Notas de Actualidad Los productos biológicos pierden interés entre los checos
Después de irrumpir con fuerza en el mercado checo, los productos biológicos han experimentado un marcado descenso en los últimos tres años, empujados por la crisis económica y la desconfianza que todavía existe hacia la agricultura ecológica.
Son demasiado caros, hasta un 30 por ciento más, y sus ventajas todavía
no están muy claras, por lo que en estos tiempos de crisis es mejor ir a
por lo barato y seguro. El interés de los consumidores checos por los
productos biológicos no ha dejado de decrecer en los últimos tres años.
Según un estudio de la agencia Invenia, mientras que en 2007 el 33 por
ciento de los encuestados decían comprar productos bio, en 2008 la cifra
fue del 30 por ciento. El año pasado bajó al 28 por ciento.
Los alimentos bio son certificados por el Ministerio de Agricultura y en su producción se sigue una estricta normativa que varía según el caso pero que por lo general prohíbe cualquier intervención que perjudique el medio ambiente, como los pesticidas, e incluye disposiciones para garantizar cierto bienestar al ganado.
Jan Veleba
Por ello, el presidente de la Cámara Agraria, Jan Veleba, considera que
el temor de algunos consumidores es injustificado.
“La cuestión puede que fuera pertinente en los inicios, pero en la actualidad este tipo de producción está completamente desarrollada y los controles son tan estrictos, exactos y complejos. Creo que hoy día la agricultura ecológica es totalmente fiable”.
Otro problema es el abastecimiento. Los consumidores checos tienden a preferir los productos biológicos fabricados en el país, pero la oferta no da a basto, como reconoce el director de producción de la empresa Olma Olomouc Daniel Cinkánek.
“Además de con el yogur, la peor situación la tenemos con los
biocomponentes, es decir, con la fruta biológica y en algunas ocasiones
con las bioproteínas. En estos casos somos totalmente dependientes de los
proveedores extranjeros”.
No obstante, y aunque la demanda no pasa por su mejor momento, la agricultura ecológica checa sigue gozando de buena salud. Los productores bio de la República Checa recibieron en 2009 casi 40 millones de euros entre fondos estatales y europeos, lo que representa un 40 por ciento más que el año anterior.
De hecho tanto los agricultores como el Ministerio de Agricultura consideran que se trata de una crisis eventual y que la demanda empezará a recuperarse a partir del año que viene. Para 2015 se espera que la proporción de la producción bio en la agricultura pase del actual uno por ciento al cinco por ciento.









