Český Krumlov, una ciudad de cuento de hadas

La ciudad de Český Krumlov fue incluida en el Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO hace 25 años, y representa un gran atractivo para los turistas.

Una auténtica red de estrechas callejuelas medievales, majestuosos frontones de antiguas casas de la aristocracia, rincones románticos con cafeterías o cervecerías históricas y, separados por un río, se yerguen en la altura de un cerro un castillo y un palacio. Todo esto y más es Český Krumlov, ciudad situada en Bohemia del Sur y que se suele apodar ‘ciudad de los cuentos de hadas’.

El ambiente mágico de la ciudad, de unos 13.000 habitantes, y la intromisión mínima en el aspecto original de la mayoría de los edificios locales, fue en opinión de Dalibor Carda, alcalde de Český Krumlov, el motivo principal por el que la UNESCO decidió agregarla en 1992 en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

”Los edificios quedaron casi intactos en vista de que no había recursos suficientes, y aunque se encontraban en muy mal estado, conservaron su aspecto auténtico. En el casco histórico fue derrumbado un mínimo de casas. Creo que esto fue lo más importante al decidir los inspectores de la UNESCO si asumían la protección de la ciudad. Por suerte no se realizaron los planes de los comunistas de levantar cerca del centro casas prefabricadas. Después de la Revolución de Terciopelo fue creado un fondo de desarrollo, en el que se incluyeron los más valiosos edificios de Český Krumlov desde el punto de vista histórico-arquitectónico para ser remodelados”.

El conjunto monástico ocupa una cuarta parte del casco histórico

Dalibor Carda:
“En el casco histórico de Český Krumlov fue derrumbado un mínimo de casas, lo que fue decisivo para ser introducida la ciudad en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad, de la UNESCO”.

El centro histórico de Český Krumlov lo forma además una reserva nacional protegida por el Estado Checo. Esta incluye un sinnúmero de inmuebles, como sostiene Dalibor Carda.

”La reserva urbana local es bastante extensa, y la ubicación de la ciudad es única. El río Moldava pasa por aquí haciendo varias curvas junto al casco histórico, lo que le da al lugar un toque especial. Por encima de todo esto se yergue el palacio, cuyo jardín barroco llega hasta el bosque. Cada edificio local es interesante, casi todos tienen un atractivo portal de entrada, un extenso patio interno y en el frontal llevan un dibujo de la Virgen. Hace dos años fue reabierto tras una amplia reconstrucción un conjunto monástico, que forma una cuarta parte del casco histórico de la ciudad”.

Dalibor Carda, alcalde de Český Krumlov, foto: Ondřej TomšůDalibor Carda, alcalde de Český Krumlov, foto: Ondřej Tomšů Dicho sea de paso, los monasterios de Český Krumlov ocupan un área similar a la del conjunto del palacio y castillo locales que, además, es el segundo más grande por extensión de la República Checa, después del de Praga. La diferencia es de sólo 45 metros cuadrados.

El monasterio de las clarisas tiene unas 350 habitaciones. Actualmente es sede de una escuela de artes y fotografía, de un museo que refleja la historia de la orden de las clarisas y documenta la vida y las costumbres en la Edad Media, y un estudio de música barroca. Este trata de rescatar la música de las óperas de tiempos pasados, que eran presentadas en el teatro palaciego. Algunas tenían hasta cinco o seis horas de duración.

Más de 450.000 turistas visitan la ciudad cada año

Český Krumlov, foto: Ondřej TomšůČeský Krumlov, foto: Ondřej Tomšů En vista de los atractivos que ofrece Český Krumlov resulta natural que sea una de las ciudades más concurridas por los turistas. Su número aumentó de manera significativa después de los cambios democráticos en el país, y actualmente llega a más de 450.000 personas al año, como resalta Dalibor Carda.

