Miles de checos toman las calles y piden salida de Andrej Babiš

Miles de personas tomaron las calles de unas 20 ciudades checas, este lunes, para pedir la salida del primer ministro Andrej Babiš.

Foto: ČTKFoto: ČTK El movimiento ANO del magnate Andrej Babiš ganó las elecciones generales de octubre. El presidente de la República, Miloš Zeman, le pidió la formación de un nuevo Gobierno, pero éste no lo ha conseguido y la tensión en la sociedad va en aumento.

Miles de personas tomaron las calles de unas 20 ciudades checas este lunes para expresar su disgusto con la situación política del momento. Cinco meses después de las elecciones, el primer ministro Babiš no ha conseguido el voto de confianza de la Cámara Baja, explicó Mikuláš Minář, uno de los organizadores de las protestas.

“No ponemos en duda el resultado de las elecciones. El movimiento ANO ganó y tiene todo el derecho de nominar al primer ministro. No obstante, consideramos que no debe ser una persona con un proceso judicial pendiente e inscrita en la lista de agentes de la Policía Política comunista, eso es todo”.

Foto: ČTKFoto: ČTKEn todas las ciudades los manifestantes recogieron firmas que enviarán a los diputados de ANO y al presidente Zeman, para que pongan fin a la crisis política, y se encargue a otra persona de la formación del Gabinete.

El primer ministro en dimisión, Andrej Babiš, reaccionó a las protestas de manera escueta, asegurando que se trata de personas que no desean entablar un debate.

Se limitó a señalar que tienen derecho a protestar y que está bien que lo hagan. Por su parte, los manifestantes insistieron en que el estancamiento político ha llegado a tal punto que en caso de que no se logre la pronta formación de un nuevo Gabinete volverán a las calles, advirtió Minář.

“En caso de que Andrej Babiš no tome en cuenta que tanto los políticos como los ciudadanos han expresado que no confían en él y opte por prolongar la inestabilidad, volveremos a reaccionar”.

Foto: ČTKFoto: ČTK El reciente fracaso en las negociaciones para la formación de un Gobierno minoritario de coalición entre ANO y la Socialdemocracia demostró que la figura de Andrej Babiš sigue siendo el mayor obstáculo para cualquier acuerdo político.

La mayoría de los partidos de oposición, excepto los comunistas y el partido antiinmigración SPD de Tomio Okamura, ha rechazado a Babiš por las sospechas de fraude de unos 2 millones de euros de la Unión Europea. No quieren a un primer ministro con cuentas pendientes ante la Justicia.

En declaraciones al diario Lidové Noviny, Babiš barajó la posibilidad de que el presidente Miloš Zeman encargue a otro miembro de su movimiento la formación del nuevo Gabinete.