Amar con orgullo y sin prejuicios

La capital checa abandera en el transcurso de esta semana temas de sexualidad, amor, tolerancia, unión y familia. Es el Prague Pride, el evento celebrado en varias ciudades del mundo para dignificar la diversidad sexual, y las prácticas de amor diferentes a las que han sido encasilladas como "correctas y naturales". Con motivo de ello Radio Praga conversó con diferentes personas relacionadas con el tema: desde colaboradores e invitados hasta con otros que compartieron con nosotros parte de su intimidad.

Foto: ČTKFoto: ČTK Praga se ha convertido en la anfritriona del Prague Pride del 7 al 12 de agosto, celebrando el Día del Orgullo de la comunidad LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales). Ello significa que no se trata de un día de marcha sino de casi una agenda a tope, llena de conciertos, talleres, exhibiciones, charlas informativas y funciones de cine sobre las diversas orientaciones sexuales. Jan Plecháč, uno de los organizadores del evento, nos resume su principal objetivo.

"Que esto no es algo ante lo que la gente debería asquearse y que es una parte normal de la humanidad tal como es ser hombre y mujer; que la homosexualidad no es en realidad ninguna orientación sexual errónea, es lo mismo que la heterosexualidad y que entre ellas no hay diferencias. Con el esfuerzo de negar esas diferencias se puede hacer una sociedad unilateral y con los mismos derechos para todos".

De la mano por la calle

A pesar de que la comunidad de gais y lesbianas ha ganado terreno y respeto, también en el ámbito de la legislación checa, no del todo a nivel de aceptación social en situaciones de rutina, como explica Martin Stolín, uno de los colaboradores.

"Si dos muchachos, por ejemplo, se agarran de la mano la mayoría de la gente pone una mirada desagradable. Todavía no es de una manera tal que uno podría relajarse al andar por la calle y no atraer la atención. Cuando se trata de un muchacho con muchacha a nadie le parece raro; si es mujer con mujer, alguno que otro las ve, pero cuando es hombre con hombre es peor porque no sé... no sé cómo describirlo".

El alivio de la transparencia

El Prague Pride o, en español el Orgullo de Praga, tiene como principal sede de actividades la isla Střelecký a la ribera del río Moldava. Ahora adornada con la bandera arcoiris, símbolo oficial del movimiento por el orgullo LGBT, es zona obligada de tolerancia.

Emanuel Rivero, foto: Ana BriceñoEmanuel Rivero, foto: Ana Briceño Radio Praga se encontró con personas que son un testimonio vivo de la diversidad sexual. Cuando conversamos con ellos nos damos cuenta de que toda problematización sobre la diversidad sexual viene del hecho de tener que esconderlo. Mientras haya más notabilidad y sinceridad habrá más felicidad para todos.

Emmanuel Rivero, residenciado en Praga desde el 2005, vivía como un joven mexicano promedio con sus padres en el Distrito Federal y la extendida convivencia familiar, aunada a los problemas de inseguridad de la capital, le hicieron muy difícil de esconder su vida privada a los padres. Nos cuenta cuáles fueron los detonantes que lo llevaron a como se dice 'salir del clóset'.

"Empecé a hacer un círculo de amigos nuevos y mi mamá obviamente sospechaba y decía con quién vas, por qué te llama tanta gente, puros hombres. Me estaba ella como un poco acorralando, no sé si ella ya lo sabía o tenía sospechas. Era un agobio un poco sofocante. Llega el fin de semana y aquí me vienen las explicaciones porque tengo que pedir permiso para salir, con quién voy y a qué hora llego. Pero el detonante fue que conocí a alguien de Europa e iba a ir a visitarme y tenía que de alguna u otra forma explicar quién a iba ir y por qué iba a ir y todo esto. No tuve el valor de decírselos cara a cara, tuve que escribir una carta".

Foto: Ana BriceñoFoto: Ana Briceño Agrega que recuerda a sus padres revueltos entre sentimientos de pánico, tristeza, sorpresa y llanto. Sin embargo, el tiempo los ayudó a procesar su condición sexual diferente y hoy en día mantienen una relación llena de transparencia y de respeto desde ambas partes.

Cuando dos son suficientes

La programación incluye talleres y conferencias sobre la planificación familiar en caso de que dos hombres o dos mujeres deseen hacer familia. Esto se trata no solo de un tema legal por evidentes razones biológicas. En el caso de Emmanuel, el tema de los hijos y la familia no es tan importante. Nos comenta por qué.

"¿Por qué? Porque son dos hombres y los dos quieren desarrollar sus carreras, quieren proyectarse hasta cierto... Entonces creo que hay cierto egoísmo y eso impide que se desarrolle una familia tradicional, pero los hijos yo creo que no son la prioridad cuando estás en una pareja gay. Yo creo que ahí estás más bien por decisión propia, por compromiso personal y por cariño y amor".

Recalca que eso es quizá una diferencia muy significativa respecto a las parejas heterosexuales que suelen mantenerse unidos por los hijos y los beneficios materiales del matrimonio, pero no por verdadero amor.

Las imbatibles ganas de procrear

A diferencia del caso de Emmanuel Rivero, hay otras parejas con un latente deseo de formar familia, lo que puede implicar una serie de pasos, tropiezos y ensayos hasta dar con la formidable resolución que lo haga posible.

Alexandra Rodríguez:
"Lo importante en este tema es la visibilidad. Ya sé que se habla mucho de esto, pero cuanto más visibilidad haya, da igual si es alguien famoso, el compañero de trabajo o es el vecino. Cuando es visible en alguien conocido ya no es algo abstracto, es algo real, tiene nombre y cara, ya tienes posiblemente sentimientos hacia esa persona y es eso lo que te hace empatizar y hacer que la sociedad avance en el tema".

