Pablo De Vita: El festival de Karlovy Vary es de los cinco mejores del mundo

La edición 53 del Festival Internacional del Cine en Karlovy Vary llegó a su fin. Esta muestra del cine mundial atrae a periodistas y críticos de todo el mundo. Tuvimos el placer de charlar con Pablo De Vita, enviado especial del periódico argentino La Nación.

Radu Jude, foto: Foto ČTK / Kateřina ŠulováRadu Jude, foto: Foto ČTK / Kateřina Šulová 'No me importa que entremos en la historia como bárbaros'. Así se llama la película que ganó la competición principal de esta edición del Festival del Cine en Karlovy Vary clausurado el domingo.

El cineasta rumano Radu Jude narra una parte dolorosa de la historia de su país. Cuenta sobre la participación rumana en el Holocausto. La película fue uno de los candidatos al premio principal por varios factores. El delicado tema junto con el estilo formalmente interesante la posicionó entre los mayores favoritos desde el principio.

'No me importa que entremos en la historia como bárbaros', foto: Press Service KVIFF'No me importa que entremos en la historia como bárbaros', foto: Press Service KVIFF En general, el Festival Internacional del Cine de Karlovy Vary demostró y confirmó una vez más la calidad de su selección que, según comenta Pablo De Vita, crítico del diario argentino La Nación, es del nivel más alto posible.

“Bueno, si uno tiene que poner en la lista de 'highlights' del mundo, el Festival de Karlovy Vary está en esa lista. Quiero decir, el Festival de Karlovy Vary tiene un nivel internacional que lo posiciona en este momento, creo yo, entre los cinco festivales más importantes del mundo”.

'Sueño Florianópolis', foto: Press Service KVIFF'Sueño Florianópolis', foto: Press Service KVIFF El premio de reconocimiento especial fue para 'Sueño Florianópolis', coproducción de Argentina, Brasil y Francia de la directora Ana Katz. La leve melancolía y el humor sensible marca esta historia de una familia en proceso de descomposición que sale de vacaciones a la ciudad brasileña.

Además, la actriz argentina Mercedes Morán, protagonista de la película, se llevó el premio a la mejor actriz. Morán dedicó el premio al movimiento feminista que lucha contra la violencia doméstica en Argentina.

En lo que se refiere a los actores, Moshe Folenflik fue premiado por su actuación en la producción israelí llamada 'Geula'.

Mercedes Morán, foto: Press Service KVIFFMercedes Morán, foto: Press Service KVIFF En la sección 'Al este del oeste', centrada en las películas provenientes sobre todo de los países del antiguo Bloque del Este, destacó 'Montaña de Solimán', combinación de drama familiar y comedia peculiar del ambiente del Kirguistán contemporáneo.

Pablo De Vita, quien ha visitado el evento ya siete veces, destacó sobre todo la importancia de la sección “Al este del oeste”.

“Es el único festival dentro de esos cinco festivales del mundo que podemos señalar que toma muy bien todo lo que sucede en lo que se denominaba el viejo este europeo, y todo lo que sucede en el cine asiático que muchas veces a los otros festivales no llega con tanta fuerza. Aquí principalmente yo creo que es un buen acierto del festival, la sección East of West que permite ver mucho de la producción de la zona y que son películas que quizás las cuesta mucho acceder a un festival de la categoría internacional que tiene Karlovy Vary”.

No solo el cine internacional, sino también la producción local

'Los amores de una rubia', foto: ČT'Los amores de una rubia', foto: ČT Además de dicha sección, De Vita aplaudió también la oportunidad de poder ver la producción checa.

“Todos los años, y eso es muy importante para quien viene de lejos, se puede ver toda la producción más importante del cine checo del último año en una sección, eso es muy bueno para una mirada que viene del extranjero. Y también por supuesto revalidar la presencia y vigencia de los grandes valores del cine checo que los tiene y son muchos”. Tocando el tema del cine checo, De Vita habló sobre la percepción del cine checo y checoslovaco en América Latina y específicamente en Argentina, y destacó al director Miloš Forman.

