Visitar Praga como un verdadero praguense

Escoger un buen mapa para viajar determina la autenticidad de nuestra experiencia. Un mapa que sea como una suerte de amigo local podría ser la elección ideal y de eso se trata la iniciativa de los mapas USE-IT.

El archiconocido Puente de Carlos en Praga transitado permanentemente por cientos de personas, la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, también llena de actividad comercial y turística, donde dificílmente se hace un turismo relajado y a precio justo, y otros íconos infalibles para una fotografía. Es eso lo que suelen contener los planos turísticos elaborados por las instituciones oficiales.

¿Y qué pueden hacer los viajeros que no necesitan tachar monumentos de la lista y que solo desean estar en otra urbe para relajarse en la misma medida en que la conocen? Estos tienen un mapa aliado y es el llamado mapa USE-IT de Praga, que está próximo a salir en una quinta edición. Una de los miembros del equipo que trabaja en la realización del mismo, Anna Horáčková, nos comenta sus particularidades.

Anna Horáčková, foto: archivo de A. HoráčkováAnna Horáčková, foto: archivo de A. Horáčková "Nosotros incitamos a la gente a aquello que nosotros mismos como praguenses hacemos, por ejemplo, agarramos pan duro y nos vamos a dárselo de comer a los cisnes en el río. Marcamos en el mapa los lugares desde donde se les puede dar de comer a los cisnes y es de verdad una experiencia bonita desde esa otra posición como turista en lugares como Kampa y otros".

Estos mapas alternativos responden a una iniciativa independiente. De hecho, son elaborados por los locales quienes comparten en el plano urbano sus preferencias como habitantes de Praga, en cuanto a rutas, miradores, restaurantes, bares, museos, parques y monumentos. Contienen además consejos sobre visitas y eventos gratuitos, buscando así ahorrar el bolsillo del visitante; así mismo, comentarios irónicos sobre la propia naturaleza de los capitalinos.

"Nosotros mismos acotamos que durante los fines de semana no se van a encontrar a los praguenses porque están en sus casas de campo, en las cabañas o están recolectando hongos".

Barrio de Žižkov, foto: free domainBarrio de Žižkov, foto: free domain El primer mapa de Praga de esta índole salió en el 2011, un año después del de Ostrava, que fue el primero de estos mapas independientes en Chequia. Se caracterizan por una actualización constante y por ello cada nueva edición resulta única y casi como un objeto de colección por su particular diseño.

"Cada equipo tiene su diseñador gráfico y eso se puede ver en la estética de cada mapa. Algunos parecen como una portada de un CD, otros parecen como un cómic y otros son más como dibujos populares. Es muy variado y tenemos aficionados que los coleccionan porque les gustan", agrega Horáčková.

Hacer un nuevo mapa significa enfocarse en un tema y distrito particular de la ciudad, intentando aprovechar al máximo la idea de paseos y eventos de barrio y de pasarse el día entre vecinos y no entre otros turistas. En versiones anteriores Karlín y Vinohrady han sido barrios protagonistas. El del siguiente es por ahora un secreto.

Puente de Carlos en Praga, foto: archivo de Radio PragaPuente de Carlos en Praga, foto: archivo de Radio Praga "Para el próximo mapa, es decir, del año 2018, aún no sabemos exactamente en qué barrio se va a enfocar. Pero desde nuestro punto de vista, por ejemplo a Vítkov y Karlín los turistas no les prestan la atención que merecen. Entonces (en la última edición) aconsejamos a la gente a que intentase recorrer Vítkov, el tunel bajo Vítkov y a través de este llegar a Karlín y luego llegar hasta el puerto de Karlín, que se abrió relativamente hace poco y que es como un oasis aquí en nuestra gran ciudad".

Este proyecto, que existe en varias ciudades europeas, no es un asunto solo de las capitales. Los habitantes de Brno, Pilsen, České Budějovice, Olomouc y Český Krumlov han proyectado sus mapas.

Los mapas USE-IT se distribuyen gratuitamente en hostales y puntos de información, no contienen publicidad y están dirigidos a turistas jóvenes o, mejor dicho, espíritus jóvenes con anhelos de sentir el alma de la ciudad que visitan y de fantasear que deambulan entre sus calles como si fuesen su ciudad.