”Después del primer boom a comienzos de los años noventa de los turistas de cerca de las fronteras, especialmente de alemanes y austriacos, comenzaron a llegar viajeros de zonas más alejadas de Alemania y Austria. Y pasado algún tiempo, se sumaron a ellos turistas de otros países. Nos sorprendió la gran cantidad de estadounidenses que comenzaron a venir, así como de españoles, e italianos. Algunos se enamoraron de la ciudad y se quedaron a vivir aquí. Y hace unos tres o cuatro años se registró un boom de turistas de Asia Oriental. Vienen acá coreanos, japoneses y comenzaron a venir también muchos turistas chinos”.

El castillo y palacio se yerguen sobre una loma

Tras conocer algunos pormenores sobre la ciudad, decidimos dirigirnos al área del palacio y castillo de Český Krumlov, que conforman un complejo único. La majestuosidad de ese conjunto se ve desde lejos, al avanzar en su dirección desde el centro de la ciudad. Para llegar, debimos cruzar un puente, al que suelen venir artistas y cantantes para divertir a los turistas.

Pavel Slavko, foto: Ondřej TomšůPavel Slavko, foto: Ondřej Tomšů El área del castillo y palacio local documenta el desarrollo arquitectónico del lugar desde el siglo XII hasta el siglo XIX. Las primeras menciones indirectas sobre la existencia del castillo de Český Krumlov datan de la segunda mitad del siglo XII, aunque su edificación comenzó en las postrimerías del siglo XI, según indica Pavel Slavko, administrador del lugar.

”Entonces un caballero de Lichtenstein escribió una carta, en la que se disculpaba por no poder asistir a un torneo a caballo en este castillo en Bohemia, por estar enfermo. De forma oficial se habla de la ciudad y el castillo gótico de Český Krumlov en documentos que datan de entre los años 1212 y 1215”.

El área abarca unos 40 edificios, entre ellos varios palacios que rodean cinco patios palaciegos y palacios, y en la zona a la mayor altura del cerro se extiende a lo largo de siete hectáreas el jardín palaciego de estilo barroco, dice Slavko.

Castillo y palacio de Český Krumlov, foto: Magdalena KašubováCastillo y palacio de Český Krumlov, foto: Magdalena Kašubová ”Hablamos del castillo y palacio, puesto que una parte del área hace recordar hasta el presente una fortaleza gótica con una torre, mientras que a partir del siglo XVIII ya comenzaron a surgir allí nuevas construcciones palaciegas en torno a varios patios. Estos edificios servían tanto a fines administrativos como para vivir en ellos la nobleza. Durante los trabajos hubo que nivelar el terreno, así que, por ejemplo, por debajo del quinto patio existen sótanos que ocupan cuatro pisos. Realizar este conjunto arquitectónico llevó más de 300 años y desde la segunda mitad del siglo XVI el área del castillo y palacio de Krumlov no ha cambiado casi su aspecto hasta la actualidad”.

El área se extiende al borde del cerro en unos 2,5 kilómetros de longitud. Los edificios, según comentó Slavko, tienen en total unas 600 puertas y unas 2.000 ventanas. Recordó también que la palabra ‘český’, que significa ‘checo’, comenzó a usarse en el nombre de la ciudad y el castillo a partir del siglo XV, por iniciativa de su fundador Vítek I de Prčice, que disponía de amplios terrenos y otros bienes en Bohemia del Sur.

En el escudo familiar figuraba una rosa roja de cinco pétalos, que simbolizaban a los cinco hijos de Vítek I. Más tarde repartió entre sus hijos los diferentes señoríos en la región, y en el escudo de éstos aparecía una rosa con cinco pétalos, pero de color diferente. Así surgieron en el siglo XIII los señoríos de Jindřichův Hradec, Rožmberk, Třeboñ y otros.

A la familia Rožmberk se debe el mayor florecimiento de Český Krumlov

Petr Vok, el último de la familia de Rožmberk, foto: Barbora NěmcováPetr Vok, el último de la familia de Rožmberk, foto: Barbora Němcová Al morir el último descendiente de la familia de los Vítkovci, sus territorios fueron heredados en 1302 por la familia de Rožmberk, que habitó el castillo de Český Krumlov y gobernó la ciudad hasta el año 1602. A ella se debe su mayor desarrollo, como afirma Pavel Slavko.

