El tranvía engrasador, el vehículo más singular de Praga

Conocido por los praguenses como Mazačka, este tranvía naranja no transporta pasajeros, pero engrasa las vías, riega el césped y mide la polución.

Foto: Carlos FerrerFoto: Carlos Ferrer En el mundo existen otros tranvías de servicio, no destinados al transporte de pasajeros, pero de momento el tranvía engrasador de Praga, conocido popularmente como Mazačka (de “mazat”, engrasar), constituye un caso único.

Su aspecto insólito, de color naranja y cabina parcialmente descubierta, así como su itinerario imprevisible para el ciudadano corriente, han contribuido a que la Mazačka se haya convertido en uno de los personajes más conocidos de la capital checa, explica Aneta Řehková, portavoz de la Empresa de Transporte de Praga.

“Es un vehículo atípico, totalmente distinto de otros tranvías. En parte está concebido como un tranvía cabriolet. Quizás por eso el fenómeno se extendió muy rápidamente, la gente se hace fotos con el tranvía engrasador y las comparte en Facebook. Este tranvía se convirtió en un fenómeno popular”.

De hecho el grupo de Facebook de sus fans cuenta con casi 12.000 seguidores, y su popularidad ha llevado a que la Empresa de Transporte de Praga venda camisetas de este vehículo en sus puntos de información.

La misión del tranvía engrasador es recorrer todo el sistema de vías de Praga, depositando gotas de grasa en los rieles, para reducir así el chirrido provocado por la fricción de las ruedas de los vagones.

La Mazačka desempeña esta función desde 2015 y las mediciones indican que el objetivo se está cumpliendo con éxito, subraya Řehková.

“En junio de este año realizamos una comparación interanual de los niveles de contaminación acústica, y según el resultado la efectividad del engrase es más que positiva. Los valores de ruido se han reducido en algunos tramos hasta en tres decibelios, lo que significa un descenso del 50%. Por otro lado el engrase tiene prioridad respecto al riego. De momento no se puede engrasar y regar al mismo tiempo, así que se engrasa durante el día y se riega la hierba por la noche”.

La novedad de este año de la Mazačka es el depósito de agua, foto: Carlos FerrerLa novedad de este año de la Mazačka es el depósito de agua, foto: Carlos Ferrer Y es que la novedad de este año es una nueva función: mantener verdes los tramos con césped del sistema de vías de tranvía capitalino.

“La novedad de este año de la Mazačka es el depósito de agua. Además de ser un tranvía engrasador, actualmente es también un tranvía regador, que riega los tramos con césped de las vías. Otra novedad es que el vehículo es capaz de medir los niveles de partículas de polvo en el aire y la temperatura. Esta información se transmite online, contextualizada con un mapa de Praga, y los interesados pueden consultarla en nuestra página web”.

La extensión de sus funciones hace que el recorrido de este tranvía, que antes ya era imprevisible, sea ya hasta sorprendente. Uno se lo puede encontrar en cualquier zona de la ciudad y a cualquier hora.

Foto: ŠJů, CC BY 4.0Foto: ŠJů, CC BY 4.0 “La ruta del tranvía viene dada por los tramos que tienen más tráfico y son por tanto más ruidosos. Esta ruta se puede cambiar en cualquier momento según las necesidades. Respecto a su otra función, el riego, intentamos que pase por las zonas que no cuentan con un sistema de riego automático”.

Mucho trabajo, pero de momento no se cuenta con la puesta en marcha de un gemelo de la Mazačka. Basta con hacerla funcionar 24 horas, engrasando por el día y regando por la noche.

Destinado a ser atípico

La Mazačka seguramente despierta la envidia y admiración de sus compañeros de cochera. El vehículo fue construido en 1965 como un ejemplar normal y corriente del modelo T3, y transportó viajeros por Praga hasta el año 1990. Fue entonces cuando se decidió transformarlo en vehículo de carga de uso interno de la Empresa de Transporte, para llevar piezas y motores de un lado a otro de la ciudad.

Foto: Jan Polák, CC BY-SA 3.0Foto: Jan Polák, CC BY-SA 3.0 El tranvía sirvió para este propósito hasta 2004, cuando pasó a ser un vehículo quitanieves, concretamente para limpiar las vías que suben hasta la colina de Barrandov.

En 2014 comenzó la transformación en el vehículo actual. La idea no era nueva, de hecho muchos tranvías actuales cuentan ya con la función de engrase de las vías, pero buena parte del parque de tranvías de Praga es antigua, no cuenta con esta opción, y se hacía necesario algo así.