La majestuosidad del caballo peruano de paso en “Entre huellas y arenas”

La exposición “Entre huellas y arenas” muestra una de las joyas más valiosas del Perú: el caballo peruano de paso. La muestra fotográfica tiene lugar en la ciudad de Praga.

Alejandra Iturrizaga, foto: Marta GuzmánAlejandra Iturrizaga, foto: Marta Guzmán "Ya no levanta las manos para luchar con la arena, quedó plasmado en el tiempo su andar de paso peruano". Estos fueron parte de los versos que la cantautora peruana Chabuca Granda dedicó al caballo peruano de paso. Se trata de una raza equina originaria del Perú, declarada raza propia del Perú por el Instituto Nacional de Cultura.

La exposición “Entre huellas y arenas”, presentada el pasado jueves 9 de febrero en Praga, es una ocasión ideal para mostrar las virtudes del caballo peruano de paso, manteniendo viva su tradición.

La fotógrafa Alejandra Iturrizaga, una de las autoras de esta muestra, nos habla del origen de la inspiración que le ayudó a realizar este trabajo.

“Esta muestra de fotografías es una fusión de dos pasiones grandes que tengo. Yo monto a caballo peruano de paso desde muy chiquita y también me ha encantado tomar fotografías. Tomé varios cursos y luego se me presentó la oportunidad de fusionar estas dos grandes pasiones que tengo que son el caballo y la fotografía”.

En Perú existe una cultura propia vinculada a la cría, doma, entrenamiento y espectáculo de este ejemplar de caballo. “Entre huellas y arenas” tiene una dimensión tanto artística como cultural.

“La cultura del Perú, la identidad del caballo peruano y mi relación hacia el caballo. Es un caballo súper poderoso pero suave y dócil. Realmente para mi son como mis mascotas. Es mucha conexión con los caballos. Se hacen hasta terapias porque es un animal alucinante. Se trata de promover el caballo de paso pero también ver la nobleza que tiene este caballo”.

Una raza de caballo propiamente peruana

Alejandra Iturrizaga, foto: Marta GuzmánAlejandra Iturrizaga, foto: Marta Guzmán Debido al aislamiento sufrido durante alrededor de 400 años y la selección que hicieron sus criadores, se trata de una raza que se caracteriza por sus proporciones corporales y por un andar lateral o "paso llano".

Su singularidad reside en sus andares suaves, comodidad, rusticidad, fortaleza, longevidad, brío y belleza, cualidades que gozan de gran prestigio y enorgullecen a todos los peruanos.

La diferencia que hizo el hombre del Perú entre el caballo de placer y el deporte contribuyó fundamentalmente en la obtención de un ejemplar capaz de cumplir con los requisitos del caballo de silla.

Estos rasgos han hecho que el caballo peruano de paso sea considerado uno de los mejores caballos de silla del mundo, por esta razón denominado: el embajador silencioso del Perú.

“Mucha gente hace bromas de que es como estar encima de un sillón porque es un caballo de largas caminatas y es un caballo en donde tú vas como si fueras en un sillón. Su andar es tan suave que no es como los otros caballos que son un poco más incómodos. Puedes estar muy cómoda andando muchas horas”.

Alejandra Iturrizaga, foto: Marta GuzmánAlejandra Iturrizaga, foto: Marta Guzmán Se dice que el caballo peruano de paso lleva en sus venas, en sus ojos y en su estructura muscular el viento de la Libertad, compuesta por su brío y su belleza. Esta raza esta considerada como un aporte de la identidad nacional del Perú, un aspecto de especial relevancia en la muestra fotográfica.

“Promover un poco más el caballo peruano de paso que es parte de nuestra bandera del Perú y estamos muy orgullosos. También promover el arte porque estas fotografías no solamente tienen una llegada técnica, también hay mucho arte metido en ellas. Si no te encanta el caballo peruano de paso si llegas a tener algún tipo de conexión con las fotografías y es un primer paso, ya que hay mucho arte involucrado. Hay otras fotos que también son un poco más abstractas. Le puede gustar a todo el mundo”.

En la muestra se podrá apreciar tanto la exhibición de los trabajos fotográficos de Sandra Cannock y Alejandra Iturrizaga como un texto escrito por el destacado experto Mariano Cabrera Ganoza. La Embajada de Perú en la República Checa organiza la exposición.