El día de San Martín se caracteriza por gansos y vino joven

Gansos asados y vino joven acompañan habitualmente las fiestas de San Martín, que se celebra el 11 de noviembre en la República Checa.

La tradición se remonta a la Edad Media temprana, cuando la veneración de San Martín se había difundido por toda Europa. El obispo Martin de Tour se convirtió en el primer santo canonizado por llevar una vida ejemplar y no por ser mártir, simbolizando así la transición del paganismo y la herencia de la Edad Antigua al cristianismo.

Esta fecha era el día de las fiestas, cazas y banquetes, que se caracterizaban por el consumo del ganso de San Martín relacionado antiguamente con el fin del año agrario, el pago de tributos a los señores, con el ayuno de adviento de seis semanas y, en las zonas vinícolas, con la degustación de los primeros vinos jóvenes. En algunas zonas se cocía bollería especial y se encendían hogueras de San Martín, que fueron sustituidas más tarde por farolitos.

El pronóstico popular dice que San Martín viene montado en un caballo blanco en referencia a que este santo solía traer frío y nieve al país. Este año no se ha cumplido. Excepto las zonas montañosas, Chequia aún está a la espera de la primera nieve de la temporada.