Notas de Actualidad El vino uruguayo apuesta por el mercado checo
Uruguay también es un país de vinos y quiere demostrarlo. Por eso, Nicolás Bonino, gerente comercial de la bodega Establecimiento Juanicó, acaba de iniciar en Praga una gira promocional por la República Checa, que le llevará también a Olomouc, Prostějov y Ostrava, para dar a conocer sus productos.
Si Chile tiene el Carmenere y Argentina el Malbec, Uruguay se precia de
tener el Tannat, cepa que ahora puede encontrarse en el la República
Checa, gracias a Establecimiento Juanicó, una de las mayores bodegas
uruguayas, que está dispuesta a conquistar el mercado local.
Nicolás Bonino, gerente comercial de Establecimiento Juanicó, llegó este miércoles a Praga, para visitar distintas ciudades checas, llevando sus vinos.
“La viña se llama Establecimiento Juanicó. Es una bodega cien por ciento familiar, que pertenece a la familia Deicas. Es una bodega líder en Uruguay, en muy pocos años se consolidó, tiene más de un 35 por ciento del mercado, lo que es inmenso, porque en categoría de vinos, donde tenemos en Uruguay más de 250 bodegas, nuestras marca, como Don Pascual, Pueblo del Sol, Familia Deicas, suelen alcanzar un porcentaje del mercado que triplica lo de una segunda bodega. Y nuestro eslogan es tradición e innovación”.
Nicolás Bonino
Establecimiento Juanicó quiere introducir la cepa estrella del Uruguay en
el mercado checo, comenta Nicolás Bonino.
“La cepa que caracteriza al Uruguay, la cepa insignia, es el Tannat. No es lo famoso que puede ser el Malbec para la Argentina o el Carmenere para Chile. Tannat es una uva originaria del suroeste de Francia. Fue introducida en Uruguay en el año 1840, por don Pascual Harriague, un inmigrante de Menorca. Y obviamente, como parte del Nuevo Mundo, nosotros empujamos mucho ese varietal que nos distingue, que nos hace únicos, porque es una uva que no es fácil encontrar en otras partes del mundo”.
La idea de promocionar sus vinos en Chequia responde a una estrategia para encontrar nuevos mercados.
“Es la primera oportunidad que tenemos de visitar el mercado checo
y
puntualmente nos trae Jorge Atisha y Openwine, que es la nueva sociedad
que
tenemos acá desde hace un año, año y medio, máximo, y la idea es
conocer el mercado, visitar clientes, llevarnos un feedback, una
impresión
de qué piensan de nuestros vinos, apostando a posicionar fuerte nuestra
marca y a ser el primer vino uruguayo conocido en República
Checa”.
No es que no hubiera hasta la fecha vino uruguayo en el país. Pero en tan poca cantidad, que casi no cuenta, agrega Nicolás Bonino.
“Por lo último que he visto en las estadísticas habrá tres o
cuatro
productores uruguayos en República Checa, pero con volúmenes
insignificantes, no hay todavía nada consolidado como puede tener
Argentina o Chile, hablando del Nuevo Mundo, que ya tienen marcas fuertes
que se encuentran en todas las licorerías, en todos los restaurantes. El
vino uruguayo todavía sigue siendo muy difícil de encontrar y apostamos
a
tratar de hacerlo conocido”.
Nicolás Bonino, junto a la distribuidora Openwine, brindó una cata de sus vinos el miércoles por la tarde en Praga y este jueves parte de gira por el país: estará en Olomouc, Prostějov y Ostrava, mostrando la calidad del vino uruguayo.







