El puente de Libeñ, en Praga, se reabre a automóviles y tranvías

El puente de Libeñ, que cruza en Praga el río Moldava, volverá a abrirse a tranvías y automóviles el sábado después de permanecer cerrado durante más de cinco semanas. Las autoridades municipales de la capital checa tomaron la decisión después de verificar el refuerzo temporal de la estructura del puente.

El puente se cerró para la mayor parte del transporte a fines de enero, después de un informe a los jefes de transporte de la ciudad que destacaba el estado peligroso de una de sus seis secciones. El puente como un todo se clasificó como de categoría siete, la peor posible en una evaluación de siete puntos.

El Ministerio de Cultura ha dictaminado recientemente que el único puente cubista de 1928 no es patrimonio cultural. El Ayuntamiento de Praga decidirá en una de sus próximas reuniones si el puente será reconstruido o desmontado y derribado.