La historia retorna a la estación de Praga-Bubny

Los diversos aniversarios históricos que este año celebra la República Checa, son uno de los temas de un debate público celebrado este jueves en la estación de trenes de Praga-Bubny.

El monumento dedicado a las víctimas del Holocausto en la estación de Praga-Bubny, foto: Jana Šustová, ČRoEl monumento dedicado a las víctimas del Holocausto en la estación de Praga-Bubny, foto: Jana Šustová, ČRo Los padrinos del Holocausto, foto:  Jana Šustová, ČRoLos padrinos del Holocausto, foto: Jana Šustová, ČRo Temas que marcaron profundamente la historia nacional moderna vuelven a ser abiertos en encuentros públicos, organizados simbólicamente en la estación de trenes de Praga-Bubny. Durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación de Checoslovaquia por los nazis, salieron desde este lugar un sinnúmero de trenes de la muerte, transportando a ciudadanos judíos a los campos de concentración.

Este jueves se organizó en el lugar un debate sobre los aniversarios nacionales redondos de este año, poniéndose énfasis en las formas de cómo dar a conocer a los niños lo que fue la Guerra Mundial y el Holocausto, o años más tarde los intentos de democratización durante el período de la llamada ‘Primavera de Praga’ y la posterior ocupación del país por las tropas del Pacto de Varsovia, encabezados por la Unión Soviética.

Una de las participantes en los debates es Hana Hnátová, de 94 años de edad, hermana del fallecido escritor Arnošt Lustig. Ambos figuraron durante la guerra entre las personas enviadas desde Praga-Bubny al campo de concentración de Terezín. Hnátová considera importante transmitir la experiencia de los acontecimientos históricos vividos a las nuevas generaciones.

Hana Hnátová, foto: Adam Kebrt, ČRoHana Hnátová, foto: Adam Kebrt, ČRo ”Creo que es muy importante que los profesores les hablen a sus alumnos de historia, de lo que fue el Tercer Reich, quién fue Hitler, etc., para que luego se puedan hacer una visión más clara de aquella época y comprender por ejemplo, por qué hacíamos cola para recibir una taza de café y un solo pedazo de pan con media cucharita de mermelada. A los niños de hoy eso puede parecerles extraño. Muchos incluso no desayunan antes de ir a la escuela”.

Hana Hnátová es invitada con frecuencia a las escuelas, participa en charlas con adultos y en coloquios organizados para los educadores. A diferencia de muchas personas que vivieron un destino semejante y para las que resulta muy difícil retornar en sus recuerdos a los tiempos de la Segunda Guerra Mundial, Hnátová no rechaza hablar del tema, por ejemplo del campo de concentración nazi de Terezín, en territorio de Bohemia.

No obstante, según reconoce, de sus vivencias de los tiempos de la guerra, cuando por milagro sobrevivió varios campos de concentración, incluyendo el de Auschwitz, tampoco fue capaz de hablar de inmediato al terminar la conflagración, sino que tardó años en abrirse a los demás.

Jan Burian, foto: Jan Sklenář, ČRoJan Burian, foto: Jan Sklenář, ČRo ”Después de terminada la guerra no fui capaz de hablar de lo que me tocó vivir. Me acordaba de mi padre, un hombre fuerte y sano, y me lo imaginaba luego en una cámara de gas tratando junto con otras personas de salir de allí, de respirar aire puro. Más tarde nos enteramos que tardaba mucho tiempo, unos 30 minutos, que las personas fallecieran en las cámaras de gas. Pasados muchos años regresé a Auschwitz, en Polonia, pero nunca más volveré allá. Cuando me bajé del tren y en la estación vi el nombre de Auschwitz, me sentí muy mal”.

En la estación de trenes de Praga-Bubny se debate de qué manera algunos hijos se conformaron por ejemplo con el hecho de que sus padres hubieran colaborado con los nazis, o que fueran comunistas activos.

De este último tema habló entre otros el músico Jan Burian, hijo del popular actor, director de teatro, poeta y compositor checo E.F.Burian. Éste ingresó en el Partido Comunista Checoslovaco poco después de su surgimiento, a comienzos de los años 20 del siglo pasado, según recordó Burian junior.

Emil František Burian, foto: APF ČRoEmil František Burian, foto: APF ČRo ”Con frecuencia llego a pensar por qué mi padre no abandonó el teatro y no se dedicó mejor a componer música. Podía haber estado tranquilo y no meterse en política. Pero él sintió la necesidad de salvar el teatro y creía en el régimen comunista. Quizás por haber pasado la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial en campos de concentración nazis confiaba en que después todo sería mejor. Sin embargo, cuando leo algunas de sus tesis de antes, quedo sorprendido por sus opiniones. Por ejemplo, en 1940 escribió que un artista debe servir a la sociedad, pero nunca debe doblegarse. Esto es válido hasta el presente, la política no debería inmiscuirse en el arte”.

El debate de este jueves en la estación de trenes de Praga-Bubny, transformada en un Monumento del Silencio, abarca el tema del populismo, el extremismo, y de los intentos de algunos grupos de tergiversar la historia y la realidad.