La contaminación lumínica, un problema de la era moderna

La contaminación lumínica en la República Checa fue el tema que centró la atención de científicos y del ministro del Medio Ambiente, Richard Brabec, reunidos este jueves en Praga. En el país no existe hasta el presente ninguna normativa que regule este fenómeno.

Praga por la noche, foto: Kristýna MakováPraga por la noche, foto: Kristýna Maková El problema de la contaminación lumínica lo enfrentan todos los países desarrollados. Ésta dificulta a los astrónomos observar el cielo e investigar los cuerpos celestes, pero también puede influir negativamente en la naturaleza, la vida de las personas y, por ende, en la economía. Buscar una forma de cómo disminuir y regular estos peligros es la tarea que se han planteado científicos checos y el ministro del Medio Ambiente, Richard Brabec, quien dijo a la Televisión Checa lo siguiente.

”Considero que la contaminación lumínica es un serio problema que requiere nuestra atención por motivos diversos”.

Debido a que la legislación checa no implica ninguna regulación de la contaminación lumínica, en la reunión fue acordado elaborar un documento a ser presentado al Gobierno a más tardar en verano próximo, que analizara de forma detallada los impactos ocasionados por la contaminación lumínica en diferentes sectores de la sociedad. En base a ese documento podría surgir en el futuro un proyecto de una directiva que ayude a manejar ese tema, como destacó Pavel Suchan, vicepresidente de la Asociación de Astronomía Checa.

Pavel Suchan, foto: Marián Vojtek, ČRoPavel Suchan, foto: Marián Vojtek, ČRo ”Queremos seguir el ejemplo de países modernos de Europa, como por ejemplo Eslovenia, que cuenta con una directiva gubernamental para la regulación de la contaminación lumínica”.

Otros países europeos donde la contaminación lumínica es regulada por ley son Italia y Francia. Debido sin embargo a que en el eventual proyecto de una enmienda de regulación de la contaminación lumínica en Chequia deberán trabajar varios ministerios en conjunto, entre ellos el de Industria y Comercio, Transportes, de Salud y del Medio Ambiente, así como las Municipalidades, se prevé que no se alcance a presentar el borrador antes de las elecciones parlamentarias de otoño próximo.

No obstante, ya el hecho de que el tema llegara a figurar en el tapete del día, es considerado por los científicos de un significativo avance. Indican que la intensidad del smog lumínico aumentó considerablemente en los últimos 50 años a raíz del desarrollo de la sociedad moderna. Uno de los primeros pasos podría ser una directiva que determinara que la iluminación de las lámparas y otras luces deba estar dirigida exclusivamente hacia abajo y no hacia arriba.

La cada vez más intensa iluminación de las ciudades y aldeas por las noches puede causar igualmente problemas de salud a las personas, según indicó Lenka Maierová, experta del Centro de Edificios Energéticamente Eficientes de la Universidad Técnica de Praga.

Foto: archivo de Radio PragaFoto: archivo de Radio Praga “Una luz intensa en las noches puede influir negativamente la producción de melatonina en el cuerpo humano, hormona que regula el sueño. Esto, a su vez, puede llevar a afectar gravemente el sistema inmune de las personas”.

Las mayores concentraciones de contaminación lumínica en Chequia se registran en las ciudades de Praga, Brno, Ostrava y Liberec. En el lado opuesto figuran zonas de las sierras de Šumava, Beskydy, y Jizerské Hory, así como las zonas naturales la Suiza Checa (České Švýcarsko), y el valle del río Dyje (Podyjí).