Vicisitudes y prevenciones al viajar con menores de edad

Las medidas de control fronterizo para los niños que viajan con solo uno de sus padres son cada vez más rigurosas. Muchos han visto las vacaciones junto a sus hijos arruinadas por no portar la documentación necesaria.

Foto: dagon / Pixabay CC0Foto: dagon / Pixabay CC0 Pese a que el espacio Schengen funciona en términos de viajes y migración como un área de libre movimiento, es decir, prácticamente como un solo país, la Policía de migración puede querer controlar los documentos de los padres y sus respectivos hijos menores de edad, cuando estos viajan con solo uno de sus progenitores. Según el director de la Oficina de Protección Internacional de los Niños en Chequia, Zdeněk Kapitán, los casos de vacaciones canceladas o pospuestas en el área Schengen están creciendo.

"Llegamos a enterarnos aproximadamente de unos diez casos, especialmente en la temporada vacacional, en los que los padres tuvieron que pasar por algunas situaciones desagradables".

Hay países donde con certeza la documentación de los padres e hijos va a ser sometida a control. Agrega la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Irena Valentová.

"Especialmente los estados latinoamericanos y árabes insisten en este consentimiento por escrito".

Foto: PublicDomainPictures / Pixabay CC0Foto: PublicDomainPictures / Pixabay CC0 Alena Skotaková comentó a la Televisión Checa que planifica irse de viaje con su hija y, para ello, llenó un formulario que apenas le tomó diez minutos.

"Yo tengo un apellido diferente al de mi marido y de mis hijos. Entonces llené el formulario, preventivamente, para evitar cualquier incoveniente en el extranjero".

El formulario del que habla Skotaková es una autorización para menores que viajen con un solo padre y que ha puesto a la disposición de todos el Ministerio del Interior checo en su página web. El Ministerio recomienda llenarla en inglés y notariarla.

Además del permiso notariado toda la documentación posible del menor de edad no estará de sobra.

Los problemas no solamente se presentan al momento de salir del territorio checo. Puede pasar de regreso, así lo confirma el testimonio que Petra Šimůnková escuchó de una amiga.

"Paradójicamente, a mi amiga no la querían dejar embarcar en el avión de regreso porque no tenía un permiso de parte del padre de su hija para que viajase con ella al extranjero".

El objetivo de estas rigurosas medidas es evitar que alguno de los padres se lleve fuera de un consenso conyugal a los hijos a otro país, es decir, un llamado traslado ilícito. Según las estadísticas de la Oficina Checa de Protección Internacional de los Niños, el año pasado un total de 41 niños salió del territorio checo al extranjero con uno de sus padres y nunca más volvió. Los países adonde la mayoría partieron fueron Estados Unidos y otros estados vecinos como Austria, Alemania y Eslovaquia.