”El periodo de los Rožmberk en Český Krumlov fue decisivo en lo político y económico, así como en cuanto a los cambios arquitectónicos en el castillo y la ciudad. El castillo se convirtió en la sede representativa y monumental de esa dinastía, una de las más poderosas de la historia nacional. A lo largo de 300 años los Rožmberk fueron desarrollando sus señoríos en el sur de Bohemia. Cambiaron el aspecto de la naturaleza local, transformando zonas pantanosas y densos bosques en terrenos arables. Fundaron ciudades y aldeas, y crearon un admirable sistema de unos 3.000 estanques artificiales, que hasta hoy es el más extenso a nivel mundial”.

Pavel Slavko:
“A lo largo de 300 años los Rožmberk fueron desarrollando sus señoríos en el sur de Bohemia. Cambiaron el aspecto de la naturaleza, transformando zonas pantanosas y bosques en terrenos arables. Fundaron ciudades y aldeas, y crearon un admirable sistema de unos 3.000 estanques artificiales, que hasta hoy es el más extenso a nivel mundial”.

Otra importante familia que mucho más tarde asumió el poderío en Český Krumlov y toda Bohemia del Sur, fue la de Schwarzenberg. A mediados del siglo XX la ciudad con su castillo y palacio pasaron a ser propiedad del Estado.

En el castillo y palacio local no pueden faltar leyendas y mitos

Durante la visita al castillo y palacio de Český Krumlov uno se entera de varias leyendas y mitos sobre el lugar, que se conservaron a través de los siglos. Pavel Slavko compartió con Radio Praga una de sus leyendas predilectas.

“Una de las leyendas que considero agradable, es la que está relacionada con los edificios en el primer patio. Se cuenta que de vez en cuando se escuchan desde allí golpes y sonidos por las noches. La leyenda dice que allí vivía un barrilero, quien había prometido que haría y entregaría unos barriles antes de la vendimia, pero murió repentinamente. Por eso su espíritu regresa por las noches para terminar el trabajo que había prometido. Es una leyenda hermosa que nos enseña que cumplir un trabajo no siempre se logra durante una sola vida humana, pero que es importante continuar en las labores iniciadas”.

El teatro palaciego, una maravilla del barroco

Al recorrer el castillo y palacio de Český Krumlov, no hay que olvidarse de visitar el teatro palaciego. Aunque son muy escasas las ocasiones cuando se actúa en él, los turistas sí pueden recorrer sus interiores, como dice Pavel Slavko.

”El teatro local es un monumento único. Se accede a él del cuarto patio del palacio, y es uno de los cuatro teatros palaciegos de estilo barroco mejor conservados en Europa. Entre los demás mencionemos al menos el de la sede real sueca, cerca de Estocolmo, o el teatro de Versalles, del siglo XVIII. El de Český Krumlov es el más antiguo y el más conservado en todo su conjunto a nivel mundial”.

El edificio del teatro palaciego de Český Krumlov data de 1682, y el escenario y auditorio para unas 160 personas provienen del año 1766. De los siglos XVII y XVIII se han conservado centenares de piezas de vestuario y de decoraciones.

El edificio del teatro palaciego de Český Krumlov data de 1682, y el escenario y auditorio para unas 160 personas provienen del año 1766, cuando el teatro fue modernizado. De los siglos XVII y XVIII se han conservado centenares de piezas de vestuario y de decoraciones, un archivo en el que desde el siglo XV fueron siendo reunidos libretos y actualmente hay allí unos 2.000, así como testimonios escritos sobre las actuaciones, y también cuentas. Se trata de un rico material a ser utilizado por los historiadores del arte.

Además del hermoso escenario, a los turistas les atrae el surtido de antiguas máquinas para moverlo que se encuentran en el sótano por debajo del escenario, y de máquinas de viento, lluvia, trueno, y otros efectos, que Pavel Slavko no vaciló en enseñar a Radio Praga.

