“El sexo es el único espacio de libertad en Cuba”

Llegado desde su exilio en Barcelona, el escritor cubano Abilio Estévez fue uno de los invitados del Coloquio Internacional de Estudios Latinoamericanos celebrado en Olomouc. De política, dictadura, represión, homofobia y literatura erótica habló en entrevista para Radio Praga.

Abilio Estévez, foto: Marek MalůšekAbilio Estévez, foto: Marek Malůšek Uno de los escritores cubanos más premiados e internacionales de la actualidad, el novelista, cuentista, poeta y dramaturgo Abilio Estévez, cuyas obras han sido ya traducidas a una decena de lenguas, fue uno de los invitados principales del congreso sobre Latinoamérica que albergó la Universidad Palacký de Olomouc el pasado fin de semana.

Abilio Estévez ironiza, pero acepta, que a pesar de ser escritor, por su condición de exiliado cubano, se le pregunte más por política que por libros. En este caso, en un coloquio convocado bajo el lema ‘Literatura y Política’, no había ni que buscar una excusa para hacerlo.

‘Literatura y Política’‘Literatura y Política’ Crítico siempre con el régimen cubano del que escapó hace algunos años, no está de acuerdo sin embargo con las políticas más duras de sanciones a la isla, como las que apoya y promueve la propia República Checa, dice el escritor.

“Yo creo que estrangular no es lo justo. Yo viví allí hasta hace unos años, y allí todavía vive mucha gente. Hay 11 millones de cubanos que no se merecen vivir cada vez peor, a pesar de que viven tan mal ya. Quizá desde un punto de vista político a lo mejor, no estoy seguro, es una posibilidad de que el proceso fuera más rápido. Pero no creo que sea justo empobrecer más a una gente que está ya como estrangulada”.

Además ya existe un ejemplo bien claro de que semejantes sanciones no consiguen su objetivo político, piensa Abilio Estévez.

“El bloqueo norteamericano está desde muy pronto. ¿Y qué ha pasado con el bloqueo norteamericano? No ha resuelto nada. Incluso, además de no resolver nada, le ha dado un arma al régimen para tener un enemigo. Un Gobierno de ese tipo tiene que tener un enemigo para legitimarse”.

Las razones que llevaron a Abilio Estévez a abandonar Cuba para establecerse en Barcelona no fueron estrictamente políticas. Su condición de homosexual le complicó la vida desde siempre en su país, cuenta.

“Yo la homofobia la viví desde muy pronto. Dejé el país cuando sentí que ya no podía más. La viví desde muy joven, desde que entré en la universidad, que para mí fue un infierno justamente por problemas de la homofobia. Uno siempre, en tanto homosexual, era sospechoso de todas las desviaciones ideológicas posibles, como se decía. Y la verdad es que al final llega un momento de fatiga, que fue con 46 años, que dije: ‘Ya no puedo más”.

¿Pero es solo el castrismo homófobo o lo es la sociedad cubana en su conjunto?

“La sociedad es homófoba, o lo era, no sé ya ni cómo decirlo. Las sociedades latinoamericanas son homófobas porque son machistas, el problema está en que la Revolución todo lo convirtió en un problema de Estado. Entonces que haya homofobia en un pueblo de Argentina, de Colombia, es una cosa, pero que el Estado ya lo convierta en un enemigo es terrible”.

La última novela de Abilio Estévez supone un giro en su trayectoria. A menudo beligerante contra el régimen, su obra recién publicada ‘El Año del Calipso’ sale dentro de la colección La Sonrisa Vertical, de la editorial Tusquets, dedicada a la literatura erótica.

En depende qué circunstancias, en el placer hay también una reivindicación, dice Estévez, cuando explica lo que le llevó a escribir a sus 58 años un libro para adultos.

“Tenía deseos de salir justamente de esto, de este entramado de política y de esa trampa. Es una reivindicación, sobre todo de gozar. Porque los cristianos nos lo han impuesto siempre, desde que yo tengo cinco años, el valle de lágrimas, el sacrificarse por un futuro que nadie sabe qué cosa es. Hemos visto todo el tiempo que el gozo ha quedado postergado. El único gozo en el que uno ha podido centrarse es el gozo sexual, porque llega un momento en que a tu habitación ya no pueden entrar y es la única libertad que uno ha tenido durante muchos años en Cuba. Por eso para mí es un país que ha exacerbado su sexualidad, creo yo. Es el único espacio de libertad o de relativa libertad”.

La Universidad Palacký de OlomoucLa Universidad Palacký de Olomouc Una pregunta para Abilio Estévez que se está haciendo todo el mundo con respecto a Cuba: ¿Cómo se la imagina dentro de 20 años?

“Eso es una pregunta muy difícil de responder. Yo tengo bastante pesimismo. Veo lo que ocurre en Rusia, por ejemplo. Ahora las grandes empresas en Cuba las están dirigiendo ya los antiguos oficiales del Ejército. Entonces ya se está creando ahí un camino, una casta, una elite que al final será posiblemente la que se haga con todo. El camino irá un poco como el de Rusia, en el que los antiguos miembros de la seguridad del Estado o del Ejército serán los que dirijan ese futuro”. Tras más de 50 años de dictadura, será muy complicado crear una auténtica democracia en el país, opina.

Abilio Estévez, foto: Marek MalůšekAbilio Estévez, foto: Marek Malůšek “Creo que el proceso hacia alguna democracia también va a ser muy difícil porque se ha perdido la idea de democracia. O sea, se ha perdido en el interior de uno mismo, en Cuba hubo un proceso democrático de pensamiento fuerte en un momento determinado, pero eso se ha cortado y lo que yo veo es que la gente misma ya no tiene un sentido democrático de la vida”.

Una nueva entrevista recogida durante el primer Coloquio Internacional de Estudios Latinoamericanos celebrado en la Universidad Palacký de Olomouc, esta vez al argentino Mempo Giardinelli, podrán escuchar este viernes en Radio Praga.