Un valle de Praga servirá de reserva para la cría de caballos Przewalski

El zoo de Praga, que desde hace años trabaja para la reintroducción de caballos Przewalski en Mongolia, continuará protegiendo a este caballo salvaje en peligro de extinción en plena capital checa. El valle de Procopio (Prokopské údolí) servirá de escenario para la cría en semilibertad de estos animales.

Foto: archivo de  ZOO de PragaFoto: archivo de ZOO de Praga Una de las principales instituciones que trabajan en el mundo para evitar la extinción de los caballos Przewalski es el zoo de Praga. Desde 2011, cuando comenzó con el proyecto, ha conseguido trasladar a su hábitat original de Mongolia a 72 de estos animales. Las operaciones se realizaron con la colaboración del ejército checo, que puso a disposición sus aviones de carga.

Ahora un nuevo proyecto reforzará el programa de cría de esta especie, y lo hará directamente en la capital checa, en el valle de Procopio, donde existe una meseta, los llamados Castillos de las Muchachas (Dívčí hrady), que reúne las características apropiadas para convertirse en hábitat de los caballos. De acuerdo con la portavoz del zoo de Praga, Alena Šteffelová, la idea surgió de una charla entre amigos.

Miroslav Bobek, foto: Filip Jandourek, ČRoMiroslav Bobek, foto: Filip Jandourek, ČRo “El proyecto fue idea del señor Štěpánek, alcalde del distrito de Praga 4 y que vive cerca de Dívčí Hrady. Cuando miraba al campo que tenía detrás de casa pensó qué hacer con él para que cada verano no tuvieran que pasar cosechadoras. Se le ocurrió que se podría renovar el medio que había allí, porque esa zona había tenido siempre carácter estepario, y que se podría conseguir criando allí caballos Przewalski. Štěpánek es ex compañero de clase de nuestro director, Miroslav Bobek, así que hablaron del asunto y desarrollaron la idea”.

El proyecto ya está aprobado pero se encuentra en sus inicios. Si todo sale bien, en dos años los praguenses dispondrán de otro atractivo turístico en el enclave natural del Valle de Procopio.

“Vamos a tener dos años para preparar los terrenos. Hay que construir vallas y algunos edificios técnicos para el personal. El año 2019 los visitantes podrán observar los primeros caballos Przewalski en esta localidad. La idea es trasladar allí a entre 4 y 5 yeguas y ver cómo se adaptan. Si les va bien se introduciría a un potro reproductor y se crearía una manada de cría. Los visitantes podrán ver la reserva desde caminos preparados y usar una torre que servirá de mirador no solo para la reserva, sino que ofrecerá también vistas a Praga”.

Foto: archivo de  ZOO de PragaFoto: archivo de ZOO de Praga Los caballos Przewalski se llaman así en honor al general ruso-polaco que los descubrió para la ciencia. Se considera la última especie de caballo salvaje como tal, que no desciende de animales domésticos. Debido a la caza y a la competencia con la ganadería, los caballos Przewalski estuvieron a punto de extinguirse a mediados del siglo XX, y solo el esfuerzo de los naturalistas consiguió sacarlo de su estado crítico.

Actualmente existen unos 1.000 ejemplares, unos 300 en liberad en reservas naturales de China y Mongolia y el resto en jardines zoológicos de todo el mundo.

Aves exóticas, osos polares, pandas y monos

El recinto para los caballos Przewalski en el Valle de Procopio no es el único proyecto para el futuro del zoo de Praga. Alena Šteffelová nos comenta algunos de ellos.

“Actualmente tenemos en marcha muchos proyectos. Uno de ellos es el pabellón Rakus, que ya está en construcción y que servirá de hogar para numerosas aves exóticas y loros. Debería abrirse el año que viene. Otro proyecto con gran resonancia es el Ártico, que presentamos hace dos meses. Es un gran complejo que acogerá a osos polares, focas y diversas aves. Es importante porque los espacios que ahora tenemos para los osos polares ya son viejos y necesitan un cambio”.

El zoo de Praga ocupa 58 hectáreas y en él habitan 4.716 individuos de 681 especies diferentes, 144 de ellas amenazadas de extinción. En 2016 visitaron el zoo más de 1.400.000 personas.

Polémica por sus connotaciones políticas es por otro lado la adquisición de osos panda, que conllevaría una negociación con las autoridades chinas, y del raro mono langur, procedente también del gigante asiático.

“De lo que también se habla mucho es de la exposición de pandas gigantes. Sobre la adquisición de estos animales ahora se debate mucho, también a nivel político, y sobre el asunto se pronuncia también el Ayuntamiento de Praga. Hemos lanzado ya el concurso público para la construcción del pabellón, tenemos ya diseños para los espacios, y comenzaremos cuando ya estén listos todos los pasos legales para empezar las obras”.