Zdenek Miller - autor de "El topo que soñaba con vestir pantalones"

Los protagonistas de sus cuentos y películas animadas son muy tiernos, llenos de amor y alegría. Hay entre ellos un topo que tiene las mismas características que un niño. A veces es travieso, otras veces dulce y cariñoso. Y es a este topo animado a quien Zdenek Miller, director de cine checo, autor de películas de dibujos animados e ilustrador de libros, debe su mayor fama.

Zdenek MillerZdenek Miller Pocas son las personas que han visto alguna vez un topo. Estos pequeños animalitos viven ocultos bajo tierra, y se les conoce sólo gracias a las clases de zoología. En la República Checa, no obstante, el topo es muy popular, en especial uno: el topo de las películas animadas de Zdenek Miller, fiel amigo de varias generaciones de niños checos.

Los dibujos animados sobre el topo y sus amigos: el ratón, el conejo, la rana y el erizo, siguen siendo muy populares entre los niños checos, independientemente de que en los últimos años el mercado cinematográfico ofrece sobre todo películas llenas de violencia, y ello incluso en los cuentos para niños.

El primero de la serie de dibujos animados sobre el topo se titula "Cómo el topo consiguió unos pantalones". Según apunta el artista Zdenek Miller, fue realizado en los años cincuenta. A pesar de que hoy tiene más de cincuenta años, el topo sigue comportándose como un niño.

"Comencé a trabajar en la primera película sobre el topo en el año 1954 y la terminé en el 56, o sea que realmente el topo tiene más de cincuenta años de edad".

El mismo año de su creación, la película sobre el topo que soñaba con vestir pantalones fue galardonada en el festival cinematográfico de Venecia. Sin embargo, cuando a Miller le preguntaron ¿por qué había escogido como protagonista de sus cuentos a un topo?, respondió que había sido una mera casualidad.

Contó que había recibido un encargo para hacer una película que acercara a los niños la fabricación del lienzo. El tema le pareció aburrido, por lo que tardó en inventar cómo hacerlo atractivo. Un día, paseándose por un parque, Zdenek Miller descubrió unas toperas y...tuvo una magnífica idea...

La positiva reacción de los niños a ese personaje le sirvió de inspiración para realizar toda una serie de cuentos sobre el topo. En la realización de esa serie le ayudaron también sus hijas.

"Necesitábamos que el topo se riera. Queríamos que fuera la risa natural de un niño, y así me ayudaron mis hijas. La risa era muy importante, porque el topo hablaba sólo en la primera película, mientras que en las demás únicamente emitía sonidos. Las risas de mis hijas, que hoy ya son adultas, las seguimos utilizando hasta el presente".

El artista dedicó al topo y a sus amigos también quince libros infantiles, ricamente decorados. El topo de Miller es alegre y a veces travieso. En las películas no habla, pero se ríe mucho y, cuando se asombra, emite gritos de exclamación. Según el artista, eso permite desarrollar mejor la fantasía de los niños.

"En los comienzos trabajaba tanto como fuera necesario, pero creo que eran unas doce hora diarias como mínimo. A veces trabajaba hasta 18 horas, dormía muy poco y seguía trabajando. Lo cierto es que mi trabajo me gustaba, era a la vez mi mayor afición y seguramente gracias a ello he tenido éxito".

Zdenek Miller nació el 21 de febrero de 1921 en la ciudad de Klando, a unos 30 kilómetros de Praga. Su talento para el dibujo ya lo reconocieron sus maestros en la escuela primaria, impulsándole para que siguiera ese camino. Desde entonces Zdenek Miller dibujaba sin parar.

El destino lo condujo a la ciudad morava de Zlín, donde antes de la Segunda Guerra Mundial había surgido un estudio cinematográfico especializado en dibujos animados. Después de la guerra Miller se trasladó a Praga, y la experiencia adquirida en Zlín le sirvió en su posterior trabajo como cineasta e ilustrador.

Zdenek Miller afirma que siempre consideró, como la mayor recompensa por su trabajo, el haber ayudado a educar a varias generaciones de niños. Educarlos en el amor y la alegría, en la confianza en sí mismos. Porque sin ello no se es feliz en la vida, sostiene el artista.