Es el caso de Alexandra Rodríguez, de origen español, y su mujer, checa, quienes consideraron varias opciones para poder procrear: hacer de un amigo de extrema confianza un donante y con su asitencia fecundarse de manera casera, sin embargo, el temor a un futuro reclamo de custodia, herencia y otros las hicieron decidirse por una reproducción asistida a nivel profesional en la clínica.

Después de pasar por intentos de inseminación artifical fue un tratamiento de fertilización in vitro lo que funcionó. Alexandra, la madre encargada de la gestación nos cuenta cómo funciona.

"Las clínicas tienen bancos de semen o compran a los bancos de semen más grandes que hay en los países. Nosotras solo tenemos que elegir el semen. En España tiene que ser anónimo y es en función un poco del parecido de la pareja".

La elección del semen donante, como bien ha dicho Alexandra, la hacen las madres o los padres, según su fenotipo. Ella intenta recordar cómo se lleva a cabo esa elección.

"Tienes, si recuerdo bien, un papel en el que eliges ojos, por ejemplo, verdes; pelo, rubio; altura. Es algo más físico digamos, para que se parezca a la otra parte de la pareja, mujer u hombre, no importa".

Alexandra y su pareja están casadas bajo la legislación española, que acepta el matrimonio entre parejas del mismo sexo desde 2005. Aunque en España están casadas, en la República Checa están registradas bajo el estatus de unión civil, la única vía de formalizar el vínculo entre parejas del mismo sexo que permite hasta ahora la ley checa. Los derechos de esta unión civil son limitados y en Chequia a la cría de Alexandra y su pareja se le reconoce una sola madre, mientras que en España tiene dos.

"Cualquier persona piensa y, lo sabemos por amigos, que tenemos los mismos derechos que ellos y no los tenemos en República Checa. Mi hija, por ejemplo, no podría ir al médico con su otra madre, por poner un ejemplo. Ya no hablo de cuando te mueres o cosas más graves".

La programación del Orgullo de Praga por supuesto que ha sido inclusiva en este sentido y por eso uno de los días estuvo enteramente dedicado a los niños, a quienes les enseñaron a hacer manualidades con la forma del arcoiris y les presentaron una obra teatral.

Vamos todos a tanguear

Ilai Jess con Ana Briceño, foto: Radio PragaIlai Jess con Ana Briceño, foto: Radio Praga El profesor del llamado 'queer tango', Ilai Jess, proveniente de Alemania, ha sido invitado al festival para dictar un taller como muestra de lo que enseña en la escuela berlinesa Queer Tango Berlin. El vocablo inglés 'queer' significa gay o extraño e inusual.

Está dirigido a lesbianas, gais, transgéneros, transexuales y heterosexuales y cualquier otra orientación. Ilai nos explica la particularidad de este tango, especialmente para las parejas de heterosexuales.

"En el caso de las parejas heterosexuales se cambian los roles porque desde el principio se enseña a llevar ambos roles. Entonces yo les enseño un concepto, les digo que formen parejas y en un principio uno va a liderar y el otro va a seguir. Además, usamos los términos 'líder' y 'seguidor' y no 'hombre' y 'mujer' porque si no no tiene sentido".

Sin duda, el taller de Ilai Jess le da un espacio a la sensualidad y no a la sexualidad, transgrediendo los roles de género impuestos por la sociedad y cómo estos determinan la gesticulación y los comportamientos. La necesidad de ir más allá de las categorías nos la explica el mismo Ilai.

"Nos apegamos a ideas porque es muy conveniente, lo hace todo más fácil, por supuesto que es más fácil meter a las personas en cajas. Yo no creo que esté del todo mal, porque creo que lo necesitamos pero creo que es bueno reflexionar sobre ello".

Ilai Jess con Ana Briceño, foto: Radio PragaIlai Jess con Ana Briceño, foto: Radio Praga Agrega que no tiene nada de malo ser una mujer frágil y tener una naturaleza sumisa, pero que no está mal probar lo contrario puesto que pouede revelar mucho de nosotros y nos ayuda a comprender al otro.

Para romper categorías y aprender sobre otras formas de amor y sexualidad el Prague Pride es el evento correcto. Mucho más allá del desfile que por cierto se celebrará mañana sábado 12 de agosto, partiendo a las 11:30 a.m. de la plaza Wenceslao, el Orgullo de Praga es una iniciativa de encuentros, confluencias y acercamientos donde los heterosexuales también son bienvenidos.

Recordando los inicios de la liberación

Hace 38 años de los primeros grandes y sonados disturbios llevados a cabo por la comunidad de la diversidad sexual neoyorquina en respuesta a la redada policial que tuvo lugar en el bar Stonewall Inn, en el Bajo Manhattan (NY), el 28 de junio de 1969.

Quienes se encontraban dentro del bar se armaron de valor y fuerza para enfrentar la represión policial que pretendía agredirlos, dando lugar a un enfrentamiento de horas, que además puso a la policía en minusvalía cuando los espectadores y transeúntes de paso salieron en defensa de las víctimas, quienes exortaban a quien se quedase de manos cruzadas ante el acto violento y represivo.

Ello marcó el inicio del movimiento de liberación gay en los Estados Unidos. Los penosos recuerdos de los sucesos del Stonewall Inn fueron transformados por la comunidad en un día de fiesta, conocido como el Gay Pride o el Día del Orgullo de la comunidad LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) para ser lo que sé es en la intimidad con orgullo y luchar por la igualdad de derechos.