Acróbata aéreo checo dará vuelta al mundo en una avioneta

El piloto deportivo checo Roman Kramařík decidió darle la vuelta al mundo con un avión ligero Cessna, a modo de homenaje al centenario de la constitución de Checoslovaquia.

Roman Kramařík, foto: Eva TurečkováRoman Kramařík, foto: Eva Turečková El abogado Roman Kramařík, ex campeón nacional de acrobacia aérea emprenderá una nueva aventura, deseando ser el primer checo en dar la vuelta al mundo en solitario en una avioneta. El inicio de esta aventura, denominada ‘El león alado’ está planificado para el próximo 25 de julio, cuando el avión ligero Cessna OK-TGM despegue del aeródromo de Točná, situado en las afueras de Praga.

De acuerdo con Kramařík, la idea de realizar este viaje a modo de homenaje al centenario de la fundación de la República Checoslovaca independiente le vino a la cabeza de forma casual. Un día llamaron su atención las siglas TGM en una avioneta Cessna de fabricación estadounidense, y éstas le hicieron recordar las siglas del nombre del primer presidente checoslovaco, Tomáš Garrigue Masaryk.

”Considero necesario recordarles a las personas, aquí en Chequia sobre todo, así como en el extranjero, todo lo que hemos logrado durante los últimos cien años".

De allí quedaba un solo paso para concretar el proyecto con el que Roman Kramařík, en tanto que gran patriota, además del homenaje al aniversario de su Patria, quiso propagar en el mundo a la República Checa y sus éxitos alcanzados tanto en el pasado como en el presente, según dijo.

”Considero necesario recordarles a las personas, aquí en Chequia sobre todo, así como en el extranjero, todo lo que hemos logrado durante los últimos cien años. Que somos muy capaces, que somos una nación orgullosa, y en su mayoría también razonable. Igualmente cabe recordar que la industria aérea checa, nuestros pilotos, constructores de aviones y mecánicos, figuran entre los mejores especialistas de su género a nivel mundial”.

Conseguir una avioneta adecuada no fue fácil

Foto: Eva TurečkováFoto: Eva Turečková Kramařík sostuvo que una de las tareas iniciales fundamentales fue conseguir una avioneta en la que pudiera realizar su plan de dar la vuelta al mundo. El piloto confesó que hubiera deseado poder hacerlo con una avioneta checa.

”Originalmente tenía pensado utilizar para el viaje un TGM estadounidense, pero luego vino una oferta para que volara en una de las avionetas Zlín, de producción nacional. Me puse muy contento y lo acepté de inmediato, ya que estos aviones, fabricados originalmente para el entrenamiento de pilotos militares, tienen muy buenas propiedades. Posteriormente esta cooperación tuvo que ser anulada por varios motivos, lo que me entristeció, pero confío en que en un futuro sí será posible. Pensé entonces volar en un avión ligero austríaco Diamond, pero al final volví al comienzo de mis planes y opté por un Cessna OK-TGM”.

La dirección del inicio del vuelo depende del viento

Cessna OK-TGM, foto: Eva TurečkováCessna OK-TGM, foto: Eva Turečková El vuelo transcurrirá de Chequia en dirección al este, queriendo el piloto que los vientos le empujen por la espalda. Durante el viaje Kramařík sobrevolará tres continentes y tres océanos. En el avión pasará unas 150 horas, y superará unos 37.000 kilómetros. El trayecto del vuelo conduce a través de Belgrado, el Golfo Pérsico, La India, Tailandia, Taiwán, Japón, el Pacífico, Estados Unidos, las Islas Azores y Gran Bretaña, y de allí de regreso a la República Checa.

El piloto checo aseguró estar ya preparado para partir, pero admitió la eventualidad de que puedan surgir algunos problemas estando ya en el aire, sobre todo al sobrevolar los océanos.

”Los viajes a larga distancia y, especialmente en los que se sobrevuela el agua, los mares y los océanos con una avioneta de un motor, conllevan el riesgo naturalmente de que pueda surgir algún problema con el motor. No hay dónde aterrizar, no hay cerca un aeropuerto, y el piloto debe aterrizar en el agua y luego esperar a que lo rescate algún barco”.

Cessna OK-TGM, foto: Eva TurečkováCessna OK-TGM, foto: Eva Turečková
”Los viajes a larga distancia y, especialmente en los que se sobrevuela el agua, los mares y los océanos con una avioneta de un motor, conllevan el riesgo de que pueda surgir algún problema".

Desde el punto de vista del piloto checo, lo más complicado será sobrevolar el territorio de La India, debido a que en ese tiempo el monzón sudoccidental estará en su punto culminante. Roman Kramařík planifica hacer varias escalas por ese motivo y esperar a que el tiempo mejore.

Estar preparado para casos de crisis es muy importante

Al prepararse para semejantes vuelos, además de planificar el trayecto más conveniente y conseguir los documentos y permisos necesarios, cabe tener presente la importancia de disponer de un equipamiento que podría tornarse indispensable en caso de algo inesperado, de acuerdo con Kramařík.

Roman Kramařík, foto: Eva TurečkováRoman Kramařík, foto: Eva Turečková “Llevaré dos lanchas de salvamento en caso de que pasara algo al sobrevolar los océanos y dispondré también de otros dispositivos para sobrevivir si tuviera que aterrizar en el agua y esperar a que alguien me rescate. Tendré por ello suficientes alimentos y también algo para leer. Llevaré además equipamiento de carácter logístico, por ejemplo una bomba de combustible, e instrumentos para que pueda realizar solo trabajos de mantenimiento en la avioneta si fuera necesario. Esto normalmente no lo llevo consigo”.

El fin de la misión ‘El león alado’, con Roman Kramařík a bordo de una avioneta Cessna de un motor, está previsto para 8 de septiembre. Tras dar la vuelta al mundo, el avión ligero aterrizará en el aeropuerto de Letñany, en Praga. Y una cosa más confesó a Radio Praga el piloto Roman Kramařík. A cambio de que su esposa y sus hijos le dieran permiso para este viaje, abandonando así por un tiempo a su familia, tuvo que prometerles que les compraría un cachorro.

Unos 200 pilotos de varios países han dado la vuelta al mundo en una aeronave a lo largo de la historia de la aviación. El primero en hacerlo en solitario fue en 1933 el estadounidense Wiley Post, prolongándose su vuelo por más de una semana.