Pablo De Vita, foto: Daniel KonewkaPablo De Vita, foto: Daniel Konewka “Yo creo que hay una gran diferencia en lo que sucede en América Latina en general y en Argentina en particular, porque el cine checo, sobre todo el cine de la Época de Oro y el cine de la Nueva Ola es tremendamente popular en Argentina, muy conocido, muy respetado y muy importante. Nombres como Miloš Forman, que el festival homenajeó este año con su función de apertura que fue 'Los amores de una rubia', es un nombre conocido en Argentina no solo por su etapa norteamericana, como fue conocido en muchos lugares del mundo, sino ya desde su etapa checa”.

Para aumentar el prestigio del cine checoslovaco, en Argentina fue esencial la existencia de una sala especial donde se ponían las películas de los países detrás de la Cortina de Hierro, recordó el crítico.

“Brindaban todas las películas que incluso algunas tenían problemas con censura en los países de origen, pero que en Argentina se podían proyectar sin problema ninguno, y es por eso que en Argentina tuvimos la oportunidad de ver a todos los grandes nombres de los años 60: Němec, Chytilová, Menzel, Forman. Todos ellos eran muy populares y siguen en la memoria del público argentino”.

En lo que se refiere a la cinematografía latinoamericana con presencia en el festival, Pablo De Vita acentuó sobre todo dos películas: la mencionada 'Sueño Florianópolis' de Ana Katz, y la película de Lucrecia Martel llamada 'Zama'.

'Zama', foto: Press Service KVIFF'Zama', foto: Press Service KVIFF “Indudablemente si uno tiene que recomendar una experiencia, no puede dejar de citar 'Zama', la película de Lucrecia Martel. Es una película difícil, una película quizás no para todo el público, pero una película que es muy interesante porque permite reflexionar sobre sus imágenes. Cuando vi la película en el momento de estreno, me sucedió algo increíble. La película en el primer sentido… mi primera sensación fue que no me había gustado demasiado. Me resultó un poco aburrida de ver en el cine, como que es muy lenta y tiene tiempos muertos muy marcados, pero luego con el correr de los días tenía imágenes de la película en mi cabeza una y otra vez. Finalmente pude reencontrarme con la película desde un lugar muy intenso y muy auténtico, y muy pocas películas logran eso”.

En fin, las entradas a esta película estuvieron completamente vendidas, tal como sucedió con casi todas las proyecciones. A diferencia de muchas de las ediciones anteriores, marcadas por las lluvias, este año los visitantes pudieron disfrutar de un excelente tiempo, y la presencia de las estrellas como Tim Robbins, Robert Pattinson y Barry Levinson lo convirtió una vez más en una de las mayores fiestas del cine mundial.

PABLO DE VITA
Es Diseñador de Imagen y Sonido (UBA), posgrado en Gestión Cultural, Patrimonio y Turismo Sustentable (Instituto Ortega y Gasset, Universidad Complutense de Madrid). Colaborador del diario La Nación, integra el Consejo de Redacción de la Revista Criterio y ha colaborado también en las revistas Debate, Todo es Historia, y en la edición cono sur de la revista Vida Nueva. Fue jurado de los festivales de Mar del Plata (de la crítica), Bafici (Signis), Piriápolis (Oficial) y Gijón (Fipresci) y cubrió festivales internacionales como Berlin, Karlovy Vary y Venecia. Profesor de Maestría en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Es co-autor de “Leopoldo Torre Nilsson” (Ediciones Altamira); “Nelson Pereira dos Santos” (Ediciones Altamira); “Plano secuencia” (Ediciones La Crujia).

Es miembro de la Asociación Argentina de Estudios sobre Cine y Audiovisual; de la Sociedad Española de Estudios de la Comunicación Iberoamericana; de la Asociación Española de la Prensa Cinematográfica (Sección de Madrid de FIPRESCI), del PEN Club Internacional y recientemente ha sido incorporado como académico de número a la Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación donde ocupa el sillón Gustavo Franceschi.