Notas de Actualidad Las elecciones eslovacas dejan una izquierda vencedora pero aislada, como en el caso checo
Casi veinte años después de su separación, Chequia y Eslovaquia siguen experimentando paralelismos políticos sorprendentes. Las elecciones eslovacas de este fin de semana han arrojado un resultado casi idéntico al vivido poco antes en la República Checa: los socialdemócratas han ganado, pero les será casi imposible formar gobierno.
Robert Fico, foto: ČTK
El partido socialista eslovaco Smer, liderado por el primer ministro,
Robert Fico, ha sido el ganador indiscutible de las elecciones, con un 35
por ciento de los votos, seis puntos más que hace cuatro años. Sin
embargo, todo indica que acabará formando gobierno el centro derecha, que
aunque disperso y con partidos de reciente creación, sí cuenta con los
escaños suficientes para designar un nuevo Ejecutivo.
La situación es extremadamente similar a lo vivido hace dos semanas en Chequia, cuando ninguna fuerza política de derechas quiso aliarse tras los comicios con una socialdemocracia victoriosa pero políticamente arrinconada.
Petr Nečas
La diferencia estriba en la magnitud de la victoria electoral de la
izquierda. El 35 por ciento de Fico no se puede comparar con el 22 por
ciento de Jiří Paroubek. recuerda el líder del derechista Partido
Cívico Democrático y futuro primer ministro checo, Petr Nečas.
“En caso de que tengan éxito a la hora de formar gobierno, tendrá también en su contra a un oponente fuerte y compacto: el partido Smer, que ha ganado las elecciones de forma clara y contundente”, comentó el político.
Otra distinción importante es quién tiene la iniciativa para crear el nuevo gobierno. Mientras que en Chequia el presidente Václav Klaus confió la tarea a los cívico-demócratas, la segunda fuerza política, en Eslovaquia el presidente Ivan Gašparovič ha preferido mantener la tradición y dar preferencia a los socialistas.
Lógicamente, el hecho ha sido valorado por el líder de la
socialdemocracia checa, Bohuslav Sobotka.
Bohuslav Sobotka
“Me alegro mucho de que el presidente eslovaco respete la costumbre establecida y haya confiado la formación del gobierno a Rober Fico como presidente del partido político eslovaco más votado”, declaró.
El aislamiento de Fico se debe en gran parte a la renovación del panorama político, otro rasgo que el país vecino comparte con Chequia. El partido populista de Vladimír Mečiar se ha quedado fuera del Parlamento, y los nacionalistas han visto drásticamente reducida su presencia parlamentaria. Precisamente, Fico había gobernado en la anterior legislatura junto a estas dos formaciones. El Partido de la Coalición Húngara tampoco ha conseguido llegar a la Cámara.







