60 Segundos La Justicia checa tarda, pero no olvida
Josef Lenart y Milous Jakes, Foto: CTK
Doce años después de la caída del comunismo, los antiguos jerarcas checos
han empezado a sentir sobre sus ancianas espaldas el peso de la ley. Tras la
Revolución de Terciopelo de 1989 ningún líder comunista fue a prisión, a
pesar de que siempre se habló de que los cabecillas de la "dictadura del
proletariado" tenían cuentas pendientes con la Justicia. Los antiguos
gobernantes argumentaron de que habían actuado de acuerdo con las leyes
vigentes en la República Socialista por lo que no habían cometido delito
alguno. Los tribunales democráticos ven las cosas de otra manera, y es por
eso que hoy se encuentran en el banquillo de los acusados el ex Primer
Ministro, Lubomir Strougal, el antiguo ministro del Interior, Jaromir Obzina
a los que se sumarán el Secretario General del Partido Comunista, Milous
Jakes y del Partido Comunista eslovaco, Josef Lenart. La Justicia checa
tarda pero no olvida.





