Notas de Actualidad El turismo alternativo une a México con Chequia
Alan Misael es un estudiante mexicano de Turismo Alternativo que se encuentra realizando unas prácticas profesionales en la República Checa. Su intención es conocer los procedimientos de trabajo aquí y mejorarlos en su país.
Alan Misael con Mónica Sotelo (a su derecha) y Rosario López (a su izquierda) en los estudios de Radio Praga
“Qué frío”, fue lo primero que dijo Alan Misael al pisar
tierra checa
en diciembre. Cuando tomó el avión en México, hacía mucho calor, unos
30 grados. Sin embargo, la belleza de la ciudad le impactó de tal modo
que
hizo el proceso de adaptación mucho más fácil. Vino para hacer unas
prácticas relacionadas con sus estudios.
En Iturbide, México, se está formando en Turismo Alternativo, en el Instituto Comenius, un turismo diferente al que la gente está acostumbrada:
“La gente cree que el turismo es las playas, las convenciones y los hoteles, y de ahí no sale. Es un turismo pasivo, voy a la playa me llevo todo el día y ya se acabó. Nosotros estamos buscando un poquito más encaminarlo a lo que serían las cosas naturales, darle un poquito un giro a lo que es el ecoturismo, el turismo rural, turismo de deportes de aventura”.
Siempre tuvo claro que quería estudiar algo relacionado con la aventura, por eso cuando encontró estos estudios no se lo pensó dos veces. Al igual que le ocurrió cuando le ofrecieron la oportunidad de venirse durante un mes a República Checa.
La primera semana estuvo trabajando en el spa Priessnitz, en Jeseník, formándose en métodos naturistas y procedimientos saludables. Durante estos días se encuentra en Czech Turism, empapándose de los métodos de trabajo aquí, para quién sabe si en un futuro, trasladarlos a su país. Empezar mejorando los sistemas de prevención en México es fundamental, considera Alan:
Alan Misael en Radio Praga
“En México no se cuenta con una gran infraestructura para lo que
son
los desarrollos eco turísticos. Son solamente las iniciativas privadas
las
que están, nosotros no tenemos montes señalizados, ni caminos, ni
ecosenderos. Entonces vamos a ver cómo podemos aplicar esto en México.
Nosotros también tenemos gran diversidad de cerros, tenemos zonas
desérticas y tenemos también lo que serían selvas. Entonces queremos
ver
cómo vamos a aplicar, marcar lo que serían los senderos interpretativos
para que la gente no se pierda. Es muy importante, porque sale más caro
hacer un rescate en montaña, que pintar los árboles y enseñarles por
donde está el camino”.
Precisamente a las montañas, a Jeseník de nuevo, se va el viernes a conocer la tercera parte de este período formativo en Chequia. Allí pasará la Nochebuena, en una Navidad un tanto atípica. Pero la experiencia asegura que merece la pena, a pesar de que echa tanto de menos a su familia y las tortillas de México. Eso sí, asegura que volverá.
Mientras tanto seguirá sus estudios en Iturbide, en el Instituto
Comenius, una universidad checo-mexicana, donde seguirá en contacto con
el
mundo checo que acaba de descubrir.









