Ex presidente de Costa Rica destaca el papel de Václav Havel en la transición checa

La República Checa es considerada en Costa Rica como un milagro político y cultural, ya que la Revolución de Terciopelo es un ejemplo a seguir, es un camino político pacífico que permitió la transición del totalitarismo a la democracia.

Václav Havel, foto: CTKVáclav Havel, foto: CTK El ex presidente de Costa Rica, Luis Alberto Monge, es conocido como un cantable luchador por la democracia. Fue el primer político latinoamericano en denunciar en 1961 que la revolución cubana no era democrática.

En San José de Costa Rica el ex mandatario destacó el papel del ex presidente checo, Václav Havel, durante la derrota del comunismo en Checoslovaquia.

Luis Alberto MongeLuis Alberto Monge "Cuando apareció la figura de Havel se le conocía mucho en los círculos intelectuales como dramaturgo, escritor, y nos sorprendió mucho y muy favorablemente también que tenía sabiduría política para ayudar a su pueblo en un tránsito muy difícil como era el pasar de la dictadura comunista a la democracia. Le atribuimos a Havel el inmenso mérito de ser un extraordinario conductor también. Ese tránsito en la forma en que lo han logrado, como está viviéndose la democracia en la República Checa, como ha reverdecido otra vez allí la vida cultural, política y artística es, como en otros países se habló de un milagro económico, un milagro político, un milagro cultural", dijo Luis Alberto Monge.

Los presidentes de América Latina, España y Portugal se reúnen a partir de este viernes en la Cumbre de Países Iberoamericanos para analizar la situación de Latinoamérica.

Por su parte, los asistentes al Foro Internacional por la Democracia en Cuba, celebrado estos días en San José aprobaron un documento conocido como el Memorando de San José, mediante el cual exhortan a los presidentes iberoamericanos para que pidan al régimen de Fidel Castro que cumpla sus compromisos en cuanto al respeto de los derechos humanos y a la apertura política, acordados a nivel iberoamericano en cumbres anteriores.

El Memorando de San José fue firmado por ex presidentes, intelectuales y parlamentarios de la región y también de Europa, entre los cuales se encontraban el vicepresidente del Senado checo, Jan Ruml, y el diputado checo, Petr Bratský.