Notas de Actualidad Manifestación en Praga de trabajadores de la silvicultura
Bolas de nieve y huevos crudos volaban este martes por el aire frente al Ministerio de Agricultura checo, en Praga. Unos dos mil trabajadores del sector de la silvicultura se reunieron allí para manifestar su desacuerdo con la nueva política oficial del ministerio.
Jaroslav Palas contra los trabajadores de la silvicultura (Foto: CTK)
Los trabajadores de las empresas silvicultoras privadas de la República
Checa que cooperan con la empresa estatal Bosques de la República Checa en
la explotación forestal y el transporte de la madera, rechazan la nueva
política oficial aplicada en el sector. El Estado impuso estrictas
condiciones para la concesión de nuevos encargos en la explotación
forestal a empresas privadas. Las nuevas medidas, según sostuvo Rudolf
Kyncl, presidente de los sindicatos de la silvicultura, podrían llevar al
cierre de varias empresas del sector, quedando cesantes centenares de
trabajadores.
"La nueva estrategia del oficialismo es desventajosa para las empresas privadas que trabajan en la silvicultura. Proponemos la suscripción de contratos a largo plazo y queremos que éstos sean firmados con todas las empresas del sector. Rechazamos que algunos empresarios salgan favorecidos en detrimento de otros, como sucedía en el pasado".
El ministro Jaroslav Palas afirma que los controles en el sector demostraron que algunas empresas privadas de explotación forestal que cumplían encargos estatales, facturaban exageradas sumas financieras por su trabajo. La nueva concepción, según Palas, garantiza a las empresas iguales condiciones en la explotación forestal y de cooperación con la empresa estatal Bosques de la República Checa. A las palabras del ministro Palas, los manifestantes respondieron con silbido y gritos de desacuerdo.
A pesar de haber sido blanco de varias bolas de nieve durante la manifestación, el ministro Palas insistió en que no permitirá que la explotación forestal siga beneficiando ampliamente a un par de empresarios, mientras que las ganancias del Estado son casi nulas.