El jardín palaciego

El jardín palaciego, foto: Barbora KmentováEl jardín palaciego, foto: Barbora Kmentová En medio del sonido de los truenos, el viento y la lluvia abandonamos el teatro palaciego, para seguir subiendo a lo más alto de la loma en dirección al oeste, donde se extiende el hermoso jardín palaciego.

El jardín surgió en el siglo XVI, pero entonces se cultivaban en él verduras, frutas y especias para ser suministradas a la cocina palaciega. Durante los siglos XVII y, sobre todo el XVIII, fue transformado totalmente y pasó a formar parte de las áreas oficiales del palacio. Tiene una longitud de 800 metros y su primer sector está formado por árboles y arbustos. Le sigue el Jardín de las Flores, en estilo francés y en forma de 12 cuadrados, y luego enlaza un jardín inglés. El conjunto termina con un estanque palaciego, en cuyo centro hay una isla.

Un auditorio giratorio en medio del jardín

Siguiendo por el jardín en dirección al estanque, se llega a una interesante construcción. Es un auditorio giratorio, que data del año 1958 y es un proyecto del arquitecto y escenógrafo checo Joan Brehms y del entonces director del Teatro de Bohemia del Sur, Otto Haas.

Lukáš Průdek, foto: Ondřej TomšůLukáš Průdek, foto: Ondřej Tomšů El teatro fue muy bien recibido por el público y se conservó hasta el presente, a pesar de ser criticado por la UNESCO, que insiste en que la obra afecta el aspecto global del lugar, incluido en el Patrimonio Cultural de la Humanidad. Independientemente de ello, unos 56.000 espectadores asisten anualmente a las presentaciones de obras en este teatro al aire libre.

En sus comienzos el auditorio estaba proyectado para 40 personas, pero con el paso del tiempo se fue ampliando y su aspecto actual se debe a una remodelación del año 1992, como indica Lukáš Průdek, director del Teatro de Bohemia del Sur, que administra este ‘teatro en movimiento’.

“Actualmente el auditorio giratorio dispone de 644 asientos. Pesa 800 toneladas y es una obra arquitectónica genial sobre todo por la interacción del escenario y el auditorio. A diferencia de otros teatros, el espectador está en el medio y la obra se desarrolla a su alrededor. O sea que el escenario rodea el auditorio y el espectador sigue un drama, ópera y ballet desde varios ángulos”.

Los espectáculos en este teatro se efectúan en la temporada veraniega, ya que de otra forma los espectadores podrían morirse de frío en invierno y los actores también, aunque se mueven. Pero en verano tienen lugar independientemente de si llueve o no.

Entre las obras que han tenido mayor éxito entre los espectadores hasta el presente figuran ‘La Bella y la Bestia’, un cuento del escritor František Hrubín, y la ópera ‘La Ondina’, con música de Antonín Dvořák.

Lukáš Průdek espera que se logre conservar el auditorio giratorio en el jardín palaciego, sin que la obra represente un problema para los comisarios de la UNESCO.

”Creo que finalmente hemos logrado encontrar una solución aceptable para todos. Nosotros insistimos en que los espectadores que vienen acá, además del teatro conciben la belleza del jardín donde éste se encuentra. Este jardín revive con la música, las luces y las voces de los actores. Nosotros presentamos tanto una obra teatral, como un aspecto totalmente diferente del jardín. La solución puede ser un auditorio giratorio desmontable, o ampliar el jardín y esa última parte adaptarla de tal forma que pueda ser ubicado en él un auditorio giratorio, que sería totalmente nuevo”.

Mientras no se decida definitivamente sobre el futuro del auditorio giratorio en el jardín palaciego de Český Krumlov, los espectadores podrán seguir en él obras interpretadas en repetidas ocasiones o nuevos estrenos. Para la temporada 2018 se preparan dos. La obra de teatro Drácula, basada en la novela homónima de Bram Stoker, y luego algo para toda la familia, una obra de teatro basada en la novela ‘El mundo perdido’ del escritor escocés Arthur Conan Doyle.

A modo de conclusión cabe añadir que para la temporada 2018 están vendidas ya 11.000 entradas para un espectáculo a ser presentado en el auditorio giratorio de Český Krumlov.