Tycho Brahe murió con oro en su cuerpo, descubren científicos checos y daneses

El astrónomo y alquimista danés Tycho Brahe murió en Praga en 1601 por causas todavía misteriosas. Una investigación conjunta checo-danesa sobre sus restos ha descubierto altas concentraciones de oro en sus cabellos y barba, así como otros metales, como mercurio, pero no en la cantidad suficiente para haberle provocado la muerte.

Tycho BraheTycho Brahe Astrólogo, alquimista, pero sobre todo uno de los padres de la astronomía moderna, inventor de precisos aparatos de observación anteriores al telescopio, el danés Tycho de Brahe encontró la muerte en Praga, adonde había sido invitado por el matemático Johannes Kepler. El científico falleció en 1601 al parecer por un fallo renal tras un banquete en casa de Petr Vok de Rožmberk.

Durante mucho tiempo se pensó que había sido envenenado con mercurio, probablemente por orden del rey danés Cristián IV. Ahora una investigación realizada por científicos checos y daneses sobre los restos mortales de Brahe, lejos de esclarecer las causas de su muerte, ha acabado abriendo más interrogantes.

Kaare Lund Rasmussen, foto: YouTubeKaare Lund Rasmussen, foto: YouTube El análisis del pelo del astrónomo ha tenido un resultado sorprendente, anunció el químico Kaare Lund Rasmussen, de la Universidad de Dinamarca del Sur.

“Hemos analizado sus cabellos con activación de neutrones e ICP-MS y somos capaces de rebatir la teoría de que Brahe murió envenenado con mercurio, como se pensaba. La concentración de mercurio en su pelo y huesos no excede los niveles normales. Pero tenía una alta concentración de oro, que además había ido descendiendo desde un mes antes de su muerte. Había mucho oro, así que debió haber estado ingiriéndolo o comiéndolo por ejemplo usando cubertería de oro o poniendo hojas de oro en la copa de vino, o medicándose con algo que contenía oro”.

La cantidad de oro en el cuerpo de Tycho Brahe era entre 20 y 100 veces la superior a la que posee una persona normal. Queda ahora para los historiadores resolver la cuestión de qué pasó un mes antes de su muerte para que se detuviera la ingesta de oro, y si eso pudo estar relacionado con su muerte. El oro era entonces omnipresente en la vida diaria de las clases altas. Existía además la creencia entre los alquimistas de que los metales preciosos podían introducir en el ser humano el llamado “principio divino”.

Una prótesis nasal de latón

Tycho Brahe, foto: Schiwago, CC BY-SA 3.0Tycho Brahe, foto: Schiwago, CC BY-SA 3.0 Tras el descubrimiento rápidamente se especuló que el oro del cuerpo de Brahe pudo llegar a través de su prótesis nasal. El alquimista, que pertenecía a la familia noble de los Knudstrup, se había batido en duelo de joven con el estudiante Manderup Parbsjergen. Durante una cena de Navidad de la universidad de Rostock, ambos se enzarzaron en una disputa sobre quién era mejor matemático, llegando finalmente a la espada.

Brahe demostró ser peor espadachín que matemático y perdió la nariz. A partir de entonces usó una prótesis que él decía era de una aleación de oro y plata. El análisis del equipo de científico checo-danés ha demostrado ahora sin embargo que en la nariz de Brahe no había oro y plata sino mucho cinc y cobre, por lo que se supone que la prótesis estaba hecha de latón.

Además de oro, se ha hallado en el cuerpo de Brahe rastros de hierro, cobalto, arsénico y plata, todo en concentraciones que rebasan lo que alberga un ser humano actual, pero no tanto como para provocarle la muerte.

Precursor de la astronomía y química moderna

El Sistema Solar según Tycho Brahe, foto: Public DomainEl Sistema Solar según Tycho Brahe, foto: Public Domain Tycho Brahe, nacido en 1546, era considerado en vida como el mejor y más exacto observador de la bóveda celeste. En sus trabajos hacía énfasis en el seguimiento preciso y sistemático de los cuerpos celestes, para lo cual construyó toda una serie de herramientas, incluidos transportadores de ángulos. Sus trabajos no fueron superados hasta varios años después con la invención del telescopio.

El astrónomo también ideó su propia concepción del sistema solar, tomado parcialmente de Copérnico, con los planetas girando alrededor del sol, aunque con la Tierra en el centro del universo e inmóvil. Una de sus mayores aportaciones fue la descripción de la órbita de Marte y el llamado movimiento retrógrado, que luego desarrolló Kepler y utilizó de base para sus leyes de los movimientos de los planetas.