Diputados no quieren que se discrimine a trabajadores de la UE

La Cámara Baja checa ha aprobado este viernes el proyecto de enmienda de la ley antidiscriminación. El borrador faculta a la Oficina del Defensor del Pueblo a controlar si los ciudadanos de países de la Unión Europea que trabajan en este país no son discriminados en el mercado laboral por ser extranjeros.

A los trabajadores comunitarios y sus familias que viven en la República Checa se les garantiza el mismo derecho al trabajo, a los descuentos impositivos y a las ayudas sociales de las que gozan los ciudadanos checos. Para entrar en vigor, el documento debe ser aprobado todavía por el Senado y ratificado por el presidente de la República.