Personalidades Checas El compositor barroco Pavel Josef Vejvanovský
Hoy les presentaremos a Pavel Josef Vejvanovský, compositor barroco y trompetista de la corte del obispo de Olomouc. La música de Vejvanovský, en la que se perciben ecos de la melodiosidad eslava, se mantiene viva, a pesar de haber sido creada hace tres siglos. Si hasta las jóvenes parejas checas contraen matrimonio al son de la música de Vejvanovský, ejecutada por conjuntos de trompetas.
Castillo de Hukvaldy
Pavel Josef Vejvanovský nació en 1640 en medio del fragor de la sangrienta
Guerra de los Treinta Años. Su padre estaba al servicio del obispo de
Olomouc como cabo de la guardia del castillo de Hukvaldy, en Moravia del
Norte. Se supone que el futuro compositor nació en la localidad silesia de
Hlucín o en Hukvaldy.
En la creación de Pavel Josef Vejvanovský se nota una manifiesta predilección por los instrumentos metálicos. Las raíces de su preferencia por los metales hay que buscarlas en su infancia. En la guarnición del castillo de Hukvaldy había seguramente buenos cornetas y fue probablemente ese recuerdo de la infancia lo que le impulsaría más tarde a optar por la carrera de trompetista.
Vejvanovský aprendió a tocar trompeta durante sus estudios en el colegio jesuita de la ciudad silesia de Opava, que frecuentó entre 1656 y 1661.Y simultáneamente empezó a componer.
El jardín del castillo de Kromeriz
Concluídos los estudios, el joven ingresó al servicio del príncipe Karel
de Liechtenstein, obispo de Olomouc, quien lo envió a Viena a perfeccionar
su formación musical. Una vez hubo regresado, Vejvanovský se incorporó a
la orquesta que el prelado mantenía en su suntuoso palacio, en la ciudad
morava de Kromeriz.
En 1666, siendo ya un respetado trompetista de la corte del obispo de Olomouc, Vejvanovský mejoró todavía más su status social al contraer matrimonio con la hija de un ex alcalde de Kromeríz.
Pavel Josef Vejvanovský permaneció en la corte de su mecenas eclesiástico, en la ciudad de Kromeríz, a lo largo de toda su vida, componiendo obras sacras y profanas para la orquesta palaciega que dirigiría hasta su muerte en 1693.
Pavel Josef Vejvanovský era un compositor muy fecundo. Se estima que
escribió más de 200 composiciones de las que la mitad se han conservado
hasta hoy en día. Compuso misas, motetes, serenatas, suites y hasta
ballets.
Después de su muerte, las obras de Vejvanovský permanecieron mucho tiempo en el olvido. La nueva vida de sus composiciones comenzó en el siglo 20, al ser descubiertas en el archivo musical del palacio de Kromeriz, archivo este fundado en el siglo 17 por el propio Vejvanovský.
Sin embargo, no fue hasta la segunda mitad del siglo 20 cuando las obras
de Pavel Josef Vejvanovský empezaron a ser tocadas en las salas de
concierto y editadas por las discográficas. Últimamente han grabado
composiciones de Vejvanovský conjuntos checos tan prestigiosos como Musica
Florea y Boni Pueri.





