Chequia podría ser
ampliada con siete nuevos edificios y monumentos de valor histórico,
propuestos por el Ministerio de Cultura. El proyecto será presentado a
debate al Gobierno el próximo miércoles. Entre los candidatos figuran
monumentos relacionados con el surgimiento de Checoslovaquia, el período
de entre las dos Guerras Mundiales y con los dos regímenes totalitarios en
el país, el nacismo y el comunismo.
El Ministerio propone incluir en la lista de Monumentos Nacionales la
iglesia de San Cirilo y San Metodio, en Praga, donde se ocultó un grupo de
paracaidistas tras perpetrar un atentado contra el protector nazi de
Bohemia y Moravia, Reinhard Heydrich.
Entre los candidatos figuran asimismo la tumba del primer presidente
checoslovaco, Tomáš Garrigue Masaryk, situada en el jardín del Palacio
Presidencial de Lány, la residencia estudiantil de Hlávka, en Praga, como
símbolo de la lucha de los estudiantes por la libertad y la democracia
contra los ocupantes nazis en 1939, así como el edificio de la Radio
Checa, donde en 1945 se combatió contra los ocupantes nazis, y en 1968
contra los ocupantes soviéticos.
Los Monumentos Nacionales de Cultura constituyen la parte más
significativa del legado cultural nacional y son estrictamente protegidos
por el Estado.