Se espera un invierno duro, según indicios naturales

La República Checa vivirá un invierno bastante duro, según indicios registrados en la naturaleza. La abundancia de escaramujo y una capa más gruesa de cebolla, son algunas de las señales de temperaturas más bajas que afectarán el país.

Los expertos agregan que lo confirma también el hecho de que los ratones ya están buscando escondrijo en pajares a esta altura de año y las golondrinas y los estorninos han migrado a las regiones más cálidas del sur.