Madres checas venden paternidad de sus bebés a extranjeros

En la República Checa viven cientos de niños que tienen dos padres: uno biológico y uno de origen extranjero que llevan inscrito como padre en su acta de nacimiento. Son niños de madres que decidieron vender la paternidad de su hijo a un extranjero para facilitarle la obtención de la estancia permanente en el país.

Foto: Jason Nelson, stock.XCHNGFoto: Jason Nelson, stock.XCHNG Ser padre biológico y estar inscrito como padre en la lista de nacimiento de un niño checo no es la misma cosa. Hasta miles de niños checos tienen, según sus documentos, un padre de origen extranjero aunque vivan con su padre biológico checo. Sus madres han vendido la paternidad a un extranjero para mejorar la situación financiera de la familia. La venta de paternidad a los extranjeros se ha convertido en los últimos años en un negocio rentable sobre todo para las familias con pocos recursos que viven en zonas socialmente excluidas, explica Markéta Pokorná, del departamento de migración del Ministerio del Interior.

“Hemos registrado casos de madres con varios hijos y cada uno de ellos tenía un padre distinto, de origen extranjero. El precio de la paternidad varía mucho, por lo general se trata de cientos de euros, el mínimo son unos 200 euros”.

Markéta PokornáMarkéta Pokorná El precio que pagan los extranjeros para poder solicitar la estancia permanente en el país no es muy alto. No obstante, su decisión puede causarle problemas muy graves ya que puede ser deportado por haber violado las leyes checas, entre otras cosas, señala Markéta Pokorná.

“Este tipo de conducta es considerado como un delito. Además, las personas que reciben dinero por declararse padre de un niño que no es suyo toman, sin darse cuenta, una gran responsabilidad ya que la paternidad conlleva la obligación alimentaria que puede ser exigida en un proceso judicial”.

La venta de paternidad puede afectar de manera muy grave también a las madres, sobre todo si se trata de madres solteras o divorciadas. En caso de que la madre se encuentre en una situación difícil y quiere pedir ayuda financiera al estado, tiene que presentar un comprobante de sueldo del padre del niño, es decir del padre que está inscrito en el acta del nacimiento del niño. Sin embargo, este último puede ser inaccesible ya que muchos de los extranjeros se mueven a otro país del espacio Schengen o regresan a su país de origen. El padre debería encargarse de su hijo también en el caso de que la madre no pueda cuidarlo temporalmente a causa de una enfermedad u otra eventualidad.

Según los datos del Ministerio del Interior existen también muchos hombres checos que reciben dinero por inscribirse como padres de niños de mujeres extranjeras. También ellos se pueden ver obligados a pagar la pensión alimenticia a niños que no son suyos.

Los que más sufren por la venta de paternidad son sin duda los niños. Para proteger sus derechos, el Ministerio del Interior introdujo una nueva normativa según la cual cada hombre que quiere inscribirse en el acta de nacimiento como padre del niño, tiene que haber vivido junto a su madre al menos dos años.