Médicos y policías se unen para garantizar la seguridad

Los estudiantes de medicina de la Universidad Carolina de Praga se alejan de los libros y laboratorios para experimentar la posible situación de un atentado terrorista y contribuir a la calma.

Foto: Filip Jandourek, ČRoFoto: Filip Jandourek, ČRo En la Facultad de Medicina de la Universidad Carolina de Praga se ha realizado un simulacro de atentado terrorista.

Transcurrió en dos etapas. Primero, la entrada intempestiva de los terroristas a las aulas de la facultad, la toma de los mismos estudiantes como rehenes y el ataque físico y psíquico a estudiantes y profesores.

A esta primera fase le siguió la intervención del cuerpo policial, que acabó con los supuestos atacantes, salvaguardó el recinto universitario, evacuó a todos los civiles y convidó a los estudiantes a que voluntariamente asistieran a las víctimas agraviadas.

 Aleksi Šedo, foto: ČT Aleksi Šedo, foto: ČT Tal simulación parte de la idea de que una sola institución o un solo tipo de oficio no puede ser garante de la seguridad. El Decano de la Facultad de Medicina, Aleksi Šedo, nos explica por qué.

"Quisimos hacer la prueba en colaboración entre médicos y policías. Todo ello nos enriquece porque claro que así como los policías tienen un conocimiento limitado de la medicina nosotros, por nuestro lado, tenemos un conocimiento limitado del trabajo policial. En vista de eso, debemos encontrarnos profesionalmente y cada vez con más frecuencia y trabajar en conjunto. Entonces pienso que es bastante útil para las ocupaciones mencionadas".

Una vez que la policía ha calmado la situación entran en acción los estudiantes del primer año de medicina, quienes comienzan rápidamente a atender a todos los heridos que se encuentran en el piso.

Algunos parecen tener el estómago perforado mientras que otros se desangran y piden agua.

Foto ilustrativa: archivo de UKFoto ilustrativa: archivo de UK El simulacro no fue una puesta en práctica de los primeros auxilios. Fue más bien una prueba para los futuros médicos de su capacidad para reconocer ciertos síntomas, para comunicarse con los pacientes y los colegas y trabajar en equipo bajo situaciones sumamente estresantes como lo es un atentado terrorista. Según palabras de los organizadores, esto no se aprende ni de la mera observación ni de los libros.

Esta iniciativa es parte de una serie de medidas del Estado checo en pro de la protección de los ciudadados. Por ejemplo, ahora que las plazas de Praga están concurridas debido a los tradicionales mercaditos de Navidad se han instalado en estas bloques de concreto a manera de barreras. Hay además policías rondado las plazas, preparados en caso de cualquier evento desafortunado.